Desigual presenta su colección Valentine's Day 2026, titulada Boys Lie, con Nicki Nicole (25 años) como protagonista. La campaña propone una relectura contemporánea de San Valentín desde la actitud, el amor propio y una mirada que juega con los códigos clásicos del romanticismo, fiel al ADN de la marca.
La colaboración con Nicki Nicole surge de una conexión natural y progresiva entre la artista y Desigual, consolidada tras su presencia en el desfile de Desigual Studio en Barcelona el pasado septiembre y sus recientes apariciones públicas vistiendo la firma.
Una relación que evoluciona ahora en una propuesta creativa donde se alinean la moda con la narrativa y la cultura pop.
Nicki Nicole, protagonista de la campaña de San Valentín de Desigual.
Nicki Nicole encarna el espíritu de la colección a través del arquetipo de la Self-Love Goddess: una figura segura y autosuficiente que no espera ser elegida, sino que elige. Una actitud que atraviesa toda la campaña y conecta con una generación que entiende el amor, el deseo y la identidad desde la autonomía personal.
Dentro de esta narrativa, Boys Lie emerge el mensaje icónico de Valentine’s Day 2026. Presente en una camiseta statement, condensa el tono de la campaña: directo, irónico y contemporáneo.
Concebida como uno de los objetos de deseo de la temporada, la camiseta se plantea también como un gesto de complicidad y como un regalo de San Valentín entre amigas que comparten una visión moderna del amor, entendida desde la elección, el empoderamiento y el amor propio.
La colección
La colección Valentine’s Day 2026 se construye a partir de siluetas sensuales y llenas de carácter, donde los códigos clásicos del romanticismo se reinterpretan desde una estética contemporánea, urbana y muy Desigual.
El imaginario visual de la campaña, corazones, flechas, manzanas y símbolos asociados a San Valentín, se presenta con actitud y juego.
Nicki Nicole con la camiseta icónica de la colección.
Los tonos rojos, burdeos y granates protagonizan la colección como una declaración emocional. Tradicionalmente vinculados a la pasión y al amor romántico, aquí se reinterpretan desde la confianza y el amor propio, convirtiéndose en uno de los ejes visuales de la propuesta.
Los estampados florales aparecen en vestidos ajustados y piezas de inspiración lencera, mientras que las rayas -especialmente en vestidos de manga larga y conjuntos- aportan una gráfica potente que refuerza el carácter urbano de la colección.
El corazón se utiliza de forma recurrente desde una lectura visual actual.
El denim también ocupa un lugar central en la colección, reinterpretado con corazones y detalles gráficos. Vestidos, tops y conjuntos completos combinan sensualidad y actitud en piezas pensadas para llevar tanto de día como de noche.
Los vestidos, en versiones cortas y midi, se consolidan como piezas clave. Siluetas que realzan el cuerpo y juegan con asimetrías, drapeados y transparencias, transmitiendo seguridad, sensualidad y una feminidad poderosa.
Por otro lado, tienen protagonismo los cortes irregulares, efectos degradados y juegos de volúmenes, que aportan dinamismo y movimiento, reforzando una estética contemporánea que celebra la diferencia como parte esencial del ADN de Desigual.
Los accesorios completan la narrativa visual y se convierten en auténticas piezas de deseo. Destacan el mini bolso en forma de corazón y el bolso con forma de labios, dos iconos de la campaña con un guiño irónico y sensual. La propuesta se completa con bolsos estructurados con hebillas y herrajes de carácter más urbano.
