María Fernández-Rubíes (34 años) ha convertido su último look, con conjunto de blazer y falda de piel de Redondo Brand, en un resumen muy preciso de su estilo: femenino y con una clara vocación de inversión a largo plazo.
La influencer apuesta por un dos piezas en marrón que funciona tanto en un evento como en una jornada de trabajo con agenda apretada.
La chaqueta, protagonista evidente del conjunto, cuesta 179 euros tras una rebaja desde los 299 euros originales, y la propia firma la define así: "Es un básico de lujo pensado para acompañarte temporada tras temporada".
Se añade: "Confeccionada en piel marrón de textura suave, su corte de cruce simple con solapa y los tres botones personalizados delanteros aportan un aire clásico con un toque distintivo Redondo Brand".
La blazer de piel marrón, de corte recto y cruce simple, aporta estructura al look y refuerza el aire serio de la prescriptora, alejado del streetwear más juvenil pero sin caer en el clasicismo rígido.
La falda, por su parte, es el contrapunto limpio a esa chaqueta con carácter. Cuesta 89 euros, también rebajada, y responde a una descripción igual de precisa: "Se trata de una minifalda recta, sencilla, con cremallera a tono en el centro espalda", informa la web.
La chaqueta de Redondo Brand.
"Está realizada en piel y va enteramente forrada, en un forro a contraste en color negro".
La minifalda recta permite enseñar pierna sin caer en lo excesivo y equilibra la formalidad de la parte superior, algo que la influencer maneja con soltura cuando construye looks que deben funcionar de día y de noche con mínimos ajustes de calzado o accesorios.
Este conjunto, además, refuerza la alianza estilística de Fernández-Rubíes con Redondo Brand, una de las firmas españolas que mejor ha entendido la intersección entre invitada de boda, working girl y prescriptora digital.
Redondo Brand es la firma española fundada en 2019 por el diseñador cacereño Jorge Redondo, que venía de trabajar como estilista de celebrities y de codirigir la marca de bolsos Tita Madrid.
La creó con apenas 15.000 euros de ahorros y una idea clara: una casa de costura menos intimidante, con precios más amplios y una clientela diversa, desde aristócratas a deportistas, alejándose del modelo tradicional de marca "solo para la alta sociedad".
La falda que ha lucido Fernández-Rubíes.
En pocos años se ha posicionado como una de las etiquetas clave en moda de invitada y alfombra roja en España, vistiendo a nombres como Naty Abascal (82) o Isabel Preysler (74), y combinando costura a medida con colecciones de prêt-à-porter de producción limitada.
El crecimiento de Redondo Brand ha sido rápido y muy apoyado en redes sociales. El propio diseñador reconoce que las prescriptoras digitales y las celebrities han sido decisivas para que la firma se convirtiera en una opción casi automática cuando se piensa en looks de eventos.
Desde su estudio en la calle Velázquez y su tienda en Claudio Coello, en Madrid, la marca ha empezado a internacionalizarse sin apenas inversión en campañas tradicionales, con ventas significativas en mercados como México y Nueva York.
