El mundo de la moda, las redes sociales y el universo del lifestyle internacional se encuentran de luto tras confirmarse la trágica y prematura muerte de la modelo y empresaria australiana Sahara Ray a los 34 años.
La noticia ha provocado un enorme impacto en el sector, no solo por lo inesperado del desenlace, sino porque la creadora se había convertido en madre por primera vez hacía escasos meses, dando a luz a su hija Snow el pasado mes de enero.
Aunque en las primeras horas tras conocerse su deceso surgieron diversas especulaciones sobre las causas del fallecimiento, informaciones reveladas por el diario británico Daily Mail precisan que el trágico desenlace fue provocado por una sobredosis de opioides sintéticos.
El incidente se produjo el pasado viernes, 16 de octubre, en Los Ángeles, momento en el que la modelo fue trasladada de extrema urgencia a un centro hospitalario e ingresada en la unidad de cuidados intensivos bajo respiración asistida.
Tras certificar la ausencia de actividad funcional, su familia tomó la desgarradora decisión de desconectarla del soporte vital el domingo, rodeada de sus seres queridos en sus últimos momentos.
En un primer instante, seguidores y medios de comunicación relacionaron su fallecimiento con el síndrome de Guillain-Barré, una severa enfermedad neurológica de carácter autoinmune que ataca el sistema nervioso periférico y que la propia Sahara había confesado padecer.
La modelo detalló en su momento que este diagnóstico fue la consecuencia directa de un grave atropello sufrido a manos de un conductor ebrio.
"Básicamente, el accidente provocó que mi cuerpo entrara en estado de shock, lo que a su vez me desencadenó esta terrible enfermedad".
"Estuve muy, muy enferma durante una semana y media o dos semanas. Durante ese tiempo casi no comí porque no podía retener la comida y mi cuerpo se debilitó mucho", explicó.
La modelo y diseñadora Sahara Ray, en una imagen de Instagram.
Pese a la debilidad previa de su organismo provocada por este episodio patológico, las investigaciones sanitarias locales han confirmado el consumo de estupefacientes sintéticos como el detonante del fallo cardiorrespiratorio que acabó con su vida.
Una infancia ligada al surf
Nacida el 10 de marzo de 1993 en la localidad costera de Torquay (Australia), Sahara Joy Ray creció en una atmósfera estrechamente ligada al deporte de élite y al océano. Era hija de Tony Ray, una figura emblemática del surf profesional australiano, y de Gretchen Bach.
Desde muy joven, Sahara dividió su vida entre Australia, los paisajes costeros de Hawái y la ciudad de Los Ángeles, un itinerario geográfico que moldeó su pasión por el diseño y la comunicación digital.
Tras consolidarse como una cotizada modelo e influencer de alcance global con cientos de miles de seguidores en plataformas digitales, la australiana decidió dar un paso más allá en la industria textil.
En 2014 lanzó su propia marca homónima de trajes de baño de lujo, un proyecto empresarial con el que cosechó un notable éxito comercial gracias a sus cortes vanguardistas y a su marcada estética playera.
En el ámbito personal, aunque en los últimos tiempos optó por mantener su vida en la más absoluta privacidad sin revelar públicamente la identidad del padre de su hija, el nombre de Sahara Ray ocupó numerosas portadas internacionales por sus romances con figuras de la música.
Años después de ser vinculada con el cantante australiano Cody Simpson, la modelo se convirtió en el centro de atención mediática internacional en 2016, tras publicarse unas sonadas fotografías junto al ídolo del pop Justin Bieber (32) durante unas vacaciones en las playas de Hawái.
Despedidas familiares
La madre de la modelo ha querido romper el silencio a través de un emotivo comunicado remitido a la prensa en el que ensalza el legado vital de su hija: "Sahara era una joven increíblemente apasionada y bondadosa que amaba a su familia, la moda, a su hija Snow y el surf".
"Sentimos el cariño que nos están demostrando sus queridos amigos, fans y las numerosas comunidades de las que formaba parte en todo el mundo".
Especialmente conmovedora ha sido la despedida pública que le ha dedicado su hermana pequeña, Ruby Ray, quien ha compartido en redes sociales una serie de fotografías familiares acompañadas de una carta llena de desconsuelo tras la trágica pérdida.
"Mi hermosa hermana mayor, Sahara. El alma más vivaz, inteligente, divertida, amable, empática y de una belleza deslumbrante. Una fuerza de la naturaleza. Una luz tan brillante que este mundo se siente increíblemente más oscuro sin ella".
"Sahara ha partido de esta vida a otra, y me quedo tratando de comprender cómo alguien tan llena de vida ya no puede estar aquí para vivirla".
En la misma publicación, Ruby ha reflexionado sobre la crudeza del luto que atraviesa la familia: "Qué cruel es amar a alguien tan profundamente y no tener a dónde ir con ese amor. Tener toda una vida de recuerdos a tus espaldas, pero ningún mañana juntas".
Concluye: "No creo que existan palabras en ningún idioma capaces de expresar el peso de este dolor. Un dolor que llega hasta lo más profundo del alma y deja un vacío que ninguna palabra podría describir. Solo quiero a mi hermana mayor. Quiero más tiempo. Más risas".
