La clave de una buena anfitriona no está en tener una vajilla impecable ni en servir el vino a la temperatura exacta. Está en conseguir que los invitados estén a gusto sin que nada parezca calculado.
Victoria Beckham (52 años) ha convertido esa idea en un repertorio de reglas prácticas para recibir en casa: desde elegir la cristalería hasta saber cuándo dar por terminada una visita. Su método combina atención al detalle, el sentido común y una defensa clara de la conversación frente a las distracciones.
No todo exige comprar algo nuevo ni seguir manuales de etiqueta. A veces basta con retirar el teléfono de la mesa, ajustar la luz o dejar de tratar cada norma como una obligación.
Son algunos de los tips que comparte la diseñadora, empresaria y excantante británica con motivo de su esperada colaboración con la firma Westwing, para la que lanzó una colección el pasado 12 de octubre.
Su propuesta, inspirada en las formas orgánicas y la artesanía de calidad del movimiento británico Arts and Crafts del siglo XIX, marca su debut oficial en el diseño de interiores. Por ello, ha publicado varios vídeos en los que muestra su concepto del arte de vestir la mesa y recibir invitados bajo el concepto "servir con estilo".
Estas son las 12 claves que propone para ejercer de anfitriona y hacer que una comida entre amigos funcione. "No soy muy de reglas, pero algunas cosas no son negociables", advierte.
1. No alargar la visita: saber cuándo terminar la velada
Una cena puede estar saliendo bien y, aun así, haber llegado a su final. La anfitriona también debe saber reconocer ese momento: "No te quedes más tiempo del bienvenido", señala.
En casa de los Beckham, según relata Victoria con humor, su marido tiene una manera bastante menos sutil de hacerlo: "¿Sabes qué pasa en la casa Beckham cuando David quiere que la gente se vaya? Literalmente camina por la habitación apagando las velas, esperando que la gente capte la indirecta". Una estrategia eficaz, aunque discutible desde el punto de vista de la cortesía.
2. No recargar la mesa: "Menos es más"
Una mesa bien puesta no necesita competir con la comida. La vajilla, los cubiertos y los adornos tienen que cumplir una función y convivir sin estorbarse.
El exceso de piezas, colores y objetos puede terminar ocultando aquello para lo que se ha preparado la mesa: compartir una comida. "Nunca recargues la mesa. Menos es más", es la premisa de Victoria Beckham.
3. Elegir bien la cristalería
Ella lo tiene claro: la cristalería también forma parte de la experiencia. No se trata de sacar todas las copas que hay en el aparador, sino de escoger las que corresponden a lo que se va a servir.
"Usa siempre la cristalería adecuada. Honestamente, es una falta de respeto para un Martini si no lo haces", sostiene la británica con sentido del humor.
Beckham ha mostrado su predilección por las copas de champán de tipo coupe, de silueta baja y abierta.
4. Qué llevar cuando te invitan
Llegar a casa de alguien con un pequeño detalle es una manera de reconocer el trabajo que hay detrás de una invitación.+
"Lleva algo. Lleva flores, lleva vino... y si no llevas nada, más vale que traigas tu mejor versión o conversación", asevera. No hace falta que sea caro ni que obligue al anfitrión a reorganizar el menú.
5. Cuidar la iluminación
"Nunca ignores la iluminación. La iluminación es crucial", asegura Victoria. Para ella, la luz determina cómo se percibe una habitación y cuánto apetece quedarse en ella.
Una iluminación demasiado intensa puede dar a una cena el aspecto de una reunión de trabajo. En cambio, una luz bien distribuida cambia el ambiente sin necesidad de llenar la casa de adornos. "Las velas", añade, pueden contribuir a crear una atmósfera "más íntima".
6. Veto a las servilletas de papel
Aquí Beckham no deja demasiado margen para la negociación. Al hablar de su regla más intransigente, califica las servilletas de papel de "pecado imperdonable".
"No es aceptable", añade. Incluso bromea con que tampoco acudiría a una cena en la que se utilizaran: "O sea, puedes ignorar la iluminación... aunque probablemente yo no iría."
7. El teléfono móvil, fuera de la mesa
El móvil puede esperar: "Paso totalmente. Absolutamente no". Beckham considera que dejarlo a la vista durante una cena resulta "muy poco elegante".
Y añade otra objeción: la higiene. "Ni siquiera deberías tener el teléfono sobre la mesa durante una buena cena... Y los gérmenes de ese teléfono... Ese teléfono está sucio. Quiero decir, no el contenido, la superficie. La superficie del teléfono está asquerosa".
8. Escuchar más y hablar menos
Una buena conversación no puede convertirse en un monólogo. Que alguien monopolice la mesa es fatal. Lo mejor es dejar espacio para que los demás intervengan.
"Tienes dos orejas y una boca por una razón", recuerda la británica.
9. No contarlo todo en la primera cita
Para la diseñadora, en una primera cita, compartir experiencias ayuda a conocerse. Sin embargo, contarlo todo de golpe puede dejar poco margen para la curiosidad.
"Compartir demasiado en una primera cita es un no rotundo. El misterio es sexy. Intenta guardarte algo durante el mayor tiempo posible. De hecho, lleva gafas de sol. Es una prenda extra que quitarte", desliza.
Otro truco para ganar puntos consiste en ser amable: "Hazle un bonito cumplido a alguien. A todo el mundo le gusta que le piropeen, pero nada demasiado raro".
Victoria Beckham, en una imagen de sus redes sociales.
10. Cómo servir la mantequilla
Beckham tiene una respuesta concreta a una escena habitual en muchas mesas: cómo servir la mantequilla junto al pan.
Ella lanza una pregunta: "¿Qué otra cosa vas a hacer? ¿Dejar el envoltorio de Lurpak sobre la mesa?". En ningún caso se puede permitir que el envoltorio del supermercado se convierta en parte de la decoración.
11. Mezclar piezas y estilos en la mesa
"Me encanta tener piezas bonitas que combinen todas entre sí", dice Victoria en los vídeos que ha creado para Westwing.
Para ella, una mesa no tiene por qué parecer el catálogo de una tienda. Las piezas pueden compartir una línea estética sin ser idénticas: "No tengas miedo de mezclar cosas y mostrar tu personalidad. Estás invitando a gente a tu casa".
12. No obsesionarse con la etiqueta
Las normas de comportamiento en la mesa pueden ayudar a evitar situaciones incómodas, pero pierden su sentido cuando se convierten en una vigilancia constante.
"Preocuparse demasiado por las reglas es un no rotundo. Todas esas cosas anticuadas de, ya sabes, habla con la persona de la izquierda, luego con la de la derecha", reflexiona Victoria.
"Quiero decir, ¿para quién es eso, de todas formas? Y seamos sinceros, la persona a tu izquierda o a tu derecha puede ser rematadamente aburrida", sostiene.
Según la empresaria, el quid para que una velada sea un éxito radica en una conversación fluida entre todos los comensales: "Esa es la señal de una buena cena: simplemente charlar hasta altas horas de la noche".
Su lista de invitados ideal
Para cerrar su manual de la anfitriona perfecta, la diseñadora revela también a qué tres personalidades, "vivas o muertas", sentaría a su mesa para una velada informal.
Su primera elección es la escritora y humorista Fran Lebowitz, de quien destaca lo entretenida que resulta y el rasgo que las une: "Tenemos mucho en común... ¿Conoces el dicho 'para no hacer la historia larga'? No funciona ni para mí ni para Fran".
Completan la convocatoria el actor Robert De Niro —"Bob, para sus amigos"— y el director de cine James Cameron. "Sería genial reencontrarme con ellos porque no los veo desde hace tiempo", remata entre risas.
