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Bernard d’Ormale (85 años), viudo de Brigitte Bardot, ha quedado fuera tanto de la dirección de la Fundación Brigitte Bardot como de La Madrague, la emblemática villa de Saint-Tropez donde vivió con la actriz durante décadas.

Su sucesor al frente de la organización, Max Guazzini (78), asegura que la decisión responde al testamento de Bardot, a la ley francesa y a la necesidad de proteger el patrimonio de la fundación.

Guazzini fue elegido presidente de la Fundación Brigitte Bardot el 16 de septiembre, sucediendo al viudo de la actriz francesa, que había asumido la presidencia interina tras la muerte de la actriz el 28 de diciembre de 2025.

Brigitte Bardo con su marido Bernard d’Ormale en Roma. Getty Images

Según el nuevo presidente, el mandato de d’Ormale expiraba en septiembre y, en la votación secreta del consejo -integrado, entre otros, por representantes de tres ministerios-, solo recibió un voto, presumiblemente el suyo.

La salida de La Madrague

El punto más delicado del conflicto es La Madrague, la villa que Bardot habitó durante años y que donó a su fundación en 1992. Guazzini sostiene que el testamento notarial de la actriz establecía que, tras su fallecimiento, quienes ocuparan la propiedad debían abandonarla en un plazo de seis meses y sin derecho a indemnización.

El nuevo presidente añade que d’Ormale no podía seguir residiendo allí porque la casa pertenece en exclusiva a la Fundación y su permanencia podría suponer un conflicto de intereses o una malversación.

La propiedad permanece ahora vigilada día y noche y cerrada mientras se realizan reformas importantes.

D’Ormale ha rechazado frontalmente esa versión. "Todo esto es repugnante. He vivido allí durante 35 años y me echan", declaró al diario francés Nice-Matin, mientras calificaba su destitución de "golpe de Estado".

Guazzini ha querido desmontar la imagen de un viudo desamparado. Según su versión, el que fuera marido de Bardot dispone de una vivienda cedida por el Ayuntamiento de Saint-Tropez, cerca de la Place des Lices, y recibirá ingresos importantes por la venta del usufructo de un apartamento parisino que su mujer le dejó.

Ese apartamento fue legado por Bardot a su marido en usufructo. Guazzini afirma que fue el propio d’Ormale quien decidió venderlo, de acuerdo con Nicolas Charrier, hijo de la actriz y heredero forzoso. Con la venta del piso se subastaron muchos de los objetos que había en su interior.

Max Guazzini, el nuevo presidente de la Fundación Brigitte Bardot. Getty Images

"Su actitud es incomprensible, porque conoce la verdad. La Fundación ha sido la obra de toda la vida de Brigitte Bardot", declaró, antes de añadir: "Si Brigitte viera esto, se enfurecería".

La venta de las pertenencias personales de Brigitte Bardot ha sido otro motivo de enfrentamiento. Guazzini explica que los objetos pertenecían conjuntamente a la Fundación y a Nicolas Charrier.

El presidente defiende que esa operación encaja con la historia de la propia Fundación: Bardot vendió sus pertenencias hace cuatro décadas para crear la organización. "Las subastas siempre han permitido a la Fundación cumplir su misión", asegura Guazzini, quien también vendió 200 discos de oro de su colección para financiar la labor animalista.

El nuevo dirigente pide dejar atrás la disputa personal y centrarse en la actividad de la entidad: rescates de animales y campañas contra el maltrato. La Fundación gestiona actualmente 13.000 animales rescatados, más de 2.000 perros y gatos en adopción, una granja con 2.000 caballos y proyectos en 71 países.