La tragedia vuelve a golpear el entorno familiar de una de las leyendas más queridas de la música ranchera, la recordada y querida Paquita la del Barrio. Martha Elena Martínez Viveros, la hija adoptiva de la artista, ha fallecido a los 47 años.
El triste desenlace se produce apenas 20 meses después del fallecimiento de la célebre artista veracruzana, acaecido el 17 de febrero de 2025. Paquita acogió a Martha con cinco meses de vida.
La confirmación del deceso ha llegado a través de un comunicado del Ayuntamiento de Alto Lucero, en el estado de Veracruz, municipio natal de la mítica intérprete.
Las autoridades locales han hecho públicas sus condolencias a los familiares de la fallecida, aunque hasta el momento se han reservado los detalles y las causas exactas que han rodeado su muerte.
A diferencia de su famosa madre, una figura expansiva acostumbrada a convertir en arte el desamor, la traición y el despecho, Martha Elena Martínez Viveros mantuvo una vida completamente alejada del foco mediático y de las crónicas de la farándula.
Sin embargo, su llegada a la vida de la artista marcó un antes y un después en la biografía de la cantante. Corría el año 1979. Paquita realizó una visita a su pueblo natal cuando se topó con una situación extrema que requería una respuesta inmediata.
Una de sus sobrinas, hija de su propio hermano, tenía tan solo cinco meses y se encontraba gravemente enferma, aquejada de fiebres altas y serios problemas de salud que ponían en riesgo su vida debido a la falta de medios.
Con la determinación que siempre la caracterizó, Paquita decidió intervenir sin dudarlo. Tras una difícil negociación inicial con su hermano y su cuñada, logró convencerlos para trasladar a la pequeña a Ciudad de México con el fin de que recibiera tratamiento médico especializado.
Paquita la del Barrio junto a su hija, Martha Elena.
Lo que en un principio se proyectó como una estancia temporal para salvar a la bebé derivó en un profundo vínculo afectivo.
Con la niña ya recuperada, tanto Paquita como su por entonces esposo, Alfonso Martínez, se descubrieron incapaces de separarse de la pequeña.
Cuando los padres biológicos solicitaron el regreso de la niña a Veracruz, el matrimonio les confesó que ya la consideraban una parte indispensable de su núcleo familiar.
Tras llegar a un acuerdo mutuo, la pareja la registró formalmente como hija propia bajo el nombre de Martha Elena Martínez Viveros.
La llegada de la pequeña Martha Elena fue un claro revulsivo en el ánimo de Paquita. Poco tiempo antes de este episodio, la artista había sufrido uno de los golpes más devastadores de su vida personal: el fallecimiento de sus dos hijos gemelos fruto de su matrimonio con Alfonso.
Los menores perdieron la vida tan solo tres días después de nacer. Esta tragedia se sumó al dolor por la pronta pérdida de su propia madre.
En ese escenario marcado por el duelo y la ausencia, Martha Elena no solo recibió los cuidados de una madre entregada, sino que vino a sanar las heridas de una casa golpeada por la tragedia.
Aunque la artista ya tenía dos hijos mayores -Iván Miguel y Javier, nacidos de su primer matrimonio con Miguel Gerardo Martínez-, Martha Elena ocupó desde el primer momento un lugar sagrado en el corazón de la cantante.
"La encontré enferma y la quise como a una hija"
A pesar de su reserva habitual para abordar cuestiones privadas, Paquita la del Barrio rememoró una emotiva vivencia durante una célebre entrevista concedida en 2017 al periodista Gustavo Adolfo Infante en el programa El minuto que cambió mi destino.
"Encontré a una bebé enferma, quise ayudarla y terminé queriéndola como a mi propia hija", confesó entonces la cantante al recordar cómo las circunstancias de la vida la llevaron a asumir la crianza de la pequeña hasta convertirla en un pilar esencial de su día a día.
Conviene recordar que Paquita murió el 17 de febrero de 2025, a los 77 años, en su casa de Veracruz. Pereció mientras dormía y su familia atribuyó su muerte a un infarto fulminante.
En los últimos años había enfrentado varios problemas de salud: fue hospitalizada por neumonía y trombosis pulmonar, y después padeció fuertes dolores por una afección del nervio ciático y una úlcera gástrica, dolencias que limitaron su movilidad.
