Desde que arrancó su residencia en Madrid, Shakira (49 años) ha hecho innumerables referencias a su vida personal.
Ya desde su primer concierto en la capital ha hablado de su ruptura con Gerard Piqué, de sus hijos Milan y Sasha, de sus amigos, de todas las personas que la han ayudado a sanar sus heridas.
Por hablar, hasta ha hecho alusión directa a Clara Chía, a la que hace una clara referencia (nunca mejor dicho) cuando publica los Mandamientos de una loba en las pantallas gigantes de su show: "Una loba no codicia los bienes ajenos, claramente".
En su último directo, el pasado 2 de octubre, no se ha olvidado de otra de las personas que ha dejado una huella profunda en su vida: su padre.
Tras dos fines de semana de Las Mujeres Ya No Lloran World Tour en Macondo Park, el espacio en Villaverde habilitado para los recitales que ofrecerá en la capital hasta mediados de octubre, la colombiana sigue conversando con total franqueza ante los 55.000 espectadores que la ven cada noche.
Y es que si algo ha convertido esta gira en una de las más intensas (junto con la de Bad Bunny) que ha vivido la ciudad, es precisamente porque ha sido capaz de transformar el profundo dolor del desamor y de su polémica ruptura en un alegato de empoderamiento femenino.
La de Barranquilla desata aplausos, saltos y gritos desgañitados cada vez que hace mención a "los años más duros y difíciles" que le ha tocado vivir. En ellos, la figura de su progenitor también ha sido fundamental.
De ello ha dado buena fe la colombiana al dirigirse a su público. Ha citado a su padre, William Mebarak Chadid (95), en dos ocasiones distintas. En ambas ha hablado de él como una voz que sigue escuchando. Un auténtico portador de sabiduría.
"Yo creo que en el mundo de hoy hay un cierto estigma con la soltería, ¿no?", reflexionaba al tratar el tema de no tener pareja. "Yo creo que cuando la persona está soltera, siempre hay como una pequeña ansiedad de encontrar pareja, 'a ver, a ver si voy a encontrar mi media naranja'".
Las palabras de Shakira sobre su padre
"Y si ya tienes conformada una familia y de la noche a la mañana se disuelve, como me pasó a mí, te quedas así como... como sin brújula, ¿no? Como perdida. No sabes si vas a ser capaz de salir adelante, de sacar adelante a tus hijos, a tu familia", añadía.
Sincera, lanzaba un pensamiento sobre el desarrollo personal: "Y resulta que después te das cuenta de que sí se puede. Que quizá la soltería es una oportunidad necesaria para aprender sobre uno mismo, para disfrutar de la propia compañía y se da uno cuenta de que todo lo que uno necesita para ser feliz en esta vida está dentro, no fuera.
Tras una acalorada ovación del público, reveló unas palabras de su padre en relación a la resiliencia: "Como decía mi papá: 'Todas las respuestas que buscas están dentro de ti'. Así que, mis queridos solteros y solteras, ¡esto hay que aprovecharlo! A ver, ¿cuántos solteros hay aquí?", expresaba.
Shakira y su padre, William Mebarak, en una imagen compartida en Instagram.
"Vive tu vida"
Otro de los momentos en los volvió a citar a su padre tuvo lugar al valorar sus tres décadas de carrera: "Han sido 30 años caminando con los pies descalzos", dijo, haciendo alusión al álbum homónimo que la dio a conocer en el mundo entero.
Entonces, una vez más, repetía como un mantra la importancia de quererse a uno mismo para no romperse ante la adversidad. O para volver a levantarse tras "caerse".
"El amor por el otro es muy bonito, pero es más bonito el amor propio", decía. Y volvía a recordar las recomendaciones de su progenitor: "Mi papá me dijo una vez: 'Vive tu vida'. Es un consejo muy sencillo".
A Shakira, que fue "una niña que quería cambiar el mundo y su mundo cambió", le tocó vivir, tras su separación de Piqué, un nuevo comienzo. No le quedó otra. Pero gracias a los valores familiares y una autoestima bien construida logró superar sus desazones.
"Cuando la necesite, esa niña me recordó quién era y por qué estoy aquí", comentó, a corazón abierto.
William Mebarak y Nidia Ripoll junto a Shakira y Piqué.
Padre e hija, muy unidos
Nacido el 6 de septiembre de 1931 en Nueva York y de origen libanés, William Mebarak Chadid ha sido una figura polifacética. Ha sido locutor de radio, periodista, comerciante y profesor de literatura.
Pero, sobre todo, ha sido una presencia decisiva. Un referente indiscutible en la vida de la artista barranquillera que no solo alimentó su pasión temprana por la escritura y la música, sino que se convirtió en una figura central en los momentos en los que su destino parecía incierto.
Pese a haber mantenido siempre un perfil discreto, su delicado estado de salud, marcado por aparatosas caídas, intervenciones quirúrgicas y frecuentes ingresos hospitalarios por afecciones respiratorias e hidrocefalia, ha llevado a la cantante a dedicarle emotivas palabras en público de forma recurrente.
A través de sus redes sociales y sobre los escenarios, la colombiana ha recordado a menudo las lecciones de vida de su progenitor, a quien define como su "mejor amigo" y un ejemplo constante de resiliencia que le enseñó "a levantarse después de cada caída".
