Michael Schumacher (57 años) ya no está postrado en una cama. Tampoco habita esa penumbra absoluta que la especulación médica catalogó durante años como un posible "síndrome de enclaustramiento". Nada de eso. No está tan bien como desearían los suyos. Tampoco tan mal como muchos puedan creer.
El que fuera heptacampeón del mundo puede sentarse en una silla de ruedas y es trasladado con frecuencia por los jardines de su finca en Andratx, en Mallorca, así como en los de su residencia en Gland, a orillas del lago Lemán, para que disfrute del aire libre. Entiende cosas. No todas, pero sí algunas de las imágenes y voces que suceden a su alrededor.
Ese es el cuadro real, destilado tras 12 largos y durísimos años de un cerco informativo sin fisuras. Tras el impacto contra las rocas de Méribel el 29 de diciembre de 2013, la frontera entre su vida y el escrutinio público ha sido custodiada por su esposa, Corinna Schumacher.
Es ella quien gestiona la atención médica de 24 horas prestada por un equipo de enfermeras y terapeutas, y quien ha neutralizado judicialmente los intentos de extorsión y filtrado de fotografías. "Michael nos protegió siempre; ahora nos toca protegerlo a nosotros", sostiene.
Michael y Corinna Schumacher.
El testimonio de un nuevo documental
La aparición de Corinna en la producción Schumacher '94: El nacimiento de una leyenda, el largometraje de 105 minutos centrado en el primer título mundial del piloto con Benetton, esquiva el parte médico directo para abordar el impacto emocional de la memoria.
En el metraje, la pareja del exdeportista recuerda los inicios del romance a comienzos de los años 90. También la huella del single Rush Rush, de Paula Abdul: la canción insignia para ellos. La que simboliza su historia de amor.
"Esa era nuestra canción en aquel entonces", dice Corinna. Su voz se entrecorta al recordarlo: "Cuando la escucho hoy en el coche, lloro en silencio".
El documental rescata además los obstáculos cotidianos de aquellos años de ascenso. La madre de Corinna, Gabriele, recelaba abiertamente de un joven obsesionado con el motor: "Mi madre estaba completamente en contra. Decía: '¡Mira a Schumacher! Tienen una pista de karts en casa, echan a cualquiera que haga algo mal y ahora él también echa gente'".
Entre anécdotas sobre la correspondencia de los aficionados, incluidos los envíos de una seguidora llamada Jutta que terminaron convertidos en una broma recurrente del piloto, Corinna define el vínculo que mantiene con el expiloto.
"Mi corazón late por él cuando gana y cuando pierde. Mi corazón siempre está ahí. Cuando estás con alguien a quien esperas ver todos los días, es maravilloso", relata.
Corinna Schumacher y su hijo Mick, en Frankfurt en 2019.
Su forzoso y blindado retiro
El entorno de la familia mantiene la privacidad como una máxima innegociable. La rutina transcurre entre el corazón de Europa y la costa balear, en propiedades perfectamente acondicionadas para el tratamiento neurológico de alta intensidad que sigue recibiendo, 12 años y 9 meses después de que un desliz mientras esquiaba cambiara su destino para siempre.
El dispositivo asistencial y logístico que rodea a Michael Schumacher transcurre de forma itinerante entre la villa familiar a los pies de los Alpes y la finca Las Brisas, a orillas del Mediterráneo.
En ambas residencias, el expiloto realiza sus desplazamientos por las zonas privadas del recinto. Siempre en silla de ruedas y con la ayuda de su equipo de profesionales sanitarios.
Su atención diaria está garantizada por un cuadro médico privado, enfermería continua las 24 horas y la supervisión directa de su familia. En el plano cognitivo, Schumacher mantiene una percepción parcial de los estímulos de su entorno más cercano, con un nivel de interacción que se limita a respuestas de carácter no verbal.
Ahora, con motivo del estreno del próximo documental, el estado de salud del piloto vuelve a estar de actualidad. Desde el diario Daily Mail detallan cómo es su nivel de consciencia: "Entiende algunas cosas que pasan a su alrededor, pero no todas", desliza el diario británico.
A pesar de las versiones que circularon sobre una supuesta reaparición pública en la boda de su hija Gina Maria, la familia reitera que el aislamiento mediático continuará siendo absoluto. La vida del deportista se desarrolla en un entorno estrictamente privado, orientado a su estabilidad física y al mantenimiento del núcleo familiar.
