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San Sebastián se ha rendido este fin de semana a los pies de las grandes estrellas de la época dorada de Hollywood. La llegada de Brad Pitt (62 años) a la capital guipuzcoana para participar en la 74ª edición del Festival de San Sebastián ha provocado un auténtico tsunami de fervor fan frente al emblemático Hotel María Cristina, convertido un año más en el epicentro del glamour del Zinemaldia.

Desde primera hora de la mañana, cientos de seguidores se agolpaban tras las vallas de seguridad con la esperanza de ver de cerca al protagonista de Seven y El club de la lucha.

Algunos llegaron incluso con más de dos horas de antelación para asegurar la primera fila. La expectación era máxima, sobre todo porque la llegada del intérprete se esperaba inicialmente para unos días más tarde.

Sin embargo, Pitt adelantó sus planes y aparecía frente al hotel pasadas las 13:30 horas (tenía programada inicialmente su llegada sobre las 12:15 horas), desatando la euforia colectiva.

Brad Pitt, en San Sebastián. GTRES

Acompañado de su novia, Inés de Ramón

Lejos de la frialdad de otras celebridades, el estadounidense se mostró especialmente cercano: saludó a la multitud, firmó autógrafos, se fotografió con los fans y se detuvo a charlar con quienes llevaban horas esperándolo, seguido en todo momento por su guardaespaldas.

No muy lejos de él se ha podido ver a su pareja, Inés de Ramón (33), quien, discreta y ocultando su rostro bajo unas gafas de sol y gorra, ha intentado pasar lo más inadvertida posible.

La visita de Brad Pitt al certamen donostiarra se produce en un momento de madurez y honda introspección personal.

Inés de Ramón, pareja de Brad Pitt, en San Sebastián. GTRES

En una reciente y sincera entrevista concedida a la revista Esquire, el oscarizado actor se abrió en canal al rememorar los momentos más oscuros de su mediático divorcio de Angelina Jolie (51), llegando a confesar que en los días más convulsos de la separación contempló seriamente la idea del suicidio.

Una desgarradora revelación que muestra la cara más humana de la estrella y que otorga un matiz aún más cálido al afectuoso recibimiento que le ha brindado el público español.

Brad Pitt, en San Sebastián. GTRES

En lo profesional, el motivo de su desembarco en San Sebastián es la presentación de En el corazón de la bestia, un thriller de aventuras ambientado en Alaska que se proyectará el próximo miércoles en la Sección Oficial fuera de concurso.

Dirigida por David Ayer (Corazones de acero, Escuadrón Suicida), la película sitúa a Pitt en la piel de un exoficial de las Fuerzas Especiales del Ejército que debe luchar por sobrevivir en la naturaleza hostil tras sufrir un accidente aéreo, acompañado únicamente por su antiguo perro de combate.

Orlando Bloom y un goteo incesante de estrellas

La presencia de Pitt coincide además con la llegada a la ciudad de Orlando Bloom, que acude a la capital guipuzcoana para presentar sus nuevos proyectos cinematográficos y respaldar la proyección internacional del certamen.

La jornada del domingo ha registrado un goteo constante de caras conocidas. El Hotel María Cristina ha recibido también a Álvaro Lafuente, Antonio de la Torre. Jordan Firstman y Diego Calva, mientras que Miguel Ángel Muñoz ha fijado su llegada en el Hotel Londres a las 14:00 horas.

Brad Pitt, este domingo, 20 de septiembre, en San Sebastián. GTRES

El hecho de que Brad Pitt haya aterrizado en la ciudad con varios días de margen respecto a la proyección oficial de su película sugiere que su estancia en San Sebastián podría prolongarse más de lo habitual.

Aunque el festival acoge a un plantel brillante de figuras del cine, la irrupción del actor ha eclipsado cualquier otro foco de atención, demostrando que su magnetismo para movilizar al público permanece completamente intacto.