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Este pasado sábado, 5 de septiembre, la isla de Menorca se ha convertido en el nuevo refugio balear de la exprimera dama estadounidense Michelle Obama (62 años). Sabido es que la también escritora es una apasionada de España.

En el marco de un viaje privado por aguas del Mediterráneo, la esposa de Barack Obama (65) ha disfrutado de una jornada cultural y gastronómica en la Illa del Rei, la pequeña joya histórica situada en el corazón del puerto de Maó.

El motivo principal de la visita de Michelle, que ha viajado a España sin la compañía de su familia, ha sido la inspección de la exposición Directionless, albergada en el prestigioso centro de arte internacional Hauser & Wirth, como informa Menorca Es Diari.

Michelle Obama, en una fotografía de archivo. Gtres

La muestra está comisariada por el reconocido artista estadounidense Rashid Johnson, amigo personal de la abogada y uno de los creadores seleccionados para exponer sus piezas en el futuro Obama Presidential Center de Chicago.

La esposa de Barack ha desembarcado en la Illa del Rei, en torno a la una del mediodía rodeada de un operativo de alta seguridad.

Horas antes de la llegada de la visitante ilustre, agentes de la Guardia Civil -incluyendo una unidad canina especializada en la localización de explosivos- han peinado de forma minuciosa tanto los jardines exteriores como el interior de las galerías y del antiguo hospital.

El despliegue ha contado, asimismo, con la coordinación directa de miembros del Servicio Secreto de los Estados Unidos, organismo encargado por ley federal de velar por la integridad física de los expresidentes y sus familias.

A pesar del riguroso rastreo previo y de la vigilancia continua del equipo de escoltas, las actividades de la galería no han sufrido interrupciones, permitiendo que el resto de los turistas recorriera con absoluta normalidad los espacios del islote.

La presencia de la exprimera dama ha pasado prácticamente desapercibida para la mayoría de los visitantes, han contado algunos medios de la zona.

Para hacer frente a las elevadas temperaturas estivales de la jornada, Michelle Obama ha apostado por un estilismo cómodo y relajado de clara inspiración playera.

La escritora y jurista ha lucido unas bermudas holgadas de largo midi en tono chocolate combinadas con una blusa ligera de cuello halter estampada en verde y marrón que dejaba los hombros al descubierto.

Michelle Obama. Gtres

Ha completado su imagen con gafas de sol de gran tamaño y el cabello peinado en largas trenzas recogidas en un moño alto.

La exprimera dama acudió acompañada por uno de sus grandes aliados durante sus estancias en España, el diplomático y exembajador estadounidense James Costos, en cuya finca mallorquina ya se había alojado en anteriores vacaciones estivales.

Durante el recorrido por las salas de la galería y la arquitectura del hospital militar del siglo XVIII, la comitiva ha contado con las explicaciones de los voluntarios de la Fundación Hospital de la Isla del Rey y de la propia directora del centro de arte, Mar Rescalvo.

Degustación de tapas locales

Tras dedicar la mayor parte del tiempo a la contemplación de las obras de arte y al paseo por las arcadas exteriores del histórico complejo militar, Michelle ha hecho un alto en la cantina de la galería para descansar y comer al aire libre.

En el concurrido espacio gastronómico del puerto, la exprimera dama ha solicitado un menú de corte mediterráneo con guiños a la cocina de producto.

Como entrante ha degustado, según Menorca Es Diari, una sopa fría de hinojo y puerro aderezada con aceite de eneldo y manzana verde, seguida de una selección de tapas entre las que destacaron el brioche tostado, además de las croquetas de jamón ibérico.

Concluida la comida en torno a las tres de la tarde, Michelle Obama y sus acompañantes se dirigieron al embarcadero del islote para abordar la embarcación auxiliar que los trasladó de regreso al yate privado en el que se hospeda durante esta travesía por el archipiélago balear.