Es la mujer de la que, últimamente, todos hablan en la Casa Blanca. Y que parece tener en jaque a la mismísima Melania Trump (56 años).
Y es que su trabajo como mano derecha del Presidente de Estados Unidos ha situado tanto al presidente como a esta joven miembro de la administración de Donald Trump (80) en una posición incómoda.
Se dice, se comenta y se rumorea, que lo que existe entre ella y el mandatario norteamericano va más allá una relación estrictamente profesional. Que la devoción de la joven hacia el político y la de este hacia su joven empleada va más allá. Que hay un feeling entre ellos que empieza a resultar sospechoso.
Muchas voces en el país se plantean ya si el vínculo entre Trump y su asistente ejecutiva trasciende la esfera laboral. Y, que podría empezar a hablarse de una posible relación extramarital. Porque ella se ha convertido, casi, en la sombra del magnate y mandatario.
Natalie Harp es la asistente ejecutiva de Donald Trump.
"Eres lo único que me importa"
Es leal, trabajadora, eficaz, y entregada. Y tan obsesiva que se ha ganado el apodo de "impresora humana". Y es que ya en la campaña de 2024, según recogen las crónicas, llevaba siempre consigo una impresora para poder reproducir noticias que pudieran resultar de interés al presidente.
Tal y como desliza el periodista Michael Wolff en The Daily Beast, Harp lleva tiempo trabajando duro para convertirse en la "mujer más cercana a Trump". La evidente cercanía ha generado ya desconfianzas y recelos en el entorno de la Primera Dama.
Fue contratada como asistente ejecutiva de Trump al comienzo de su segundo mandato en la Casa Blanca. Ya en marzo de 2022 entró a formar parte de su equipo de comunicaciones y campaña. Y ya habría sugerido demoler el Ala Este de la Casa Blanca, donde la Primera Dama tiene su despacho.
La intensidad de esta relación ha quedado al descubierto en Regime Change, el libro de los periodistas Maggie Haberman y Jonathan Swan.
Según la obra, Harp le habría enviado emotivas cartas durante la campaña de 2024 expresándole frases como: "Eres lo único que me importa" o calificándolo como su "guardián" y "protector en esta vida".
En otros textos, la joven le manifestaba su deseo de recuperar esa sinergia donde "hablábamos de todo y de nada" y de "brindarle alegría" para "pasar el día sin tener que hablar nunca de trabajo".
Las palabras, sin duda, dan pie a un sinfín de interpretaciones. Y a muchas interrogantes. Entre ellas, ¿quién es realmente Natalie Harp y cómo en tan poco tiempo ha conseguido convertirse en la persona imprescindible para Trump?
Para entender hasta qué punto se ha ganado la confianza de Trump, hay que conocer su intensísima trayectoria vital.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su asistente ejecutiva, Natalie Harp, salen del helicóptero Marine One cerca de la Casa Blanca, en Washington, D.C., Estados Unidos.
Fe, disciplina y 'homeschooling'
Natalie Harp nació en 1991 en California, en el seno de un hogar profundamente conservador y de fe evangélica.
Su padre, Robert Harp, desarrolló su carrera como agente inmobiliario, empresario y consultor de viajes, mientras que su madre ejerció un rol central en la formación de sus hijos dentro del hogar.
A diferencia de la mayoría de los jóvenes de su generación, Natalie y su hermano no asistieron al colegio tradicional.
Sus padres optaron por el homeschooling (educación en el hogar), una práctica habitual en ciertos sectores evangélicos estadounidenses que busca proteger a los hijos de influencias seculares y priorizar una enseñanza bíblica y académica personalizada.
En este entorno cerrado y de férrea disciplina, la fe protestante moldeó la visión del mundo de la joven Natalie. Creció bajo el dogma de la devoción religiosa, la ética del trabajo duro y una lealtad incondicional hacia los valores tradicionales norteamericanos.
El presidente de Estados Unidos, Trump, pasa junto a su asistente ejecutiva, Natalie Harp, en la base aérea de Dover, Delaware, EEUU
Universidad cristiana
Cuando llegó el momento de dar el salto a la educación superior, Harp mantuvo la coherencia con la crianza que le brindaron sus padres.
Se matriculó en la Point Loma Nazarene University en San Diego, una institución privada de artes liberales vinculada a la Iglesia del Nazareno, donde se graduó en 2012 con una licenciatura.
Posteriormente, decidió ampliar sus conocimientos financieros y de gestión graduándose en 2015 con un MBA (Master of Business Administration) por la Liberty University, situada en Lynchburg, Virginia.
La universidad, fundada por el influyente pastor televangelista Jerry Falwell (y creador de la Moral Majority (Mayoría Moral), la organización que movilizó a millones de cristianos evangélicos para participar activamente en la política) es considerada el gran bastión académico de la derecha evangélica en Estados Unidos.
El centro, que abrió sus puertas en 1971, es considerado también un hervidero de cuadros políticos conservadores.
Natalie Harp, asistente ejecutiva del presidente estadounidense Donald Trump, y el director ejecutivo de NVIDIA, Jensen Huang, en el Despacho Oval de la Casa Blanca en Washington D.C. ,EEUU
Cáncer de huesos y negligencia médica
La vida de Natalie dio un giro drástico cuando, en 2015, fue diagnosticada con cáncer de huesos en etapa II. Tenía apenas 24 años.
Tras someterse a dos intensas y dolorosas sesiones de quimioterapia que no dieron resultado, su salud se deterioró a niveles críticos.
A este cuadro se sumó un fatal error hospitalario ese mismo año. Poco después del diagnóstico, fue víctima de una grave negligencia médica. Le administraron agua estéril por vía intravenosa, lo que le causó un daño severo en los tejidos y la obligó a usar silla de ruedas durante los cuatro años siguientes.
Así, sin opciones aprobadas por la FDA y excluida de varios ensayos clínicos, Harp se vio postrada a un duro destino: enferma y con dolores crónicos.
Se encontraba, según sus palabras, en una "fase terminal sin salida". Fue entonces cuando entró en juego la política.
En 2018, Donald Trump firmó la ley federal Right to Try (Derecho a Probar), que permite a pacientes terminales acceder a tratamientos e inmunoterapias experimentales no autorizadas masivamente por las autoridades sanitarias.
Gracias a esta vía, Harp tuvo acceso a un tratamiento con el que logró frenar el avance del cáncer y salvar la vida. Para Natalie, la promulgación de esa ley no fue un simple trámite legislativo, sino "un milagro" ejecutado a través de Trump.
ImageNatalie Harp en el programa de televisión "The Real Story with Natalie Harp", en la cadena OANN.
De la televisión al ala Oeste
Convertida en el "rostro visible" del éxito del Right to Try, Harp fue invitada por la Casa Blanca a compartir su testimonio.
Su intervención más destacada tuvo lugar durante la Convención Nacional Republicana de 2020, donde ofreció un emotivo discurso en el que alabó al magnate neoyorquino: "En mi momento de mayor necesidad, nadie me ayudó salvo Donald Trump", declaró.
Esa exposición mediática le abrió las puertas de One America News Network (OANN), la cadena de noticias ultraconservadora donde trabajó como presentadora de televisión entre 2020 y 2022. Desde la pantalla, defendió fervientemente la agenda política del expresidente y atacó duramente a sus detractores.
Sin embargo, el plató pronto se le quedó pequeño. En marzo de 2022, Harp dejó las cámaras para integrarse oficialmente en el equipo de comunicación y campaña de Trump.
Donald y Melania TRump
La sombra del presidente
A medida que avanzaba la campaña para las elecciones de 2024, Natalie Harp fue ganando terreno hasta convertirse en una presencia indispensable al lado del magnate.
Su cometido era tan inusual como crucial para el estilo de trabajo de Trump: acompañarlo a todas partes: aviones, campos de golf, mítines y juzgados. Todo ello convenientemente armada con una impresora portátil, cartuchos de tinta y papel.
Dado que el presidente prefiere consumir noticias en formato físico en lugar de pantallas digitales, Harp se encargaba de monitorear internet las 24 horas del día, imprimir los titulares, artículos favorables y encuestas positivas, y entregárselos en mano a los pocos minutos de ser publicados.
Esta disponibilidad absoluta le permitió acceder al círculo más íntimo del presidente. Con la llegada de 2025 y el inicio del segundo mandato republicano, su nombramiento formal como asistente ejecutiva del presidente confirmó que Natalie Harp no es solo una empleada; es la guardiana del flujo informativo que llega al escritorio del Despacho Oval.
Melania Trum, junto a su marido.
Melania, incómoda
Su posición estratégica, según los rumores de Washington, ha encendido las alarmas en el entorno de Trump. Sobre todo de un tiempo a esta parte.
En las últimas semanas, la ex presentadora ha estado en la órbita del presidente con más frecuencia de lo habitual. Tanto, que hasta el New York Times ha deslizado que algunos miembros del círculo íntimo de Trump están "preocupados" por la "influencia indebida" que Harp pudiera ejercer sobre la percepción de la actualidad del presidente.
Al fin y al cabo, es la lupa con la que observa el mundo. Se ha convertido en un enlace entre el líder y lo que acontece en el planeta.
Igual transmite mensajes de aliados que organiza reuniones o redacta publicaciones para Truth Social. Lo hace encantada, de manera constante, y cerca de él físicamente en todo momento.
Según CNN, la asistente es tan inseparable del presidente que una vez viajó en el maletero de una camioneta para acompañarlo. "Natalie Harp no aceptaba un no por respuesta".
Hay quien sostiene que la relación entre ellos es "paternofilial". Pero la forma de actuar de Harp, siempre celosa de Trump (solo le rinde cuentas a él), ha generado malestar entre algunos de los principales asesores, e incluso de la propia Melania.
Muchos ya intentan ya limitar su omnipresencia en la Casa Blanca y apartarla lo antes posible del entorno del presidente.
