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Apenas unos meses después de haber dejado el cargo, en enero de 2025, y tras hacerse público en mayo de ese mismo año que se le había diagnosticado un agresivo cáncer de próstata en etapa 4, se han conocido nuevos y preocupantes detalles sobre la salud del exmandatario Joe Biden (83 años).

Hunter Biden (56), hijo menor del expresidente y quien a lo largo de su carrera se ha desempeñado como abogado, empresario y artista plástico, ha ofrecido una entrevista exclusiva al programa Newsnight de la BBC.

Durante su conversación con la cadena británica, el segundo hijo del líder demócrata ha roto su silencio sobre la evolución del estado físico de su padre y ha abordado los pasajes más controvertidos de su propia vida personal y política.

Una enfermedad "muy debilitante"

Visiblemente emocionado, Hunter Biden ha confirmado que la afección oncológica que padece el exmandatario estadounidense se ha agravado notablemente.

"El cáncer es realmente duro", ha explicado ante las cámaras, al tiempo que confirmó que la enfermedad “ha hecho metástasis en sus huesos y más allá”.

El estadounidense ha calificado la situación de su padre como “muy dolorosa” y “muy debilitante". Y no ha dudado en admitir que resulta “muy triste verlo”.

Pese a la gravedad del cuadro médico, Hunter ha querido resaltar la fortaleza y dignidad que Joe Biden mantiene en la intimidad del hogar: “Mi padre sigue siendo, hasta el día de hoy, el centro de nuestra familia. Es el mejor padre, el mejor esposo, el mejor abuelo”.

En un gesto de admiración hacia la entereza del expresidente, añadió: “Lo único que puedo decir sobre mi padre, sobre su salud en este momento, es que desearía que se quejara más”.

Más allá del ámbito político, Hunter ha destacado la capacidad de resistencia del político de Delaware ante las adversidades que le ha tocado afrontar: "Estoy muy orgulloso de su resiliencia. Ha demostrado una y otra vez que cuando te derriban, puedes levantarte. Es el hombre más duro que conozco".

Según ha detallado, pese al deterioro físico, el expresidente sigue atento a la actualidad política y mantiene intacta su intención de intervenir públicamente cuando lo crea conveniente.

El debate de 2024 que hizo saltar las alarmas

La conversación de Hunter Biden con la BBC no ha pasado por alto el histórico debate electoral del 27 de junio de 2024 frente a Donald Trump (80), hito que desencadenó la retirada de Joe Biden de la contienda presidencial para dar paso a la candidatura de Kamala Harris (61).

Aquel cara a cara marcó un punto de inflexión decisivo en la contienda presidencial de Estados Unidos. Desde los primeros minutos del encuentro televisado, la puesta en escena de Biden dio claras señales de fragilidad física.

Con la voz afónica, la mirada perdida y severas dificultades para hilar sus respuestas, llegando a perder el rumbo en momentos clave sobre economía y sanidad, resultó evidente que algo fallaba: su estado físico y mental daban claras señales de un problema.

Entonces, Trump aprovechó la fragilidad de su oponente adoptando una postura relativamente más contenida y atacando con dureza la gestión de la inflación, la frontera y la política exterior, mientras esquivaba desmentir sus propias afirmaciones falsas y arremetía contra la familia del presidente.

El nefasto desempeño del mandatario desató el pánico dentro del Partido Demócrata, eclipsando los debates de fondo sobre el aborto, la economía y las condenas judiciales de Trump.

La evidente debilidad de Biden provocó una presión pública e interna sin precedentes por parte de congresistas, donantes y medios de comunicación.

Tan solo tres semanas después, el 21 de julio de 2024, Joe Biden anunció oficialmente su renuncia a la reelección y otorgó su respaldo a Kamala Harris para encabezar la candidatura demócrata, cerrando así uno de los capítulos más drásticos de la historia política reciente.

Joe Biden y su hijo Hunter en Massachusetts. Reuters Reuters

El polémico indulto

Ahora, Hunter ha reconocido que presenció el encuentro desde su casa en California y percibió de inmediato que algo no andaba bien.

Asimismo, ha reconocido que los primeros estragos de la enfermedad o el agotamiento derivado de la exigente agenda oficial pudieron haber influido en aquel "bajo rendimiento" ante las cámaras de televisión.

Del mismo modo, ha abordado el controvertido indulto concedido por su padre en diciembre de 2024, que lo libró de condenas federales por posesión ilegal de armas y fraude fiscal, otorgándole inmunidad por un periodo de 10 años.

Aunque ha reconocido sentirse “la persona más privilegiada que existe” y ha admitido las críticas sobre el impacto negativo que dicha medida tuvo en la imagen del país y el legado de su padre, ha defendido la motivación paternal de la decisión.

Yo era la única persona en el mundo que podía haber recibido lo que recibí de la única persona en el mundo que podía dármelo: mi padre”, ha sentenciado.

Por último, el empresario y artista ha rememorado su dura etapa de adicciones, en la que llegó a consumir cantidades ingentes de alcohol y drogas diariamente.

Ha descrito ese periodo, en cuyo peor momento llegó a consumir casi 3,8 litros de vodka por día y a fumar crack cada 15 minutos, como "un infierno en la tierra" en el que solo buscaba el olvido.

Por último, ha descartado tajantemente cualquier aspiración política futura. De ahora en adelante centrará su labor en ayudar a quienes hayan pasado por su misma situación. Su misión, asegura, es visibilizar el proceso de recuperación frente a la dependencia.

El expresidente de EEUU, Joe Biden. Elizabeth Frantz Reuters

El legado político de Joe Biden

La trayectoria política de Joe Biden abarca más de cinco décadas dedicadas al servicio público en Estados Unidos.

Tras iniciar su ascenso institucional en 1972 al ser electo senador por Delaware con apenas 29 años, Biden se consolidó como uno de los legisladores más influyentes en política exterior del Congreso.

Su relevancia nacional se afianzó de manera definitiva al acompañar a Barack Obama (65) como vicepresidente durante dos mandatos (2009-2017), etapa en la que fue clave para impulsar la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio (Obamacare) y en la que recibió la Medalla Presidencial de la Libertad.

En 2020, culminó su ambición política al ganar la presidencia de los Estados Unidos en un contexto de profunda polarización social y crisis sanitaria por la pandemia.

Durante su mandato (2021-2025), logró la aprobación de ambiciosas leyes bipartidistas sobre infraestructura, energía limpia, semiconductores y control de armas, al tiempo que reinsertó a su país en el Acuerdo de París y lideró la respuesta de la OTAN frente a la invasión rusa de Ucrania.

Su salida de la carrera presidencial en 2024 y la entrega del poder a comienzos de 2025 marcaron el cierre del capítulo de una de las figuras más perdurables de la política estadounidense contemporánea