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El 16 de octubre de 2024 perdió la vida, a los 31 años, el artista Liam Payne tras caer desde el balcón de una habitación de hotel, en Argentina, donde estaba hospedado. Se aclaró, entonces, que el deceso obedeció a un politraumatismo.

Eso sí, pronto cobraron fuerza en los medios otras voces que apuntaron a que el exintegrante de la agrupación One Direction habría estado bajo los efectos del alcohol y las drogas; que las horas antes de su muerte mantuvo un comportamiento extraño.

Ahora, se ha conocido que Liam estuvo acompañado de dos mujeres en sus últimas horas, con las que mantuvo sexo. Así lo recoge el Daily Mail y amplía Infobae con declaraciones exclusivas.

Casi dos años después del fallecimiento del cantante, estos documentos judiciales -mantenidos bajo estricta reserva desde octubre de 2024- aportan una reconstrucción cruda y directa del deterioro físico y emocional que atravesaba el artista aquel día.

El cantante Liam Payne en uno de sus conciertos. Gtres

Las mujeres, identificadas en el expediente como Aldana y Lucila, declararon bajo juramento pocas horas después de la muerte de Payne. Ambas trabajaban como escorts en ese momento y fueron contactadas a través de un sitio especializado.

Según relataron, recibieron mensajes en inglés del propio cantante, quien les ofreció 5.000 dólares para acompañarlo durante la jornada en el hotel. Un vehículo enviado desde el establecimiento las recogió y solo entonces descubrieron que el cliente era el exmiembro de One Direction.

Sus testimonios describen un ambiente marcado por el consumo de alcohol, la insistencia del artista en conseguir cocaína y episodios de fuerte inestabilidad emocional.

Lucila, tal y como recoge Infobae, sostiene que en la habitación "estaba todo revuelto, desordenado, había papeles de aluminio tirado, de drogas. En un cajón estaba lleno, y en la parte del sillón había papeles de aluminio quemados".

"De él, me acuerdo que tenía mucho olor a alcohol, pero se lo veía bien, como una persona armoniosa", prosigue con su relato Lucila.

"Lo que si vimos es que estaba consumiendo algo como cristal, con papeles de aluminio, y nos pedía que le consiguiéramos. Nosotras no teníamos de dónde sacar, porque no hacemos eso".

"Mantuvimos relaciones sexuales con él, que fueron consentidas. Pasó solo una vez, y siempre cuidándonos. En ese momento, aparentaba estar bien", dicen estos testimonios.

Liam Payne en un acto público en 2019. Gtres

Tras el acto sexual, "le pedimos muchas veces que haga la transferencia, hasta que se enojó y nos echó". Intentó, incluso, pagar con su reloj Rolex. De acuerdo a esta versión, Payne se enfadó mucho y se mostró violento.

Las declaraciones coinciden en que Payne alternaba momentos de aparente lucidez con otros de profunda angustia, frustración y descontrol.

Este comportamiento, según la investigación, se convirtió en un elemento clave para intentar comprender el estado mental del cantante antes de la caída fatal.

Uno de los pasajes más impactantes proviene del relato de Aldana. La mujer aseguró que, en un momento de la tarde, Payne se arrodilló frente a ellas para pedirles perdón. "Pidió perdón de rodillas por el mal momento".

El gesto, inesperado y cargado de desesperación, ocurrió cuando ambas decidieron abandonar la habitación debido al creciente malestar del artista.

Según su testimonio, el cantante les rogó que no se fueran y expresó que el dinero no le daba felicidad, una frase que, con el paso del tiempo, ha adquirido un peso simbólico dentro de la investigación.

La frustración del artista aumentó cuando no logró concretar el pago prometido. De acuerdo con las mujeres, el sistema de transferencia que intentó utilizar falló repetidamente, lo que desencadenó episodios de violencia contra objetos de la habitación.

Poco después, mientras revisaban sus teléfonos, se enteraron por redes sociales de que Payne había muerto. La noticia, según relataron, las dejó en estado de shock, especialmente por la intensidad de las horas que habían compartido con él y por la abrupta secuencia de acontecimientos.

El cantante Liam Payne, en una fotografía tomada en Londres, en 2019. Gtres

Los documentos judiciales también revelan que ambas mujeres cambiaron radicalmente de vida desde aquel episodio. Aldana trabaja actualmente en el comercio de muebles, mientras que Lucila se desempeña como estilista capilar.

Las dos dejaron atrás el trabajo sexual que realizaban cuando conocieron al cantante, una decisión que, según sus declaraciones, estuvo influida por el impacto emocional que les produjo la muerte del artista y la exposición mediática que siguió al caso.

La publicación de estos testimonios aporta una nueva mirada sobre las últimas horas de Liam Payne y sobre el contexto en el que se produjo su muerte.

Hasta ahora, la investigación judicial en Argentina había avanzado con cautela, evitando filtraciones y manteniendo bajo reserva los detalles más sensibles.

El caso continúa siendo objeto de análisis por parte de las autoridades, que buscan determinar si existieron factores externos que contribuyeran al desenlace fatal o si la muerte de Payne fue consecuencia exclusiva de su estado emocional y del consumo de sustancias.