Pasar un total de 36 horas sepultado bajo los escombros y al borde de morir desangrado cambia la perspectiva de cualquier existencia. Ese ha sido el límite trágico que ha tenido que cruzar Víctor Sardinha tras los feroces terremotos que sacudieron el norte de Venezuela el pasado 24 de junio.
Una catástrofe que ya cuenta por miles sus víctimas mortales y que se ha cobrado una dolorosa cuota en el universo de las redes sociales: la muerte de la conocida influencer Bárbara Celeste, de 31 años, y de su hija Lucía, de tan solo tres. Ambas fueron halladas sin vida bajo las ruinas del edificio donde residían en La Guaira, una de las zonas cero del desastre.
La trágica noticia fue confirmada por el propio Víctor, marido de Bárbara y padre de la pequeña, a través de sus plataformas digitales.
Víctor Sardinha, marido de Bárbara Celeste, ha confirmado la muerte de su mujer y de su hija.
Un superviviente atrapado 36 horas
En un desgarrador mensaje de despedida arropado por varios montajes fotográficos junto a su mujer y su pequeña, Sardinha ha compartido el trauma del seísmo.
"Sé que todo fue muy rápido para ustedes, mis amores. Quizá yo duré unos milisegundos más y eso les dio tiempo para protegerme, para que hoy siga aquí", dice en su carta.
Entre tanto dolor, un último instante de lucidez le aporta algo de calma: "Lo único que me da paz es saber que alcancé a decirles, mirándolas de frente: 'Las amo con todo mi corazón'". Estas fueron sus últimas palabras antes de que el mundo colapsara sobre ellos.
Víctor, quien también se dedica a la creación de contenido, protagonizó uno de los rescates más milagrosos de la catástrofe. Permaneció sepultado bajo los escombros durante día y medio y estuvo a punto de fallecer desangrado.
"Todavía no entiendo cómo sobreviví", confiesa, con la firme convicción de que su esposa y su hija actuaron como escudos: "Me acompañaron y me dieron la calma que necesitaba en los momentos más difíciles".
En su emotiva carta, Víctor reconoce haber deseado cambiar su destino por el de ellas: "Hubiera preferido que fuera al revés. Que ustedes siguieran aquí y yono".
Sin embargo, ahora promete buscar un propósito para honrar su legado: "Todo lo bueno que haga de ahora en adelante llevará una parte de Bárbara y de Lucía Teresa. Las amaré toda mi vida".
Sus palabras han desatado una inmensa ola de apoyo y solidaridad global en el país, donde cada día se suceden nuevas historias. Algunas de supervivencia, otras de pérdida.
Bárbara Celeste, con su marido, Víctor Sardinha.
Un mensaje del pasado que se convierte en guía
Para afrontar el duelo, Víctor ha encontrado en una antigua entrevista de su esposa que compartió con sus seguidores.
"Siento como si lo hubieras hecho para este momento, justo cuando más lo necesitaba. A partir de hoy quiero llevar conmigo el mensaje que deja y convertirlo en una guía", ha escrito emocionado.
En ese fragmento, Bárbara Celeste dejaba una profunda y premonitoria reflexión sobre la resiliencia.
"Hay que vivir un día a la vez. No te enfrasques en lo que pueda pasar mañana o en lo que pasó ayer. Los seres humanos tenemos que ocuparnos, porque si estás todo el día en la cama, la cabeza te da muchas vueltas. Mantén tu mente activa y productiva, porque al final la vida se trata de eso", recuerda.
Aunque se había graduado en Comercio Exterior, Bárbara Celeste había volcado su pasión en las redes sociales. En Instagram superaba los 54.000 seguidores, donde compartía contenido sobre estilo de vida, humor y su faceta de madre, definiéndose con ternura como la mamarazzi de la pequeña Lucía.
Además, compaginaba su faceta de influencer gestionando su propia agencia de marketing.
