Condado de Santa Bárbara, California. Noviembre de 2003. La policía irrumpe en el rancho Neverland. La orden de registro es contundente: buscar evidencia alguna de abuso sexual infantil.
Las cámaras de todo el mundo se enfocan en la entrada principal de la propiedad más polémica de todos los tiempos. Michael Jackson no se encuentra dentro, nadie sabe dónde está, pero su personal observa atónito cómo la policía revisa habitaciones, fotografía rincones y recaba pruebas.
Así comienza la pesadilla que transformaría para siempre la vida del Rey del Pop. Michael Jackson: El veredicto -la serie que ha estrenado Netflix este 3 de junio- vuelve a poner en el centro de la conversación uno de los capítulos más controvertidos de la vida del artista.
La producción reconstruye el proceso judicial de 2005, desde dentro, con testimonios, material de archivo y el relato de quienes siguieron de cerca un caso que marcó para siempre la imagen pública del artista.
"Era el hombre más famoso del mundo acusado del crimen más repugnante del mundo", J. Randy Tarraborrelli, biógrafo y amigo de Michael Jackson que aparece en el documental.
"Como músico no cabe duda de la genialidad de Michael", comienza Tarraborrelli, quien explica que Thriller -ganador de siete premios Grammy- sigue siendo el álbum más vendido de la historia.
"Era puro talento, pero entonces empezó a sufrir ciertos cambios. La prensa empezó a centrarse en sus excentricidades como meterse en una cámara hiperbárica y Jackson cada vez fue aislándose más. Sin embargo, él estaba decidido a vivir la vida como él quería".
"Michael se hizo amigo de un montón de niños, que eran los que le daban alegría. Él no veía nada malo en ello, pero la prensa sí", explica su biógrafo.
'Viviendo con Michael Jackson'
El punto de inflexión en la vida del cantante llegó con el documental de Martin Bashir Viviendo con Michael Jackson. El periodista es el mismo que hizo la famosa entrevista a Diana de Gales en la que reconoció que eran tres en su matrimonio.
Convencido de que el comunicador le ayudaría a limpiar su imagen -como a Lady Di-, Jackson accedió a realizar esta especie de película para mostrar al mundo la verdad sobre el Rey del Pop. Durante un lapso de ocho meses -desde mayo de 2002 hasta enero de 2003- Bashir compartió horas de grabación con el artista quien le mostró su mundo.
Por aquel entonces ya sobrevolaba la duda sobre si el artista era verdaderamente un pederasta. Lo que desencadenó todo fue la aparición al final del documental de un niño, Gavin Arvizo, al que Michael había ayudado a curarse de un cáncer.
Jackson aseguró que, a veces, compartía cama con él, pero no de manera sexual como muchos lo veían. Era un acto de amor, dijo. Esta declaración detonó la investigación que llevó al juicio de 2005, donde Jackson se enfrentó a 10 cargos, incluyendo abuso sexual infantil, administración de sustancia intoxicante y conspiración.
Vista aérea de Neverland, el rancho de Michael jackson que cuenta con parque de atracciones.
Gavin y Michael
La relación entre Gavin y Jackson comenzó en el año 2000, cuando el niño tenía 10 años y fue diagnosticado con un cáncer de riñón agresivo.
El cantante se enteró de la enfermedad del menor y le sorprendió mandándole juguetes a su casa y llamándole por teléfono mientras estaba ingresado en el hospital.
Como ocurrió con otros niños, después de los primeros contactos, Michael invitó a Gavin y a su familia a su rancho. El vínculo se profundizó rápidamente, y la familia Arvizo se convirtió en una de las familias más cercanas a Jackson, incluso defendieron al cantante públicamente diciendo que siempre había sido maravilloso con ellos.
Tiempo después, Gavin sería el niño que llevó a Michael Jackson al juicio de 2005. "Me agarró de mis partes íntimas en su cama. Estábamos tumbados charlando. Llevaba puesto su pijama", relató el menor a la policía en su denuncia.
"Me preguntó si sabía hacerlo y si no me lo haría él. Y entonces se puso a masturbarme. Le pedí que no hiciera eso, pero siguió".
Michael Jackson con cientos de niños en su actuación en la Super Bowl.
En noviembre de 2003, la Fiscalía de Santa Bárbara registró la mansión Neverland, detuvo a Michael Jackson y presentó una acusación formal en su contra.
Primer caso
La denuncia de 2005 no fue la primera en la historia judicial de Michael Jackson. En 1993, el cantante ya se había enfrentado a su primera acusación pública de abuso sexual infantil.
Jordan Chandler fue el primer caso que salió a la luz después de que su padre, Evan Chandler, un dentista y guionista de Los Ángeles, denunciara a la estrella de la música. El menor solo tenía 13 años de edad cuando su padre presentó la denuncia formal.
El asunto no llegó a los tribunales. La investigación se cerró tras llegar a un acuerdo extrajudicial donde la familia Chandler recibió 23 millones de dólares.
Jackson negó los cargos durante toda la investigación y aunque nunca fue procesado penalmente por este caso, el daño a su imagen fue irreversible.
La denuncia de Chandler fue utilizada por la acusación en el juicio de 2005 en un intento de demostrar que la conducta del Rey del Pop no era un episodio aislado sino algo recurrente.
Una de las personas que fue llamada a declarar en el juicio fue Macaulay Culkin (45), amigo de Michael Jackson y uno de los invitados recurrentes en Neverland. El popular actor declaró que el cantante jamás le había hecho nada y que se lo pasaban bien jugando a la consola.
El Rey del Pop en una imagen de archivo.
El 13 de junio de 2005, el jurado popular -compuesto por ocho mujeres y cuatro hombres- declaró a Michael Jackson no culpable de todos los cargos por falta de pruebas. El veredicto fue unánime.
Aunque Michael Jackson fue absuelto legalmente, el debate público nunca se cerró del todo. "Esto le va a arruinar la vida a Michael. Nunca se recuperará. Michael sabía que había mucha gente que creía que era culpable sin importar el veredicto. La gente seguía preguntándose si era culpable o inocente", concluye su biógrafo.
Más de dos décadas después, el caso sigue generando controversia, división y debate. El Rey del Pop murió tan sólo cuatro años después de aquel juicio.
