Richard Gere (76 años) lleva décadas ocupando un lugar privilegiado en el imaginario colectivo. Convertido en uno de los grandes galanes del cine de los años ochenta y noventa, su carrera ha sabido evolucionar al mismo ritmo que él.
A día de hoy, a sus más de 70 años, el actor estadounidense sigue siendo una figura admirada no solo por su trayectoria artística, sino también por la serenidad con la que afronta el paso del tiempo.
Parte de esa transformación vital se ha fraguado lejos de Hollywood. En los últimos años, España se ha convertido en uno de los escenarios más importantes de su vida personal, gracias a su mujer, Alejandra (42).
El cariñoso reencuentro entre Richard Gere y Alejandro Sanz en Madrid.
Su relación con el país es cada vez más estrecha, marcada por largas estancias y por una integración discreta pero constante en la vida cotidiana española. Gere ha encontrado en el país de su mujer un ritmo distinto, más pausado, aunque lleva varios meses sin estar en nuestro país.
No es casualidad, por tanto, que el actor haya comenzado a hablar abiertamente sobre cuestiones como el envejecimiento, la salud y la longevidad. Lejos de fórmulas mágicas, sus reflexiones parten de la experiencia y de una filosofía vital construida con los años.
Cuando se trata de salud y bienestar, Richard Gere parece tener una visión muy precisa y equilibrada de su cuidado físico y emocional.
En declaraciones a Extra, un medio estadounidense, el actor no dudó en dar su opinión sobre el paso del tiempo: "Ninguno de nosotros saldrá vivo de aquí, así que, por favor, deja de tratarte como si fueras un objeto secundario", comenzó diciendo el actor de Pretty Woman.
Y añadió: "Come comida deliciosa. Camina bajo el sol. Salta al océano. Di la verdad que llevas en el corazón como un tesoro escondido. Sé tonto. Sé amable. Sé raro".
Richard Gere con el Goya.
Estas palabras evidencian la filosofía de vida que sigue junto a su mujer y sus hijos, trasladando mucho más allá de la gran pantalla las enseñanzas de su día a día y su forma de cuidarse.
De hecho, tanto es así que Gere insiste en que "no hay tiempo para nada más", por lo que es importante tener una rutina de vida sana, agradable y, sobre todo, en la que las personas se sientan cómodas.
A sus 76 años, Richard Gere ha demostrado que su vida es lo más importante para él: vivir por encima de los problemas del día a día, disfrutar, ser feliz y brindar por los éxitos que ha tenido a lo largo de su trayectoria es su principal placer.
