Melania Trump (55 años) está de plena actualidad. Parte de su historia está en más de 3.000 salas de cine del mundo desde el pasado 30 de enero, cuando se estrenó un documental que muestra al público los 20 días previos a la reelección de su marido, Donald Trump (79), como Presidente.
"Van a descubrir 20 días de mi vida, de todo lo que tengo que encargarme. Creo que les gustará", confesó la primera dama horas antes del estreno del documental en la ciudad de Washington.
En este filme, la eslovena expone cómo ha sido su vuelta a la primera línea de la política, como primera dama de Estados Unidos. Un importante rol que compagina su faceta de madre y esposa.
Su lado más personal, sin embargo, quedó expuesto en el libro de memorias que publicó en 2024. Una autobiografía en la que reflexiona sobre su infancia en Eslovenia, los momentos cruciales que la llevaron al mundo de la alta costura en Europa y Nueva York y el encuentro fortuito con Donald Trump, que cambió para siempre el curso de su vida.
Melania Trump nació y creció en Sevnica, un pueblo pequeño de la actual Eslovenia, donde vivió con sus padres, Amalija y Viktor Knavs (81), y su hermana, Inés (58).
La mujer del presidente de Estados Unidos creció en Eslovenia cuando este país formaba parte de la República Federativa Socialista de Yugoslavia, un estado comunista de partido único dirigido por Josip Broz Tito.
No obstante, a diferencia de muchas otras repúblicas yugoslavas, Eslovenia tenía mayor prosperidad económica y sus ciudadanos gozaban de más libertades que los de las regiones comunistas vecinas.
Portada de la autobiografía de Melania Trump.
Por ello, quizá, la primera dama de Estados Unidos no se vio afectada por la política.
Melania no percibió su infancia como dura ni opresiva, sino como una etapa llena de belleza y felicidad, ajena a la lucha política.
Si bien no creció llena de lujos, la exmodelo tampoco tuvo carencias.
"Se han publicado innumerables historias sobre mi infancia, pero a menudo se equivocan, pintando una imagen sombría e inexacta de mi crianza", asegura la exmodelo en sus memorias.
"En realidad, mi infancia estuvo llena de felicidad, belleza y positividad, lejos de la típica narrativa de una niña criada en una sociedad comunista. No lo sentí porque tuve una infancia hermosa, y a esa edad, no se conoce nada mejor", confiesa.
"Simplemente tienes una infancia, te vas, vas a la escuela, asistes a clases, practicas deportes, pasas tiempo con la familia, y eso es todo. No sabes lo que realmente está pasando en el país", añade.
Por otro lado, recuerda: "A pesar de vivir en una región que a menudo se consideraba aislada del resto del mundo, tuvimos la suerte de viajar y explorar diferentes culturas", comparte en su autobiografía.
Su padre, Viktor Knavs -que hace unos días estuvo presente en la presentación de su documental en Washington-, era un exitoso vendedor de coches, lo que le permitió a la familia conocer destinos como Italia, Grecia y Austria.
Donald y Melania Trump en la ceremonia de Acción de Gracias en la Casa Blanca.
Su madre, Amalija Knavs, trabajaba como patronista en una fábrica de ropa infantil en Sevnica, lo que despertó el interés de Melania por la industria de la moda.
"Mi familia, como muchas otras, prosperó gracias a la ambición, la determinación y la sólida ética laboral de mis padres", escribió, agradecida, Melania Trump. Hoy, la modelo eslovena es la primera dama de Estados Unidos. Una ambiciosa faceta que comparte en su nuevo documental.
