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Hollywood sigue conmocionado por la muerte de Rob Reiner y su esposa. Desde el asesinato de la pareja el pasado 14 de diciembre de 2025 en su domicilio de Los Ángeles, han salido a la luz numerosos detalles que no han pasado desapercibidos en torno al brutal crimen.

El principal sospechoso fue su hijo mediano, Nick (32 años), quien horas después de la tragedia figuraba en los documentos policiales como presunto responsable del homicidio. De hecho, el hijo del director permanece en prisión preventiva a la espera de prestar declaración ante las autoridades.

Ahora ha sido la revista People la que ha revelado en exclusiva que Nick ya no se encuentra bajo vigilancia por riesgo de suicidio en el centro penitenciario Twin Towers Correctional Facility, situado en el centro de Los Ángeles.

Nick Reiner es el presunto autor de la muerte de sus padres, Rob y Michele Reiner. GTRES

Desde la mañana del 15 de diciembre, cuando ingresó en prisión, fue sometido a una vigilancia reforzada al considerarse que existía riesgo de autolesión. Tanto es así que se le obligó a utilizar una bata de prevención de suicidios, que debía llevar en todo momento.

La revista ha relatado que el hijo de Rob y Michele se encuentra actualmente en régimen de aislamiento, donde se le exige vestir una bata especial proporcionada por el centro penitenciario.

También se informa de que Nick no será liberado del alojamiento de Alta Observación (HOH) a menos que un juez o una audiencia judicial determine lo contrario. Mientras tanto, continuará vigilado y alojado en solitario.

El joven podría ser acusado de dos cargos de asesinato en primer grado, además de una acusación especial por el uso de un arma blanca. De ser declarado culpable, podría enfrentarse a cadena perpetua o, incluso, a la pena de muerte, según reveló el fiscal del distrito.

Rob Reiner y su mujer, Michele Singer, en una imagen de archivo. Gtres

Tras el crimen, Nick se registró en un hotel de Santa Mónica alrededor de las cuatro de la madrugada. Fue allí donde se dio la voz de alarma después de que dejara un rastro de sangre, lo que proporcionó pruebas clave para la investigación.

Este episodio se produjo después de una fuerte discusión con su padre durante la fiesta de Navidad organizada por Conan O’Brien (62), a la que Nick habría acudido en muy malas condiciones, lo que provocó el enfado de su progenitor.

La hija de la pareja, Romy (28), fue quien descubrió los cuerpos de sus padres. La joven se desplazó hasta la vivienda familiar de Los Ángeles tras recibir una llamada de un masajista que no lograba acceder a la propiedad.

Al llegar y encontrar el cuerpo sin vida de su padre, Romy huyó de la casa, según informó The New York Times. Posteriormente, un médico le comunicó que su madre también había sido hallada muerta en el interior del domicilio.

Rob Reiner junto a su mujer y sus hijos en una gala en Nueva York en el año 2014. Gtres

En tratamiento por esquizofrenia

Nick Reiner había sido diagnosticado con esquizofrenia y se encontraba bajo tratamiento médico en el momento en que se produjo el asesinato de sus padres, Rob y Michele Reiner.

El joven llevaba tiempo conviviendo con este diagnóstico, aunque algunas versiones apuntan a que la confirmación de la enfermedad se produjo pocas semanas antes de la tragedia.

En el momento de los hechos, Reiner estaba recibiendo un tratamiento psiquiátrico específico para la esquizofrenia, que incluía medicación supervisada por especialistas. Al parecer ese tratamiento había sido objeto de ajustes recientes, en un intento por estabilizar su estado de salud mental.

Precisamente esos cambios en la medicación habrían coincidido con un empeoramiento notable de su conducta. Personas de su entorno relataron que, tras la modificación del tratamiento, su comportamiento se volvió más errático y alarmante, mostrando actitudes que llegaron a percibirse como potencialmente peligrosas.