Marruecos

Ivanka Trump (40 años), hija y exasesora de Donald Trump (76), expresidente de Estados Unidos, y su marido, Jared Kushner (41), artífice del Acuerdo de Abraham, están pasando unos días de vacaciones en Marruecos, acompañados de su familia.

Se trata de una visita privada al país vecino, que la pareja conoce bien. Llegaron el viernes 1 de julio a Tánger, donde fueron recibidos en el aeropuerto por funcionarios civiles y militares de la ciudad, y después de unos días de turismo por la perla del norte viajaron a Marrakech.

Rodeados de un gran dispositivo de seguridad, pasearon por la medina y sus alrededores, donde se les vio tomando fotografías con sus teléfonos móviles. Inmortalizaron un momento especial en el museo de la legación estadounidense, el edificio diplomático más antiguo de Estados Unidos.

Ivanka Trump en sus vacaciones en Marruecos. Facebook

Igualmente, se acercaron a la exposición en memoria del explorador y diplomático Ibn Batuta, en la plaza Borj En-Naam. Tuvieron tiempo de pasar por la sinagoga de Assayag, que acogerá en breve el museo judío de Tánger. De momento, lleva dos años en proceso de rehabilitación. Kushner es de ascendencia judía.

Para comer, se decantaron por los platos tradicionales, el cuscús y el tayín en un restaurante próximo a puerta de la casba, la zona antigua de la medina.

Fuera de la ciudad, su programa turístico incluyó las cuevas de Hércules, muy conocidas por su silueta con forma del mapa de África; y el cabo Espartel, donde se abrazan el mar Mediterráneo y el océano Atlántico.

Días después, volaron a Marrakech, donde se percibió una considerable movilización de seguridad. Se alojaron en uno de los acogedores hoteles de la ciudad ocre y estuvieron de excursión con varios acompañantes.

[Ivanka Trump y su marido compran una casa en una isla cerca de Miami]

Otros viajes de negocios

La última visita de Ivanka Trump a Marruecos se remonta a 2019. Durante tres días, se centró en la promoción de su iniciativa de desarrollo económico de las mujeres Women's Global Development and Prosperit (W-GDP), un programa que pretende ayudar a capacitar económicamente a 50 millones de mujeres para 2025.

Entonces, al tratarse de un viaje de trabajo, se encontró con el ministro de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita, y el encargado de negocios de la embajada de EEUU en Rabat, David Greene. También se reunió con responsables marroquíes en Casablanca.

La hija de Donald Trump en Marruecos en 2019. Gtres

Ha estado en varias ocasiones en Sidi Kacem, una ciudad de la región Rabat-Salé-Kenitra, para hablar con las agricultoras de tierras colectivas dentro de su proyecto de empoderamiento de las mujeres marroquíes.

Su interés y defensa de Marruecos es un orgullo en el país vecino, que presume de sus excelentes relaciones con los distintos mandatarios estadounidenses. En febrero de 2020, por ejemplo, Ivanka Trump elogió las reformas emprendidas por Marruecos en las dos últimas décadas en el plano económico, pero también en el de las libertades individuales, a pesar de que el país tiene en la cárcel a varios periodistas y activistas.

El periódico Times of Israel publicó un artículo suyo alabando que la historia judeo-marroquí se enseñe en las escuelas primarias de Marruecos. Además, se podía leer en una de sus páginas en las redes sociales: "Por primera vez en el mundo árabe, las escuelas marroquíes enseñan la historia y la cultura judías".

Su marido estuvo más recientemente en Marruecos. En 2020 inauguró la línea aérea Tel Aviv-Rabat, tras restablecerse las relaciones diplomáticas entre Marruecos e Israel. Kusher desempeñó un papel importante, firmó el acuerdo en nombre de EEUU en 2020.

De hecho, el artífice del acercamiento panárabe a Israel, encabezó la comitiva de enviados israelíes a Marruecos, junto al consejero de Seguridad Nacional, Meir Ben-Shabbat, para reunirse con el rey Mohamed VI y concretar una mejora de las relaciones que fue forjada por la Casa Blanca.

El año anterior, el yerno y principal asesor del expresidente Donald Trump, viajó a Rabat para compartir con el rey Mohamed VI (58) un iftar, la comida para romper el ayuno en el sagrado mes del Ramadán, y conocer de forma directa su opinión con respecto a su plan de paz para Palestina. En la mesa, los acompañaron también el príncipe heredero Moulay El Hassan (19) y Jason Greenblatt, representante especial para las negociaciones internacionales del presidente Trump, que calificó a Marruecos como "un amigo y aliado importante" de los Estados Unidos en el mundo árabe.

Estilismos marroquíes

Ivanka Trump junto a la princesa Lalla Meryem en Rabat. Gtres

El interés de Ivanka Trump por Marruecos se extiende también a la artesanía y la moda típica.

En su acogida por la princesa Lalla Meryem (59), hermana del rey alauita, en el aeropuerto de Rabat-Salé en 2019, lucía un vaquero gris acompañado por una chaqueta del mismo color con bordados de estilo marroquí.

Esos tres días exhibió trajes tradicionales marroquíes, como el caftán y el jabador, una especie de capa, confeccionados por una diseñadora local.

"Ivanka ama mis creaciones", publicó en su cuenta de Facebook entonces la diseñadora Fadila El Gadi. Una forma de promover la rica y variada cultura del país.