William Henry Gates III, más conocido como Bill Gates (65 años), fue nombrado en 1985 uno de los 50 solteros más codiciados del mundo, según la revista femenina Good Housekeeping. Sin embargo, pocos meses después de la publicación de esa lista, el fundador de Microsoft conocía a Melinda Ann French (56) con la que se casó en 1994, momento en el que ella tomó el apellido de su afamado esposo. Este martes, 27 años después de jurarse amor eterno, el matrimonio ha anunciado su separación, lo que afectará directamente a su multimillonario patrimonio, pero no, a la joya de inmobiliaria del hombre de negocios.

Noticias relacionadas

Justo en ese mismo año en el que el magnate pronunciaba el 'Sí, quiero' concluía la gran reforma de su mansión principal en Medina, Washington. Bill Gates compró en 1988 un terreno en el que quiso levantar su gigantesco hogar, una joya arquitectónica por la que pagó 63 millones de euros y que actualmente está valorada en casi 109 millones de euros (y por la que paga al año más de un millón de impuestos).

Es tan impresionante que hasta tiene nombre propio, Xanadú 2.0, e incluso tiene creada una página en la famosa Wikipedia. Se trata de una vivienda creada al gusto completo del empresario de principio a fin. Está construida en una colina en el condado de King Medina y tiene vistas al horizonte de Seattle y entrada al lago Washington.

Imagen exterior de la mansión de Bill Gates en Medina, Washington.

La mansión está ultraprotegida por todo su perímetro gracias a la alta vegetación y por supuesto, a la avanzada tecnología desplegada por todo el hogar, que no solo facilita la vida de sus huéspedes a través de la domótica, sino que además ejerce su poder omnipresente para convertir la casa en un búnker inquebrantable.

Resulta curioso el estilo que Gates escogió para dar forma a la casa de sus sueños. Y es que lejos de la frialdad que muestran las mansiones de los multimillonarios, donde destaca el color blanco, las formas geométricas y el minimalismo futurista; el businessman quiso que le diseñaran una "cabaña del Pacífico" en mitad de la montaña. Y así lo hicieron los equipos de arquitectos James Cutler y Bohlin Cywinski Jackson.

Tardaron siete años en dar forma a la propuesta de Bill Gates puesto que el terreno es más que extenso. La parcela donde vive el empresario con su esposa y sus hijos abarca 20.841 metros cuadrados, y solo la vivienda tiene un tamaño habitable de 4.474 metros cuadrados.

Vista aérea de Xanadú 2.0.

El magnate, su mujer y sus tres hijos -Jennifer Katharine (24), Rory John (21) y Phoebe Adele (18)- han vivido cómodamente en un auténtico resort de lujo desde hace 27 años. Pues la mansión cuenta con 7 dormitorios, 24 baños, sala de cine para 20 personas, salón que puede acoger a 200 comensales, una biblioteca privada (que alberga el manuscrito Codex Leicester de Leonardo DaVinci) con un techo en forma de cúpula, una piscina de 18 metros de largo con sistema de música subacuático, un gimnasio de 232 metros cuadrados, un comedor de más de 90 metros cuadrados y garaje para 23 coches.

La característica más relevante de la vivienda es que la entrada a la casa es a través de un túnel privado subterráneo, pues la mansión está enterrada en la tierra para regular la temperatura de manera sostenible. Gates estaba obsesionado con que fuera un lugar ecoeficiente dentro de lo posible.

La que durante casi tres décadas ha sido el refugio familiar de los Gates es en realidad propiedad del magnate, pues realizó la compra a través de su empresa llamada Watermark Estate Management Services LLC, la cual posee muchos más bienes personales de Bill Gates. Entre sus joyas patrimoniales más destacables están una mansión en Florida de 8 millones de euros, dos jets privados Gulfstream G650 y una colección de coches Porsche, entre otros.

La última compra del matrimonio

En abril de 2020, aún con medio planeta confinado por la pandemia de la Covi-19, Billy Melinda Gates, que estaban encerrados en su gigantesca mansión Xanadú 2.0, continuaron gestionando sus distintos proyectos y sumando nuevas incorporaciones a su ya astronómico patrimonio inmobiliario. Entonces, decidieron comprar la casa más cara de San Diego, en California, por poco más de 43 millones de dólares -39,87 millones de euros-.

En abril de 2020, Bill y Melinda Gates compraron la casa más cara de San Diego.

La mansión está situada frente al mar, es obra del arquitecto y diseñador Ken Ronchettiy y terminó de construirse en 1999. Cuenta con todos los requisitos que suele buscar el fundador de Microsoft en una vivienda: de gran tamaño para acoger a su familia, una localización que asegure su tan preciada privacidad y con todos los lujos posibles. Abarca 548,12 metros cuadrados, tiene seis dormitorios, cuatro baños y una impresionante terraza con cerca de 40 metros cuadrados.

[Más información: Bill Gates y Melinda Gates anuncian su divorcio tras 27 años de matrimonio]