El pasado mes de abril, en mitad de una de las épocas más duras de la pandemia del coronavirus, el Doctor Anthony Fauci recibió la sorprendente llamada de Kim Kardashian (40 años). El científico era el epidemiólogo jefe de la Casa Blanca y quien se convirtió en primer enemigo de Donald Trump (74) por negar las terribles consecuencias del virus. La socialité, pese a ser seguidora del republicano que acaba de perder las elecciones, se mostró muy interesada en conocer todos los datos necesarios para combatir la Covid-19 y ayudar así a su familia y su entorno.

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Tal era el nivel de preocupación de la empresaria estadounidense que, impulsada por las peticiones del doctor, decidió organizar una videollamada masiva con sus amigos más famosos e influyentes. Mediante la aplicación Zoom, Kim reunió a treinta y seis celebrities, entre los que destacaban actores de Hollywood como Gwyneth Paltrow y Brad Falchuk, Ashton Kutcher y Mila Kunis o Katy Perry y Orlando Bloom. También se juntaron nombres reconocidos del mundo deportivo y del universo empresarial así como poderosos influencers.

El director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas no solo se sorprendió al ver tal alto grado de convocatoria que había logrado Kardashian, sino también por el nivel de conocimiento que habían demostrado sus preguntas: "Había un montón de estrellas de cine y algunas figuras del deporte y querían saber qué podían hacer para mantenerse a salvo, usar máscaras y evitar multitudes. Me impresionaron las preguntas que me hicieron, su nivel de sofisticación", detalló el epidemiólogo en una entrevista en la CNN.

Entre las decenas de preguntas que las celebrities hicieron al médico, el experto guardó una que llamó especialmente su atención. La emisora de la pregunta fue la actriz Mila Kunis, que quería saber si pide o no comida para llevar y si al hacerlo se la puede comer en un plato o directamente del recipiente. El doctor tuvo clara su respuesta: "¡Mila, escucha, no seas paranoica!". En ese mismo momento, el marido de la intérprete, Ashton Kutcher, cogió un teléfono móvil y gritó: "Eso es, voy a pedir una pizza, ¡por fin!", afirmación ante la que todos los presentes rieron.

Todo surgió en la cabeza de Kim Kardashian a raíz de un comentario que hizo otro médico en los medios de comunicación días antes. En una intervención en televisión el Dr. Jerome Adams pidió a personalidades de peso mediático como Kylie Jenner que "salgan a la luz, para ayudar a la gente a entender que esto es serio, esto es absolutamente serio. La gente está muriendo". 

Kim Kardashian oyó esta petición y llamó a varios expertos para preguntarles por la posibilidad de hablar con alguna voz de autoridad que pudiera resolver todas sus dudas y las de sus amigos. "Quería hablar con alguien con datos, hacerle preguntas, para poder difundir información precisa porque había muchas imprecisiones en los primeros meses de la pandemia", desveló el Dr. Fauci tras su videollamada.

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