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Fue el pasado 9 de octubre cuando la Casa Real de Noruega levantó el luto por el fallecimiento del querido y recordado Harald V, y los miembros de la familia comenzaron, poco a poco, a retomar su actividad institucional con el rey Haakon VIII (53 años) al frente.

Ahora, el medio Se og Hor ha informado que la reina viuda Sonia (87), junto a sus hijos, organizó el pasado 12 de octubre una cena privada en el Palacio, a la que acudieron cerca de 125 amigos del que fuera monarca del país nórdico.

Lejos de la pompa de los actos oficiales y el estricto protocolo de los funerales de Estado, el Palacio Real de Oslo abrió sus puertas para acoger un festejo íntimo ideado para recordar al hombre sencillo, bromista y cercano que se escondía detrás de la Corona.

La reina viuda Sonia, en su última salida pública. Gtres

Sonia fue la encargada de organizar este encuentro especial en los salones de la residencia real. Para la ocasión, la viuda del monarca congregó al entorno más íntimo y próximo y confidente de Harald, un grupo muy selecto en el que figuraban sus habituales 'colegas' de jornadas de pesca.

También se dieron cita sus compañeros de cacerías y sus compinches de regatas. Para los asistentes que acudieron a la llamada de la reina viuda, el homenajeado no era el soberano de la nación, sino simplemente Harald, el compañero de risas y confidencias en la naturaleza.

Junto a sus amigos de siempre, con los que compartió buenos ratos lejos de la rigidez del protocolo, se dieron cita destacadas personalidades de la sociedad nórdica, como el inversor Christian Ringnes, acompañado por Kari-Lena Flaten, o el exalcalde de Oslo, Fabian Stang.

Con respeto a Strang, llamó la atención de los allí presentes que llegó a la residencia oficial en bicicleta desde el barrio de Frogner. "Ha sido triste, son muchos recuerdos, pero creo que la mayoría de los invitados lograron calmar su tristeza y se fueron un poco mejor", aseguró Stang.

Harald junto a su amigos pescadores. Asociación de pesca de salmón de Alta.

El momento culminante de la velada llegó con las intervenciones de la Familia Real durante la cena. El rey Haakon y la princesa Marta Luisa (54) pronunciaron un emotivo discurso conjunto en el que recordaron las mejores anécdotas vividas junto a su padre a lo largo de los años.

A continuación, la reina viuda Sonia tomó la palabra con unas conmovedoras declaraciones que emocionaron profundamente a todos los 'colegas' de pesca y navegación del difunto soberano.

Para culminar este tributo tan personal, la Familia Real preparó una sorpresa cargada de significado en la mesa: un pequeño detalle personalizado ubicado junto a cada comensal que rendía homenaje a la personalidad campechana y desenfadada del monarca.

Con esta cena, a puerta cerrada, Sonia de Noruega y sus hijos lograron reconfortar a quienes mejor conocieron al rey Harald, despidiéndole exactamente como a él le habría gustado: rodeado de sus mejores amigos y entre recuerdos de una vida plena.

¿Fin del Día de la Bandera?

El rey Harald junto a Sonia, en mayo de 2023, en Oslo. Gtres

En otro orden de cosas, en las últimas horas, informa VG, se ha propuesto que el cumpleaños de Su Majestad el Rey Harald V deje de ser un día oficial de izamiento de bandera, al considerar que estas fechas deben quedar vinculadas a los miembros actuales de la casa real.

Bajo la misma propuesta, el cumpleaños de la reina Sonja seguirá siendo día oficial de izamiento de la bandera, al igual que los de los demás integrantes de la Familia Real: el rey Haakon, la reina Mette-Marit (53) y la princesa heredera Ingrid Alexandra (22).

Trond Norén Isaksen, autor de varios libros sobre la Casa Real, ha declarado a Aftenposten que le parece "muy bonito y totalmente apropiado" que el cumpleaños de la reina Sonja conserve esa condición.

También ha añadido que espera que el Ministerio de Defensa haga un seguimiento para garantizar que se dispare una salva de honor en su cumpleaños