Es de sobra conocida la pasión que el rey Carlos III (77 años) profesa por la vida campestre, las caminatas por la naturaleza, los perros y la pesca. Sin embargo, a lo largo de las décadas, el hijo de Isabel II ha cultivado en la más estricta intimidad una faceta creativa: la pintura.
Para el monarca inglés -siguiendo la tradición de su padre Felipe, duque de Edimburgo-, sumergirse entre pinceles, acuarelas y óleos representa un ejercicio plenamente terapéutico y un canal de evasión frente a las exigencias de la Corona y los reveses del ámbito privado.
Aunque su talento ya había quedado de manifiesto en exposiciones, el soberano ha decidido dar en 2026 un paso insólito. Carlos III se ha estrenado formalmente en el universo de la moda de lujo al convertirse en el ilustrador y creativo principal de la nueva colección cápsula de Burberry.
Esta propuesta celebra el 170º aniversario de la fundación de la firma, y supone el quinto capítulo de la alianza continuada que la marca mantiene con Highgrove Gardens, la emblemática residencia de campo del monarca situada en el condado de Gloucestershire.
Desde que ambas entidades unieron fuerzas en 2023, la firma de lujo había confiado en artistas y creadores contemporáneos de la talla de Holly Mills o Helen Bullock para reinterpretar los jardines y paisajes reales en sus prendas.
Sin embargo, para festejar este aniversario histórico, el invitado de honor responsable de firmar la propuesta no ha sido otro que el propio rey de Inglaterra. "Burberry se enorgullece de presentar una obra en acuarela de su Majestad el Rey", se explica en la web de la firma.
"La ilustración de Birkhall, su residencia en la finca de Balmoral, es el eje central de los estampados de la colección e inspira nuestra paleta cromática de tonos verdes", agrega la firma inglesa.
El jersey con el estampado de la acuarela de Carlos III.
La semilla creativa de toda la colección es una bella acuarela original pintada por el puño y letra de Carlos III. En ella, el monarca inmortalizó Birkhall, su idílico y privado refugio escocés ubicado dentro de los imponentes terrenos del castillo de Balmoral.
Este enclave, cargado de recuerdos personales y familiares, no sólo queda estampado sobre las prendas, sino que ha marcado la paleta cromática y la dirección artística de toda la cápsula.
Tomando como referencia los pigmentos y matices de la obra pictórica del soberano, los diseñadores de Burberry han teñido gabardinas, abrigos de estructura clásica y bufandas de cachemir en una profunda gama de tonos boscosos.
La máxima expresión de esta influencia radica en la reinterpretación de su inconfundible estampado de cuadros -el legendario House Check-, que para esta edición especial se viste de un nuevo y exclusivo matiz bautizado comercialmente como 'verde Bay'.
La joya de la corona: un jersey de lana
Las piezas más codiciadas de esta colección cápsula llevan el arte del monarca situado en el primer plano del diseño.
Por un lado destaca un exquisito pañuelo confeccionado en seda natural, pero la prenda que se ha convertido en el fenómeno viral de la temporada es un jersey de lana de cuello redondo y corte clásico.
El Rey, el pasado mes de septiembre, en Braemar.
A diferencia de las estampaciones convencionales, la imagen de la acuarela de Carlos III ha sido plasmada en el tejido a través de la complejísima técnica artesanal de la intarsia.
Este procedimiento permite tejer patrones multicolores hilo a hilo dentro de la propia lana con una precisión milimétrica, rematando el acabado con sutiles bordados hechos a mano que integran el logotipo histórico de la casa inglesa.
Como era de esperar, vestir una obra de arte creada por el monarca británico conlleva una inversión al alcance de muy pocos bolsillos.
Mientras que en el mercado del Reino Unido el jersey se comercializa por 1.350 libras y la bufanda por 375, la conversión de divisa e impuestos en España sitúa estas cifras en 1.490 euros para la prenda de punto y 450 euros para el pañuelo y los complementos.
Los pasatiempos de Carlos III
Lejos de sus obligaciones oficiales, Carlos III se dedica con especial entusiasmo a la naturaleza y a la vida rural.
En Highgrove, su residencia de Gloucestershire, ha impulsado durante décadas la agricultura ecológica, cuida sus jardines y cría animales, lo que refleja su interés por la sostenibilidad y la conservación del paisaje.
Carlos III junto a su mujer, en un acto en Lostwithiel.
El monarca encuentra, además, un espacio de descanso en el deporte y las actividades al aire libre.
Ha practicado el polo, el esquí, el buceo, el esquí acuático y el windsurf, aunque una de sus aficiones más constantes es la pesca con mosca, que disfruta especialmente durante sus vacaciones de verano en entornos tranquilos de río y montaña.
En la intimidad, también se ha hablado de su interés por la meditación y por mantener una rutina física sencilla, hábitos que le ayudan a desconectar de la agenda institucional.
