Un trágico suceso ha sacudido a la sociedad londinense en las últimas horas tras hacerse público un grave episodio de negligencia infantil que tiene como protagonista a Mahrah Al Nahyan, una joven de 32 años e integrante de la Familia Real gobernante de Abu Dabi.
Unas escalofriantes imágenes de Al Nahyan, completamente drogada e inconsciente en la vía pública, han visto la luz en la prensa internacional. Junto a ella, su hijo de tan solo tres años, al que deja desatendido y expuesto al peligro en mitad de la calle.
La escena ha sido descubierta por peatones que transitaban por la zona, quienes han observado con estupor cómo el niño caminaba descalzo y sin supervisión de ningún adulto, montado en un patinete y aproximándose a una carretera con elevada densidad de tráfico.
Abu Dhabi royal found passed out on busy London street with barefoot toddler https://t.co/JGRx26tL4Z
— The Sun (@TheSun) October 14, 2026
Al buscar a los responsables del menor, los testigos han hallado a Al Nahyan hecha un ovillo y desmadejada, apoyada en una barandilla. La rápida reacción de los viandantes ha evitado lo que pudo haber culminado en una tragedia irreparable.
Varios ciudadanos han intervenido de inmediato para custodiar al pequeño, que ha llegado a correr desorientado hacia la calzada persiguiendo un trozo de papel movido por el viento.
En el suelo, junto a la acera, informa Daily Mail, yacían tirados varios juguetes infantiles, entre ellos un avión de plástico y el propio patinete del niño. Al Nahyan ha permanecido completamente inconsciente durante al menos media hora.
Cuando las patrullas de la Policía Metropolitana han acudido al lugar, la mujer ha recuperado el conocimiento y ha reaccionado de manera sumamente errática, violenta y descontrolada frente a los transeúntes que velaban por la seguridad de su hijo.
Cuentan las crónicas británicas que Mahrah Al Nahyan llega a gritar, a voz en cuello, a la Policía: "Esto no es un matadero, ¿por qué les importa tanto? ¿Por qué están tan preocupados?". Este grave suceso ha sido tratado en el Tribunal de la Corona de Southwark.
Al Nahyan ha admitido formalmente un delito de negligencia infantil.
La procesada, conviene recordar, forma parte del núcleo familiar gobernante en los Emiratos Árabes Unidos, una de las dinastías más opulentas y poderosas del planeta, con una fortuna estimada en más de 250.000 millones de libras esterlinas.
Durante la lectura del fallo, el juez Johnson KC ha reprendido con dureza la conducta de la mujer por el desamparo al que ha sometido al pequeño: "Al dejar al niño jugar descalzo en la calle bajo los efectos de las drogas, usted demostró una absoluta falta de consideración".
"De no haber sido por la intervención de desconocidos, existía un grave riesgo de que resultara gravemente herido, fuera atropellado, secuestrado o sufriera un profundo impacto al verla a usted inconsciente", concluye el juez.
Rehabilitación en una clínica
En el turno de la defensa, el letrado Stephen Vullo KC ha justificado que su clienta no había ingerido estupefacientes el mismo día de los hechos, sino que sufrió un desplome motivado por el severo agotamiento físico tras haber consumido cocaína durante las jornadas anteriores.
Asimismo, recalca que la acusada siente un "remordimiento significativo" y se encuentra completamente volcada en superar su adicción.
Desde julio, Al Nahyan permanece ingresada en el exclusivo centro de rehabilitación Priory, situado en Woking (Surrey), y tiene previsto trasladarse a la localidad de Guildford para proseguir con un tratamiento y asistir a las sesiones de Narcóticos Anónimos.
El magistrado la ha condenado a una pena de dos años de servicio comunitario con el requisito obligatorio de completar su proceso de rehabilitación, imponiéndole además una multa de 5.000 libras y el abono de 1.000 libras en concepto de costas procesales.
