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Los planes de los duques de Sussex, Harry de Inglaterra (42 años) y Meghan Markle (45), para el cierre del año 2026 confirman que la brecha con la Familia Real británica continúa lejos de cerrarse. Antes al contrario, el abismo se hace más profundo.

Según ha confirmado la revista People, Harry y Meghan descartan por completo pasar los días de Pascua junto a Carlos III (77): tienen previsto viajar a California con sus dos hijos, Archie (7) y Lilibet (5 años), para pasar tanto las fiestas navideñas con Doria Ragland, madre de la duquesa.

Esta decisión rechaza una posible reunión navideña en la histórica finca de Sandringham, en Norfolk, donde el rey Carlos III reunirá al resto de la dinastía.

La pareja royal en un acto en Melbourne, el pasado mes de abril. Gtres

Fuentes cercanas citadas por The Sunday Times señalan que la pareja no espera una invitación formal: "Saben que sería demasiado incómodo y difícil. También saben que no van a ser invitados y no están esperando una invitación".

La última vez que los duques de Sussex compartieron la misa de Navidad con la reina Isabel II, el príncipe Guillermo (44) y Kate Middleton (44) fue en 2018.

Aunque la pareja regresó al Reino Unido en agosto y ha escolarizado a sus hijos en suelo británico, la reconciliación con el núcleo de la Corona sigue estancada.

A pesar de que los duques y sus hijos compartieron un té con el rey Carlos III y la reina Camilla (79) el pasado julio en Gran Bretaña, no han vuelto a verse en persona desde entonces, manteniendo únicamente contacto telefónico entre padre e hijo.

La situación es más severa respecto al príncipe Guillermo y Kate Middleton, con quienes no existe comunicación directa. En palabras de la historiadora real Amanda Foreman, la relación entre los hermanos ha pasado "de ser una guerra abierta a una guerra muy, muy fría".

Carlos III, en una imagen de archivo. Gtres

Pese a que Harry ha expresado en diversas ocasiones su deseo de tender puentes, fuentes de Palacio aseguran que las heridas en el entorno de los príncipes de Gales siguen siendo profundas y justifican la cautela de Guillermo.

Tras volcarse durante semanas en la adaptación de Archie y Lilibet a su nuevo colegio y entorno residencial, los duques de Sussex ultiman los preparativos para su primera serie conjunta de actos oficiales desde su regreso a las islas británicas.

El próximo jueves, 15 de octubre, la pareja se desplazará a Nottingham, un enclave con un fuerte componente sentimental, al ser la primera ciudad que visitaron juntos tras anunciar su compromiso en 2017.

Durante la jornada, la pareja visitará un banco de alimentos donde Meghan se reencontrará con algunas de las mujeres del comedor comunitario Hubb de Londres, con quienes colaboró en 2018 para la publicación de un libro de cocina benéfico.

Asimismo, acudirán al Community Recording Studio -entidad enfocada en apoyar a jóvenes expuestos a la violencia- y a la organización Epic Partners, centrada en la tutoría y el deporte juvenil.

Paralelamente a la preparación de esta visita institucional, ambos han retomado progresivamente sus actividades públicas individuales en el Reino Unido.

El pasado 7 de octubre, la duquesa de Sussex disfrutó de un té por la tarde junto a la activista y Premio Nobel Malala Yousafzai (29) en el hotel Claridge's de Mayfair.

Los duques de Sussex. Gtres

La cita tuvo lugar en los días previos al Día Internacional de la Niña (11 de octubre), fecha en la que Meghan destinará los beneficios de las ventas de mermeladas y tés de su marca de estilo de vida, As Ever, al Fondo Malala.

Por su parte, el príncipe Harry asistió recientemente a un encuentro deportivo de rugby entre los Leicester Tigers y el Gloucester en la Gallagher PREM, acompañado por su primo George McCorquodale.

Un evento donde el hijo menor del monarca experimentó la disparidad de opiniones que sigue generando su figura en el país, al ser recibido con algunos abucheos por parte de los asistentes al proyectarse su imagen en la pantalla gigante del estadio.