La princesa Firyal Irshaid (81 años) se ha sentado en el estrado del Tribunal de la Corona de Southwark (Londres) para declarar contra su antigua ama de llaves, María Virgelina Taborda Henao, acusada de robarle varias piezas de su colección de joyas mientras cuidaba su residencia de Belgravia durante la pandemia.
La princesa relató que descubrió el presunto robo cuando, en noviembre de 2020, recibió una llamada de un socio de la prestigiosa joyería parisina JAR, que le preguntó si quería vender su anillo de compromiso, una pieza única fabricada especialmente para ella, al verlo anunciado en la portada de un catálogo de subastas.
La acusada de origen colombiano, de 71 años, está ahora imputada por robo. Según la Fiscalía, su sobrino, Julian Ramírez, actuó como "canal clave para la venta de bienes robados". El hombre ya cuenta con un extenso historial delictivo. De hecho, actualmente se encontraba en libertad bajo fianza policial, pero en estos momentos está en paradero desconocido.
La princesa llegando al Tribunal de la Corona de Southwark (Londres).
La policía ha registrado su domicilio y, junto al anillo de compromiso de la princesa, los agentes han encontrado un par de pendientes y un collar de metal con joyas.
No es el único lote que han sustraído los ladrones. A raíz de lo sucedido, la princesa Firyal ha descubierto que más piezas de su colección habían sido subastadas en marzo, mayo y agosto de 2020.
Sin embargo, el director de la casa de subastas donde estas piezas han sido subastadas se mostró desconfiado cuando ella le llamó por primera vez para decirle quién era y que las piezas le pertenecían.
Para demostrar que era la legítima propietaria, la princesa presentó ante el tribunal documentos a los que pudo acceder en Jordania, incluyendo facturas de compraventa, imágenes de catálogos anteriores, una fotografía suya luciendo un par de pendientes robados y una imagen de una pulsera en su casa.
La Fiscalía detalló que algunas de las joyas sustraídas y subastadas incluían unos pendientes engastados con piedras preciosas que la princesa había adquirido en Sotheby’s en 2011 por 28.750 libras (más de 33.000 euros) y que fueron vendidos en Canterbury en 2020 por apenas 400 libras (unos 470 euros). El valor total de las joyas robadas se estima en alrededor de seis millones de libras (siete millones de euros).
A la izquierda, con sudadera gris, la ama de llaves Maria Virgelina Taborda Henao.
La princesa Firyal es la viuda del príncipe Muhammad bin Talal -hermano menor del rey Hussein de Jordania, con quien estuvo casada 14 años desde 1964-.
Tras el divorcio de la pareja real, ella conservó el título de princesa hasta el día de hoy. De su matrimonio nacieron sus dos hijos, los príncipes Talal bin Muhammad y Ghazi bin Muhammad.
Es de origen palestino -nació en Jerusalén en 1945- y tras su divorcio ha vivido entre Londres, París y Estados Unidos, centrada en la filantropía, el arte y la educación.
Es Embajadora de Buena Voluntad de la UNESCO desde 1992, con especial dedicación a la educación, la igualdad de género, los niños y la protección del patrimonio mundial.
