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La Casa Real de Noruega ha enviado un comunicado urgente este miércoles, 7 de octubre, para informar sobre la nueva situación de la reina Mette-Marit (53 años). Sin querer entrar en detalles acerca de su delicado estado de salud, desde palacio se ha informado que la esposa de Haakon VIII (53) no participará en actos oficiales hasta el próximo verano.

"Su Majestad la Reina aún se encuentra en rehabilitación tras su trasplante de pulmón y, en principio, no tendrá ningún programa oficial hasta el próximo verano", se puede leer de manera literal en el escrito redactado por el gabinete de prensa de los nuevos reyes.

Mette-Marit fue diagnosticada con fibrosis pulmonar crónica en 2018, una dolencia que fue empeorando lentamente hasta que el 5 de junio la entonces princesa heredera ingresó en la lista de espera para un trasplante debido a la gravedad de su estado.

Los reyes noruegos, Haakon y Mette-Marit, junto a su hijo Sverre Magnus. Getty Images

Tan sólo doce días después fue operada con éxito en el Hospital Nacional de Oslo, sin recibir ningún trato privilegiado respecto al resto de ciudadanos noruegos, según insistió la Casa Real.

Sin embargo, la premura con la que sucedieron los hechos entre el anuncio del trasplante y la intervención, más la forma en la que se desarrolló todo -un piloto sueco fue enviado por la noche a recoger los nuevos órganos bajo custodia militar-, pusieron en entredicho todo el proceso.

Dada de alta a mediados de julio, la reina logró estar presente en los funerales del rey Harald V -fallecido el 28 de agosto a los 89 años- y, días después, en el de la princesa Astrid, hermana mayor del difunto monarca.

No así, ni en la jura de la Constitución ni en la apertura del Parlamento, dos actos también muy importantes que marcaban el inicio del reinado de Haakon, en los que Mette-Marit causó baja.

Las complicaciones respiratorias y una infección reciente han frenado su reaparición plena y, ahora, el palacio extiende su baja institucional hasta 2027.

Mette-Marit en el funeral de Harald V. Getty Images

Su equipo médico ya advirtió que la rehabilitación sería prolongada. El doctor Are Holm, el reputado neumólogo que la atiende, explicó hace semanas que el proceso duraría aproximadamente un año, con estrecha vigilancia para detectar infecciones o episodios de rechazo del órgano trasplantado.

Ingrid se queda en casa

La Casa Real ha aprovechado el comunicado para delinear la agenda familiar tras el luto por la muerte de Harald y la baja de Mette-Marit. El rey Haakon VIII reanudará su programa a partir del próximo viernes, aunque no se organizarán viajes oficiales ni visitas de Estado este otoño e invierno.

Por su parte, la princesa heredera Ingrid Alexandra (22) regresará en febrero a Australia para continuar sus estudios de Ciencias Sociales con especialización en Relaciones Internacionales y Economía Política en la Universidad de Sídney (Australia). Mientras tanto permanecerá en Oslo junto a su familia.

Fue a comienzos de verano cuando la heredera al trono noruego tuvo que abandonar su estancia en Australia para volver a Noruega junto a su madre por el empeoramiento de su estado de salud.

Desde entonces, ha estado junto a ella en los momentos más críticos de su enfermedad y ha ocupado el lugar vacío que ha dejado en los actos institucionales en los que Mette-Marit no ha podido estar.

Ingrid Alexandra junto a su padre. Getty Images

Fue ella quien se sentó al lado de su padre cuando juró la Constitución como nuevo rey. Se espera que estos meses su agenda crezca y tenga mayor protagonismo con la baja médica de su madre.

Por su parte, la reina Sonia (89) continuará desempeñando funciones oficiales en las que representa a la Casa Real.

Además de sus problemas de salud, Mette-Marit ha debido afrontar en el último año nuevas revelaciones sobre su antigua relación de amistad con el pederasta convicto Jeffrey Epstein, sobre el que ha asegurado que "no sabía que fuera un delincuente sexual ni un maltratador".

A ello se suma la situación de su hijo Marius Borg (29), fruto de una relación anterior a su matrimonio con Haakon, quien está en prisión domiciliaria tras ser condenado el 15 de junio a cuatro años de cárcel por dos casos de violación y maltrato, una sentencia que ha sido recurrida.

Con este escenario, la monarquía noruega cierra el periodo de luto y reorganiza su calendario, mientras la figura de Mette-Marit queda temporalmente al margen de la vida institucional hasta que su evolución clínica permita un regreso gradual.