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Charles Spencer (62 años), el hermano de Diana de Gales, lleva días copando los titulares de los principales medios de comunicación internacionales a raíz del lanzamiento de su libro de memorias, El canto del cisne: Diana, mi hermana, centrado en la figura de Lady Di.

Este 22 de septiembre la obra está ya disponible en Estados Unidos y en Reino Unido. Un día después, este inminente miércoles, día 23, llegará a todas las librerías de España. No obstante, EL ESPAÑOL ha tenido acceso, en primicia, al libro y ha podido conocer nuevos detalles del mismo.

Se puede decir, sin miedo a equívoco o a pecar de exageración, que Charles ajusta cuentas con la Familia Real británica y hace un relato, durísimo, del infierno que vivió su hermana en el seno de la institución hasta el final de sus días. El más perjudicado de la obra es Carlos III (77).

Isabel II posando con Diana, Carlos y sus dos hijos. Gtres

Arguye Spencer que el entonces príncipe Carlos lo manipuló psicológicamente, que la familia Spencer prácticamente no tuvo ni voz ni voto en el cortejo fúnebre de la Princesa; que Carlos le espetó aquella terrible frase, 'Puedes estar seguro de que la olvidaremos pronto'".

En resumidas cuentas, Diana no fue feliz junto a Carlos, un extremo que se agravó cuando entró en escena Camilla (76). Este artículo va un paso más allá y aborda dos aspectos interesantes en la biografía de Diana: la mala relación con su madrastra, Raine, y su romance con Dodi Al-Fayed.

Para entender a Lady Di hace falta conocer su entorno familiar. Unidísima a su hermano Charles, la vida, hasta entonces feliz, de Diana se resquebraja para siempre en 1967. Ese año, sus padres, sus referentes, John Spencer y Frances Shand Kydd, se separan. Un divorcio que trastoca a los hijos.

Así lo cuenta Charles Spencer en el capítulo 20 de la obra. Diana admiraba a su padre, era su "superhéroe". Hasta que llega el año 1976, y entra en el seno familiar una mujer: la nueva pareja de John, llamada Raine, condesa de Dartmouth. La madrastra de la joven Diana.

Diana de Gales junto al entonces príncipe Carlos. Gtres

Cuenta Charles que él y su hermana se enteran de que su padre se ha casado con Raine "leyendo un periódico". Los hijos de John sentían "aversión" hacia esa mujer que, de un día para otro, se convirtió en la esposa de su padre.

"Hasta ese momento, habíamos aceptado con alegría a sus otras novias, pero veíamos con claridad que Raine estaba motivada principalmente por el interés en hacerse con Althorp y su contenido, y no tanto por un amor verdadero hacia el padre al que todos adorábamos".

Sigue contando Charles: "Mi hermana estaba tan molesta e indignada por el matrimonio secreto de mi padre que le propinó un bofetón mientras le decía de parte de todos sus hijos: 'Eso va por el dolor que nos estás causando'".

"No éramos los primeros hijos de padres divorciados que manifestaban desprecio por un padrastro o madrastra, pero siempre tuvimos la impresión de que nuestros sentimientos hacia Raine estaban más que justificados", abunda Charles.

La animosidad de Diana y Raine era más que manifiesta. Madrastra e hijastra no se podían ver, y tampoco lo disimulaban. Un día, Raine le espetó a Diana: "Siempre he sentido mucha lástima por el príncipe de Gales. Mira que casarse con una estúpida como tú".

La portada del libro de Charles Spencer. Redes Sociales

Siempre según la versión de Charles, "Diana hizo una pausa momentánea, sorprendida por la intensidad del reproche. A continuación, avanzó un paso, puso una de sus largas piernas detrás de las pantorrillas de Raine y la tiró por la escalera cubierta de moqueta".

"Diana odiaba a Raine más incluso que el resto de nosotros. (...)". No obstante, con el tiempo y, se entiende, que con la madurez, algo cambió entre ellas: "Hacia el final de su vida, dio la impresión de que Diana había forjado una amistad sincera con Raine".

"Se las veía comiendo juntas en algunos restaurantes de Londres donde sabían seguro que llamarían la atención de la prensa. Eso solía ocurrir, particularmente, en momentos en que Diana se había peleado con nuestra madre", plasma Charles en la obra de Penguin Random House.

"Sospecho que lo hacía para herirla con esos despliegues públicos de cariño hacia una mujer que siempre había odiado". En este trance marcado por esa suerte de acercamiento, Charles rescata un pasaje que llama poderosamente la atención porque, con anterioridad, se contó otro relato.

Cómo se conocieron Duch -como le gustaba a la Princesa que se la llamara- y Dodi Al-Fayed. Tal y como se narró en la serie The Crown, Diana conoce a Mohamed Al-Fayed y a su hijo Dodi en un partido de polo en Windsor, donde Dodi jugaba contra el príncipe Carlos.

En esa escena, la reina Isabel II evita sentarse junto a Mohamed y envía a Diana en su lugar, lo que propicia que se sienten juntos y conversen. Años después, en 1997, siempre según la ficción, Diana y Dodi se reencuentran y surge el flechazo.

Diana y Dodi Al-Fayed. Gtres

Tras el divorcio de Diana, Mohamed invita a la princesa y a sus hijos, William y Harry, a pasar el verano en su yate en Saint-Tropez.

Allí, Mohamed anima a Dodi a unirse a ellos con la intención de que se acerquen. La serie muestra escenas lúdicas y románticas: saltos al agua, risas, miradas cómplices y, finalmente, un beso fotografiado por la prensa, que marca el inicio público de su relación.

Todo ello es lo que queda reflejado en el material audiovisual, y lo que se conocía hasta la fecha. Hoy, en El canto del cisne: Diana, mi hermana, se cuenta otra historia, en la que Raine, la madrastra de Diana, cuenta con un papel preponderante, de celestina.

Habla Charles: "Raine y mi padre conocían al padre de Dodi, Mohamed, al que ya entonces consideraban una persona polémica y que, con los años, había demostrado ser un voraz depredador sexual".

"Tras la muerte de mi padre, mi madrastra se aseguró un cargo de alto nivel en Harrods, los almacenes de Mohamed. El muy ladino siempre tuvo en mente fijar un precio por aquel gesto de favor".

Mohamed Al-Fayed. Gtres

"Y Raine lo pagó con creces al poner en contacto a Dodi con su hijastra mundialmente famosa. A Diana le caía mal Mohamed Fayed". Sin entrar en mayores honduras de fechas, según Spencer fue Raine quien acercó a la dupla.

En este punto del relato, Charles recoge un pasaje inesperado: el día que Mohamed se sobrepasó con Diana.

"Una vez me contó -Diana- con repugnancia que, al principio de la relación con su hijo, el hombre se le había acercado, le había puesto una mano en el culo y se lo había apretado".

Todo ello, "mientras le decía con tono lascivo e insinuante: 'Y en Egipto, el suegro es el primero...'. Me relató el horror de aquel episodio entre risas, pero le sirvió para alertarla de quién era el padre de Dodi realmente".

Así quedó el coche en el que viajaba Diana de Gales. Gtres

Tras la muerte del coche en el túnel de Pont de l'Alma el 31 de agosto de 1997, en el que perdieron la vida Diana y Dodi, Mohamed Al-Fayed adoptó una postura pública combativa, sosteniendo durante años la teoría de una conspiración que involucraba a la Casa Real británica.

Para la familia directa de Diana, la figura de Al-Fayed siempre estuvo vinculada a un interés oportunista por capitalizar la imagen y la popularidad de la princesa de Gales.