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Pippa Middleton (43 años) acaba de salir victoriosa de la batalla judicial que mantenía con sus vecinos. La hermana de Kate Middleton (44) ha conseguido impedir el paso del público a un sendero que atraviesa su finca y que hasta ahora estaba abierto a los caminantes.

El alegato se ha basado principalmente en la seguridad de su familia, ya que desde que su hermana se convirtiera, primero en duquesa y ahora en princesa de Gales, considera que la vida de los suyos también está expuesta. Desea mantener su privacidad e intimidad de su residencia.

Excursionistas y residentes del pueblo defendían que la ruta había sido utilizada durante generaciones y lograron que, en 2024, el consejo del distrito de West Berkshire -donde se encuentra la finca- la reconociera formalmente como sendero público.

Pippa Middleton y su marido James Matthew. Geety Images

Pippa Middleton y su marido, el gestor de fondos James Matthews (51), apelaron esa decisión y ahora el inspector de urbanismo designado por el Gobierno para resolver de una vez por todas la cuestión ha dado la razón al matrimonio: El camino forma parte de una propiedad privada y está prohibido el paso a toda persona ajena a ella.

La decisión, como era de esperar, solo ha agradado a una parte. "Agradecemos la cuidadosa consideración de los hechos y el tiempo invertido por todas las partes", ha asegurado la pareja a través de un portavoz. En cambio, los vecinos critican que el inspector se haya puesto del lado de los propietarios.

La finca familiar es la conocida como Barton Court. Se encuentra a unos 19 kilómetros de la casa donde crecieron Pippa y Kate, en el mismo condado de Berkshire donde también residen sus padres y donde la pareja posee la Granja Bucklebury. Además, están muy cerca de Windsor, donde viven los príncipes de Gales.

Según la prensa británica, se trata de una mansión georgiana de 32 habitaciones, sobre un terreno de unas 60 hectáreas que incluye su propio tramo de río. Ahora también su propio sendero.

Matthews pagó por la casa 15,5 millones de libras -más de 18 millones de euros- en 2022. Antes de los Middleton, la finca fue residencia del magnate del diseño y la restauración Sir Terence Conran, fallecido en 2020, y de su viuda, Lady Victoria Conran.

Kate, Meghan y Pippa. Geety Images

De hecho, la antigua propietaria ha sido un testigo fundamental del caso, ya que declaró que en los 30 años que vivió en Barton Court, apenas vio a alguien usando el camino de entrada y nunca observó grupos organizados de excursionistas.

En la entrada de la finca luce ya una puerta de seguridad eléctrica con código en la entrada, acompañada de carteles de 'Private: No Public Access' y 'No Trespassing'.