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El rey Haakon VIII de Noruega (53 años) ha dedicado unas emotivas palabras a su tía, la princesa Astrid, fallecida este jueves 11 de septiembre de 2026 a los 94 años.

Su muerte llega en una semana marcada por el funeral de Estado de su hermano, el rey Harald V, celebrado el pasado miércoles 9 de septiembre en la catedral de Oslo, al que asistieron decenas de casas reales europeas.

En un comunicado, el monarca noruego ha recordado la "calidez y dedicación" con que la princesa representó a la Casa Real durante décadas, así como su papel como apoyo fundamental para su padre y para toda la familia.

Astrid, la última superviviente de la generación de Olav V y la princesa heredera Märtha, ya había protagonizado imágenes muy comentadas al despedir en soledad a su hermano ante el féretro en el Palacio Real.

En su homenaje, el rey Haakon VIII ha subrayado la trayectoria pública y humana de su tía. "A lo largo de su dilatada vida, la princesa Astrid representó a la Casa Real con calidez y dedicación. A los 22 años, tuvo que asumir el papel de Primera Dama tras el fallecimiento de mi abuela, la princesa heredera Märtha".

"En su labor, la princesa Astrid siempre mostró especial interés por el cuidado y la inclusión de los más vulnerables de la sociedad. Fue muy leal y siempre desempeñó sus funciones con compromiso, presencia y un espíritu contagioso".

El monarca ha destacado también su papel dentro de la familia. "La tía Astrid fue un gran apoyo para el rey Harald y para el resto de la familia. Aprendimos mucho de ella y nunca tuvo miedo de expresar su opinión. Su fallecimiento es una gran pérdida para nosotros. La echaremos mucho de menos. Mi familia y yo enviamos nuestras más sentidas condolencias a los amigos más cercanos de la tía Astrid".

Haakon, Mette-Marit e Ingrid durante el funeral de Harald V. Gtres

Una vida marcada por el servicio y la cercanía

Hija del rey Olav V y de la princesa heredera Märtha, Astrid Maud Ingeborg de Noruega nació en Oslo en 1932 y creció en el exilio durante la ocupación nazi, junto a sus hermanos Ragnhild y Harald. Tras la muerte de su madre, con solo 22 años, asumió funciones de Primera Dama junto a su padre, acompañándole en actos oficiales y representando a la monarquía con un estilo cercano y discreto.

Conocida por su interés en causas sociales, en especial en la inclusión y el cuidado de los más vulnerables, la princesa mantuvo una presencia constante en la vida pública noruega, incluso en sus últimos años, a pesar de sus problemas de salud. En 2026 había sido hospitalizada por neumonía y, en mayo, operada de urgencia por una insuficiencia cardíaca, según han recogido medios especializados en realeza.

Con la muerte de Astrid, la Familia Real noruega encadena dos pérdidas en menos de tres semanas: el 28 de agosto fallecía el rey Harald V a los 89 años, y ahora su hermana mayor, la princesa Astrid, a los 94. Haakon VIII, que ascendió al trono como Haakon VIII tras la muerte de su padre, se encuentra así inmerso en un periodo de luto nacional que él mismo declaró hasta el 9 de octubre.

La princesa Astrid junto a su hermano, el rey Harald. Geety Images

Las imágenes de la princesa en silla de ruedas, primero en soledad ante el ataúd de Harald y después en el funeral de Estado, ya habían transmitido al público el peso de un adiós histórico: con ella se cierra definitivamente la generación que sostuvo la monarquía noruega durante la guerra, el exilio y la reconstrucción del país.

Además de su sobrino Harald, sus cinco hijos -Catherine, Benedikte, Alexander, Elisabeth y Carl- lloran su muerte.

La Casa Real ha informado que el rey Haakon ha decidido que las banderas ondearán a media asta en el balcón del Palacio hoy y el día del funeral.