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La reina emérita de Dinamarca, Margarita II (86 años), ha sido ingresada este domingo 6 de septiembre en el Rigshospitalet de Copenhague tras sufrir una indisposición, lo que le obliga a cancelar su viaje a Oslo para asistir al funeral de Estado del rey Harald V de Noruega, previsto para este miércoles 9 de septiembre.

La Casa Real danesa ha confirmado que la monarca permanecerá hospitalizada durante la próxima semana para recibir tratamiento y observación médica.

Según el comunicado oficial del Palacio, los exámenes médicos detectaron un nuevo hematoma en la región de la cadera junto con un cuadro de deshidratación leve.

Los monarcas brindando en una visita de Harald a Dinamarca en 2005. Geety Images

Su hospitalización llega en un momento especialmente sensible para la realeza europea, que llora la muerte de Harald. La delegación danesa estará encabezada por el rey Federico X y la reina Mary, quienes viajarán a Oslo para representar a su país en el último adiós al padre de Haakon (53).

La ausencia de la reina Margarita será notable, ya que además de primos segundos -sus abuelos paternos eran hermanos-, Harald y ella eran mejores amigos.

La prensa noruega siempre ha descrito a la reina danesa como "una amiga cercana y pariente del rey Harald", subrayando que habían "recorrido juntos casi toda una vida".

Hasta la abdicación de Margarita en enero de 2024, ambos soberanos reinaron simultáneamente durante 33 años, convirtiéndose en los monarcas más longevos de Europa. Harald subió al trono en 1991, tras la muerte de su padre Olaf V, mientras que Margarita había heredado la corona danesa en 1972.

"Todo por Margarita"

Una de las anécdotas que mejor ilustra su relación es cuando en 2010 el rey Harald condujo su propio coche desde Oslo hasta Copenhague para asistir al cumpleaños de Margarita. El volcán islandés Eyjafjallajökull y la nube de ceniza que provocó hizo que se cancelaran cientos de vuelos de los países afectados, incluido el vuelo que iba a llevar al monarca a la celebración de su amiga.

Pero Harald, dispuesto a acudir como fuera la fiesta, no lo dudó y se puso al volante de su BMW para conducir durante más de 6 horas y llegar a tiempo a su destino.

Aunque fue el último en aparecer, el difunto rey consiguió su objetivo y pudo estar al lado de Margarita soplando las velas. La prensa tituló al día siguiente: Alt for Margrethe (Todo por Margarita).

Los monarcas son primos segundos. Gtres

Juntos han recorrido más de medio siglo de encuentros oficiales y celebraciones familiares. Mientras Harald aportaba un humor directo, campechano y deportivo, Margarita aportaba su perfil intelectual y artístico. Juntos protagonizaron momentos inolvidables en la escena pública, caracterizados por risas francas que rompían la rigidez real.

Una de las últimas imágenes más simbólicas entre ambos monarcas se remonta a septiembre de 2022, cuando Harald y la reina Sonia (89) viajaron a la capital danesa para asistir a las celebraciones del 50 aniversario de la ascensión al trono de Margarita II.

El último encuentro, sin embargo, fue en 2024 fue durante la visita de Estado de los reyes Federico X y Mary de Dinamarca a Noruega. Aunque Margarita ya había abdicado, Harald mantuvo una conversación privada con la ahora reina emérita durante una cena en el Palacio Real de Oslo.

Sonia y Margarita

La relación de Margarita no solo era estrecha con Harald, sino también con su esposa, la reina Sonia de Noruega. De hecho, la danesa se convirtió en el principal apoyo de Sonia cuando esta se casó con Harald.

Hay que recordar que Sonia no era de sangre real y el protocolo entonces era estricto y la presión pública alta.

Los reyes, Harald y Sonia de Noruega, con la reina Margarita de Dinamarca. Geety Images

La propia reina Sonia ha expresado públicamente que Margarita fue su "mayor defensora" en sus primeros años, ayudándola con paciencia a resolver dudas prácticas sobre la etiqueta, la vida pública y las responsabilidades del cargo.

Ambas mujeres compartían además afición. Durante más de dos décadas, era costumbre que la reina Margarita viajase de manera privada a Noruega para pasar días de descanso junto a Sonia y Harald. Juntas disfrutaban de largas jornadas de esquí de fondo y caminatas por las montañas noruegas, alejadas de las cámaras y del protocolo de palacio. De hecho, el rey Harald llegó a decir que Margarita era una noruega más.