La participación de Marius Borg Høiby (29 años) en los actos fúnebres de Harald de Noruega -y su presencia prevista en el funeral del 9 de septiembre- ha generado una intensa polémica en el país nórdico.
El joven, como un nieto más, ha portado el féretro del difunto rey hasta la capilla ardiente este lunes, 31 de agosto. Ha caminado junto a Haakon VIII (53), la princesa heredera Ingrid Alexandra (24), el príncipe Sverre Magnus (20), la princesa Marta Luisa (54) y sus hijas, Maud Angelica (23), Leah (21) y Emma Tallulah (17).
Hay quienes consideran inaceptable que un condenado por violación y bajo arresto domiciliario tenga un papel tan visible en un acto de Estado. Sin embargo, otra parte de la opinión pública cree que el primogénito de Mette-Marit (53) tiene derecho a despedirse de su 'abuelo'.
Harald y Sonia de Noruega con haakon y Mette-Marit y sus nietos, Ingrid y Sverre, y Marius Borg.
La realidad es que Harald siempre trató a Marius como un nieto de pleno derecho. Nunca hizo distinciones entre sus nietos biológicos y él.
Desde que el pequeño Marius llegó al Palacio Real con apenas tres o cuatro años (cuando su madre comenzó su relación con el príncipe heredero Haakon), Harald lo acogió como a un nieto más, apodándolo cariñosamente el 'príncipe bonus' y tratándolo con la misma cercanía que a sus nietos de sangre.
El especial vínculo que ambos construyeron ha quedado visible en las numerosas fotografías familiares publicadas por la Casa Real, donde el difunto soberano aparece jugando con él en la playa, paseando por los jardines del Palacio de Skaugum o compartiendo momentos cotidianos en la finca familiar. El rey siempre defendió la idea de una monarquía moderna e inclusiva.
Cuando en 2024 estalló el escándalo judicial contra Borg, la Familia Real se vio sacudida hasta los cimientos. Sin embargo, Harald nunca rompió públicamente con su 'nieto bonus'.
Aunque la Casa Real dejó claro que Marius no era miembro de la institución monárquica y carecía de título, el Rey mantuvo una postura discreta pero firme: no lo excluyó del círculo familiar ni lo condenó en declaraciones públicas, optando por el silencio institucional y la protección privada.
De hecho, en junio de 2026, cuando el tribunal condenó a Marius a cuatro años de prisión por dos violaciones y otros delitos, Haakon -entonces príncipe heredero y ahora Rey- emitió una de sus declaraciones más explícitas sobre el asunto, recordando que "Marius Borg Høiby no es miembro de la Casa Real de Noruega y, por tanto, es autónomo. Nos importa y es un miembro importante de nuestra familia".
Esta frase, que refleja la postura consensuada en el seno familiar, tiene su origen en la línea marcada por Harald.
Retrato navideño de la Familia Real noruega.
La relación entre ambos quedó especialmente patente en los últimos días de vida de Harald. El 27 de agosto, cuando el estado de salud del monarca fue calificado como "muy grave", Marius rompió su arresto domiciliario, gracias a un permiso especial, para acudir al Hospital Universitario de Oslo y visitar al Rey en sus últimas horas.
Aquella imagen, captada por la prensa noruega, mostraba a un joven visiblemente afectado, con pulsera telemática, despidiéndose del hombre que lo había tratado como un nieto de pleno derecho durante más de 25 años.
Ahora Haakon recoge el testigo de su padre: "De mi familia he aprendido lo importante que es mantenernos unidos para ser fuertes, también en los momentos difíciles, y esa unión supone una gran fortaleza para la gran tarea que debe cumplir por Noruega", aseguró Haakon en su primer discurso como Rey hace dos días.
En el discurso televisado se podía ver detrás del nuevo monarca una imagen familiar en la que aparecía Marius Borg apoyando la cabeza en el hombro de su padrastro.
