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La alerta en torno a la delicada salud del rey Harald V (89 años) se ha intensificado este pasado fin de semana tras la difusión de un comunicado urgente emitido por la Casa Real.

Harald V ha sufrido un empeoramiento en su estado clínico mientras permanece ingresado en un hospital de Oslo, centro en el que ingresó el pasado lunes 17 de agosto por complicaciones derivadas del tratamiento farmacológico que recibía para combatir una afección sanguínea.

Según ha detallado la propia institución monárquica a través de la nota oficial enviada este pasado domingo, 23 de agosto, el monarca ha desarrollado una complicación infecciosa grave durante las últimas horas.

El rey Harald de Noruega. Gtres

"El estado de salud de Su Majestad el Rey empeoró durante el fin de semana. Su Majestad está recibiendo antibióticos para tratar una infección bacteriana en el torrente sanguíneo".

A pesar de la gravedad del diagnóstico, el comunicado médico ha aportado cierta dosis de serenidad al confirmar que la respuesta farmacológica está resultando efectiva.

"La situación es estable. Su Majestad permanecerá en el Hospital Universitario de Oslo, Rikshospitalet, y se encuentra de baja por enfermedad hasta nuevo aviso".

Como consecuencia directa de este nuevo contratiempo, la agenda oficial del jefe de Estado continúa completamente suspendida y su baja médica se prorroga de forma indefinida, recayendo la regencia del país en su hijo y heredero, el príncipe Haakon (53).

Las alarmas sobre el estado del soberano ya habían saltado el pasado viernes 21 de agosto, cuando el Palacio Real de Oslo modificó la previsión inicial de dos semanas de baja para anunciar la suspensión de sus actos fijados para los días 1 y 2 de septiembre.

En aquella actualización se confirmó que Harald de Noruega no podría participar en la visita oficial prevista a la región de Trøndelag, un viaje que mantendrá en solitario la reina Sonia mientras el príncipe heredero ejerce las funciones institucionales.

El ingreso original del monarca estuvo motivado por los efectos secundarios de la medicación prescrita para tratar una anemia hemolítica, una patología caracterizada por la destrucción prematura de los glóbulos rojos que genera fatiga severa, palidez y problemas respiratorios.

Según explicaron los servicios médicos de la Casa Real, la administración de cortisona para contener la enfermedad provocó una retención acusada de líquidos en el organismo del rey que hizo imprescindible su traslado e internamiento hospitalario.

Un historial clínico frágil

Harald de Noruega en un acto en Londres en 2025. Gtres

Este nuevo episodio infeccioso se suma a una cadena de reveses médicos que han mermado la salud del soberano más longevo de Europa en los últimos años.

Cabe recordar que el pasado mes de febrero, durante unas vacaciones privadas en la isla de Tenerife (España), el monarca tuvo que ser hospitalizado de urgencia a causa de un cuadro grave de infección y deshidratación.

Un año antes, en 2024, sufrió un percance de gravedad similar durante un viaje a Malasia, donde precisó ingreso hospitalario por otra infección recurrente y la implantación de urgencia de un marcapasos temporal, sustituido posteriormente por uno definitivo.

El historial médico del rey abarca además intervenciones de alta complejidad a lo largo de las dos últimas décadas, incluyendo la extirpación de un tumor vesical en 2003, una sustitución de válvula cardíaca en 2020 y una cirugía de ligamentos en la rodilla en 2021.

La acumulación de estos episodios mantiene en constante preocupación a la sociedad noruega, pendiente del próximo parte médico que la Casa Real se ha comprometido a hacer público a lo largo de la semana para evaluar la evolución de la infección bacteriana.