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Las últimas imágenes de un sonriente y, se entiende, enamorado Dipangkorn Rasmijoti (21 años), el hijo más protegido del rey de Tailandia, Rama X (74), han desencadenado un auténtico terremoto mediático en el país.

No se trata sólo de la sorpresa de verlo paseando de la mano de una joven, sino del impacto político y dinástico que estas imágenes tienen en un momento especialmente delicado para la monarquía tailandesa.

Conviene no olvidar que la Familia Real ha sigue marcada por la reciente muerte de la princesa Bajrakitiyabha y por la ausencia de una designación oficial de heredero por parte del rey Rama X.

Sea como fuere, la aparición del príncipe en una situación tan cotidiana y espontánea, lejos de los rígidos protocolos que suelen rodearlo, ha reabierto un debate que llevaba meses en silencio y que ahora vuelve a ocupar el debate en la sociedad.

Dipangkorn ha sido grabado saliendo de una estación del Skytrain BTS, el metro elevado que recorre Bangkok, acompañado de una joven y rodeado de un discreto pero visible equipo de seguridad.

La escena, que podría haber pasado por la de cualquier pareja joven, ha llamado la atención de los ciudadanos que lo han reconocido de inmediato y lo han grabado con sus teléfonos móviles.

Lo sorprendente ha sido, además, su reacción ante quienes se han acercado: ha saludado sin problema y, cuando le han preguntado por la joven que lo acompaña, ha respondido con naturalidad: "Estamos en proceso de cortejo".

Es la primera vez que el Príncipe aparece en público en un contexto tan natural. Hasta ahora, todas sus imágenes estaban vinculadas a actos oficiales, siempre junto a su padre, rodeado de los ornamentos dorados y la pompa característica de las apariciones de Rama X.

Dipangkorn, habitualmente serio y en segundo plano, ha sido durante años una figura distante para el pueblo tailandés, más observada que conocida.

Por eso estas imágenes han generado una reacción tan intensa: muestran a un joven cercano, amable, espontáneo y aparentemente ilusionado, una imagen que contrasta con la percepción que existía sobre él y que podría influir en la decisión del rey sobre la sucesión.

Dipangkorn Rasmijoti, en una imagen reciente. Redes Sociales

La cuestión sucesoria en Tailandia es especialmente compleja. A diferencia de las monarquías europeas, donde el heredero suele ser el hijo mayor, en Tailandia es el monarca quien designa a su sucesor.

Rama X aún no lo ha hecho y el abanico de opciones es reducido. De sus cinco hijos varones, Dipangkorn es el único que conserva plenamente un título real y pertenece oficialmente al núcleo de la Casa Real.

Los otros cuatro fueron repudiados tras el divorcio del rey con su madre, la actriz Yuvadhida Polpraserth, y viven fuera del país sin funciones institucionales.

Durante años, la princesa Bajrakitiyabha, hija mayor del rey, fue considerada la candidata más sólida para suceder a su padre.

Su formación jurídica, su trayectoria institucional y su presencia pública la convertían en una opción viable, pese a las tradiciones que históricamente han favorecido a los varones.

Sin embargo, su accidente cardiovascular en diciembre de 2022 la dejó en coma irreversible y su muerte el pasado junio cerró definitivamente esa posibilidad. Con ella desapareció la opción más estable y respetada dentro de la Familia Real.

Tras su fallecimiento, la sucesión se ha reducido a dos nombres: Dipangkorn Rasmijoti y la princesa Sirivannavari, hija del Rey con su segunda esposa y la única de ese matrimonio que conserva rango real.

Sirivannavari ha tenido presencia institucional, incluso acompañó a su padre en la visita de Estado a Francia, pero su papel público ha sido irregular y su figura no genera consenso.

Por ello, muchos observadores consideran que Dipangkorn es el heredero más lógico.

Especialmente porque es el único varón elegible y porque en los últimos años ha incrementado su presencia institucional, siempre junto a la reina Suthida y completamente alejado de su madre biológica, desaparecida de la vida pública desde su divorcio con Rama X.

A pesar de ello, durante mucho tiempo han circulado rumores sobre dificultades de aprendizaje del Príncipe.

Dipangkorn Rasmijoti. Redes Sociales

Algunos medios internacionales han llegado a publicar diagnósticos no confirmados de autismo o Asperger, sin que la Casa Real haya ofrecido nunca información oficial.

Estas especulaciones han alimentado dudas sobre su capacidad para asumir el trono.

Sin embargo, las imágenes difundidas ahora parecen contradecir esa narrativa y muestran a un joven sin limitaciones aparentes, capaz de interactuar con naturalidad y de desenvolverse sin rigidez en un entorno público.

El hecho de que la Casa Real no haya intentado frenar la difusión del vídeo es interpretado por muchos como una señal política.

En un país donde la monarquía controla estrictamente la imagen pública de sus miembros, permitir que estas imágenes circulen libremente podría ser una forma de mostrar al Príncipe como un heredero viable, cercano al pueblo y preparado para asumir responsabilidades.

En otro orden de cosas, la reina Suthida ha asumido un papel más visible en los últimos años, pero la monarquía atraviesa un periodo de desgaste.

La muerte de Bajrakitiyabha, la ausencia de una designación oficial de heredero y la incertidumbre política del país han creado un vacío que necesita ser llenado con una figura que aporte estabilidad.