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En cuestión de horas, Marius Borg (29 años) podría salir de prisión. El Tribunal de Oslo ha decretado arresto domiciliario para el hijo de la princesa Mette-Marit (52), una pena que cumplirá en el Palacio de Skaugum con tobillera telemática.

Se trata de la residencia oficial del príncipe heredero Haakon de Noruega y su esposa, y a diferencia del Palacio Real de Oslo, que tiene un carácter más estatal y administrativo, Skaugum es un verdadero hogar familiar.

Allí podrá estar con su madre, a la que el pasado 17 de junio le hicieron un trasplante de pulmón debido a la fibrosis pulmonar que arrastraba desde hace años. Aunque aún se encuentra en el hospital, se espera que en los próximos días pueda regresar a casa para continuar con su recuperación y estar con su hijo.

Marius Borg en una imagen de archivo. Geety Images

Es el único miembro de la familia que faltaba. "Mi hermana ha regresado a casa después de estudiar en Australia, mi hermano está en casa, mi padrastro... Toda la familia está ahí para mamá. No poder participar en su rehabilitación es increíblemente difícil. Estar fuera es absolutamente terrible", explicó Borg en la vista oral de este lunes, 13 de julio, donde se ha revisado su situación.

El palacio de Skaugum se encuentra en el municipio de Asker, a unos 19 kilómetros al suroeste de Oslo. La propiedad es una gran finca rodeada de bosques y tierras agrícolas que abarca unas 140 hectáreas de terreno cultivable y más de 300 hectáreas de bosque. Funciona también como una granja activa que produce leche, carne y cereales.

Medidas preventivas

Marius Borg se instalará en una casa independiente dentro de los terrenos de la finca. El Servicio Penitenciario Noruego será el responsable de realizar los controles durante la detención con grilletes en los tobillos.

"Una persona acusada de un delito de tráfico relacionado con la violencia deberá, a menos que el tribunal determine lo contrario, permanecer en un lugar designado las 24 horas del día sin acceso a salidas", establecen las directrices del Servicio Penitenciario y de Libertad Condicional de Noruega.

El hijo de la princesa Mette-Marit, por su parte, deberá asegurarse de que su tobillera electrónica, localizable por GPS, tenga batería y cobertura, y debe estar disponible por teléfono para Instituciones Penitenciarias. Además, el acusado debe permanecer libre de drogas durante todo el período de detención.

El joven junto a sy madre, la princesa Mette-Marit. Geety Images

Los funcionarios encargados de su caso podrán realizar al menos dos visitas de inspección física sin previo aviso al mes.

Actualmente, Høiby tiene una orden de alejamiento contra una de las mujeres que resultaron heridas en el caso penal en su contra. Y el riesgo de reincidencia no ha disminuido del todo. Por eso, es especialmente importante que el joven cumpla con todas las normas.

Esta nueva situación es revisable. De momento, podría estar en esta semilibertad cuatro semanas más. Según informa el medio noruego Vg, a fecha de 1 de julio, 14 personas acusadas se encontraban bajo custodia con vigilancia electrónica como Marius.

El objetivo es que todos estos condenados puedan cumplir su pena en un centro de detención fuera de prisión para reducir las consecuencias negativas que pueda acarrear su estancia entre rejas, y algunas medidas extremas como el aislamiento. Precisamente este ha sido el régimen de Marius en la cárcel por elección propia.

Para que Borg haya podido acceder al arresto domiciliario previamente ha sido sometido a una evaluación en la que se han tenido en cuenta aspectos como su salud mental y física, las vulnerabilidades particulares del acusado y las condiciones especiales de seguridad.

Casa independiente

Marius Borg vivirá en la casa rústica de madera pintada de rojo, un estilo muy tradicional noruego, situada al borde del bosque dentro de la enorme finca de Skaugum. Está ubicada a unos pocos cientos de metros de la mansión blanca principal donde viven los príncipes Haakon y Mette-Marit.

Está fuera del anillo con las medidas de seguridad más estrictas y vigiladas por la Guardia Real, proporcionándole una independencia casi total de los movimientos de palacio. Pero esto de poco o nada le servirá al joven, vigilado con la tobillera, las 24 horas del día.

Palacio de Skaugum. Heiko Junge, Scanpix Casa Real

Para el hijo de la princesa heredera no se trata de un hogar nuevo, ya que él ha estado viviendo anteriormente allí. Esta casa se convirtió en el epicentro de los escándalos que involucran al hijo de la Princesa.

Marius organizaba en este inmueble y sus alrededores celebraciones salvajes bautizadas por su propio círculo de amigos como las "Skaugumfestivalen" (los Festivales de Skaugum). A estas fiestas acudían personas con antecedentes penales vinculadas al tráfico de drogas.

Además, según destapó la prensa noruega como el medio Se og Hør y Aftenposten, en el transcurso de estas fiestas la casa llegó a sufrir graves destrozos materiales por parte de Marius y sus invitados. Se denunció el robo de objetos de valor histórico y piezas de plata pertenecientes a la Familia Real.

A raíz de estos incidentes y de sus problemas judiciales, la seguridad de la Casa Real le revocó a Marius el pase de acceso electrónico al palacio principal y a las zonas de máxima seguridad de la finca, limitando estrictamente su movilidad únicamente a este alojamiento independiente y sus accesos directos.