La infanta Cristina (61 años) ha retomado su agenda pública con una radiante sonrisa. Tras confirmarse que ha arrancado una nueva etapa de su vida en España, la hija del rey Juan Carlos (88) ha reaparecido en un acto celebrado en el Museo Reina Sofía de Madrid.
La infanta ha asistido a la conmemoración del 75º aniversario de ACNUR, una causa humanitaria con la que se encuentra comprometida desde hace años. Se trata de su primera aparición desde que se dio a conocer su traslado definitivo a la Ciudad Condal.
Fiel a la línea de los últimos tiempos, su presencia no ha sido en calidad de miembro de la familia del rey Felipe VI (58), sino estrictamente profesional.
La infanta Cristina, en el 75º aniversario de Acnur, en Madrid.
El fin de 13 años de vida en Suiza
La Infanta ha acudido en su rol como directora del Área Internacional de la Fundación "la Caixa", una entidad desde la cual lidera de forma activa diversos proyectos relacionados con la cooperación internacional.
Durante el evento en la capital, la hermana del Jefe de Estado ha coincidido con otros rostros bien conocidos del panorama nacional que también respaldan la labor de la organización.
Entre ellos, las presentadoras Anne Igartiburu (57) y Ainhoa Arbizu (47), quienes se encargaron de conducir la gala, y la actriz Hiba Abouk (39), fuertemente implicada en esta causa solidaria.
Esta reaparición pública llega después de que se haya confirmado el cierre de un largo capítulo en su trayectoria personal. Después de 13 años residiendo en Ginebra (Suiza) -y cuatro previos en Washington (Estados Unidos), la infanta Cristina ha decidido instalarse en nuestro país de forma permanente.
Durante más de una década, la hija de los Eméritos vivió en la capital catalana junto a su entonces marido, Iñaki Urdangarin (58). Y fue allí donde sus cuatro hijos pasaron sus primeros años de vida.
El país helvético se convirtió en su día en el refugio de la Infanta y su entonces marido en pleno proceso judicial por el 'caso Nóos'. Sin embargo, en la actualidad, ya nada la retiene allí. Son dos motivos los que han motivado su desplazamiento.
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Adiós a la Fundación
El primero de ellos tiene que ver con su actividad laboral. Como se sabe, Cristina ha dado por finalizada su etapa laboral en la Fundación Aga Khan. Fue a principios del presente año cuando decidió llegar a un acuerdo con AKDN, la entidad fundada por Karim Aga Khan IV.
El que fuera amigo íntimo del rey Juan Carlos I desde la infancia le propuso ser parte de la fundación para ayudarla a sobrellevar su difícil situación familiar. Su fichaje coincidió con su traslado a Ginebra para alejarse de la presión mediática del proceso judicial de Iñaki.
En 2013, la infanta Cristina empezó a ejercer como coordinadora de programas internacionales de la fundación gracias a la estrecha amistad que unía a su padre con el príncipe Karim Al-Hussaini (el Aga Khan IV). Sin embargo, tras la muerte del líder de los ismaelitas, llegó a la conclusión de que su etapa con ellos había concluido.
La otra razón que ha animado a Cristina a establecerse en territorio español son sus hijos. Casi todos ellos están lejos: Juan (26) e Irene (21) residen en el Reino Unido, Miguel (24) se encuentra en Madrid y Pablo (25) vive en Barcelona.
Con el nido vacío y su situación laboral volcada ahora en la Caixa, ha decidido volver al lugar que siempre sintió como su verdadero hogar. Para ello, se ha instalado en un piso de 300 metros cuadrados en la Ciudad Condal que compró en 2024 por 1,8 millones de euros.
La vivienda, situada en el barrio de Pedralbes, se encuentra en el mismo edificio donde vivió con sus hijos cuando estos eran pequeños.
La infanta Elena, en los premios Gloria del Deporte Iberoamericano.
La felicidad de la infanta Elena
El regreso de doña Cristina (61) tras más de 16 años viviendo en el extranjero ha desatado la alegría en su entorno más cercano.
Horas después de conocerse la noticia, la infanta Elena (62) -a la que está muy unida-, se ha dejado ver en la gala de los Premios Gloria del Deporte Iberoamericano. Allí ha sido galardonada por su apoyo incondicional al deporte como presidenta de honor de Special Olympics España.
Risueña, no ha sido capaz de disimular su felicidad por una mudanza que, sin duda, facilitará aún más los encuentros familiares con su hermana.
Además de su proximidad con sus hermanos, cabe destacar otra coincidencia de la mudanza de la infanta Cristina. Esta nueva etapa en Barcelona coincide, en tiempo y espacio, con el proyecto profesional que acaba de iniciar su exmarido.
Al igual que ella, Iñaki Urdangarin también se ha instalado recientemente en la capital catalana, -concretamente en la residencia de unos amigos-, motivado por su nuevo proyecto profesional en Bevolutive, una empresa especializada en coaching para profesionales.
