Los príncipes de Gales, el príncipe Guillermo (43 años) y Kate Middleton (44), celebran este miércoles, 29 de abril, su decimoquinto aniversario de boda. Un aniversario, qué duda cabe, especialísimo.
Lo han querido festejar compartiendo con el mundo, a través de sus redes sociales, una fotografía inédita que ha conmovido a sus seguidores. "Celebrando 15 años de matrimonio", han firmado la instantánea.
La instantánea es un retrato familiar espontáneo, tomado durante sus recientes vacaciones de Pascua en Cornualles. El autor de la fotografía es Matt Porteous, fotógrafo habitual de la Familia Real británica.
15 años después de darse el 'sí, quiero' en la Abadía de Westminster, el 29 de abril de 2011, Guillermo y Kate se han inmortalizado, tumbados en el campo, junto a sus hijos, George (12); Charlotte (10), y Louis, que cumplió los 7 la semana pasada.
La fotografía, difundida a través de sus redes sociales oficiales, muestra a los príncipes descansando sobre el césped mientras sus tres vástagos se tumban a su lado. El ambiente, a la luz de la imagen, es relajado, luminoso y veraniego.
En otras instantáneas tomadas durante la misma escapada, se ve al pequeño Louis jugando en la arena, participando en un improvisado partido de críquet y corriendo por la playa.
La elección de una imagen familiar, natural y alejada del protocolo, sigue la línea comunicativa que los príncipes de Gales han consolidado en los últimos años.
Kate aparece en el centro de la imagen, flanqueada por sus dos hijos varones.
Lleva pantalones blancos y un jersey de rayas marineras. Louis, el menor, apoya las piernas sobre las de su madre y viste bermudas y una camiseta en tono verde agua, el mismo color que luce su hermana Charlotte, que aparece con unos shorts oscuros.
Al otro lado se sitúa George, también con pantalón corto y heredero al trono. Todos posan descalzos, practicando lo que se conoce como grounding, la costumbre de caminar sin calzado sobre superficies naturales como la hierba, la tierra o la arena.
Los Príncipes junto a sus hijos, tirados en el césped.
También se ven a los otros miembros de la familia: su perra Orla, una cocker spaniel de cinco años, y otro perro que se cree que es su cachorro de un año, cuyo nombre aún no se ha hecho público.
Kate Middleton siente una profunda conexión con la naturaleza.
Hace unos años, ella y el príncipe Guillermo decidieron abandonar el Palacio de Kensington, en pleno centro de Londres, para vivir en un entorno más tranquilo, donde sus hijos pudieran jugar y practicar deporte al aire libre lejos de miradas indiscretas.
Desde que en marzo de 2024 se anunció que la Princesa de Gales padece cáncer, Kate se ha convertido en una firme defensora del poder sanador del contacto con la naturaleza y de su capacidad para reconectarnos con nosotros mismos.
Hace apenas unos días, con motivo del séptimo cumpleaños del benjamín de la familia, Kate y Guillermo mostraron lo mucho que ha crecido Louis con una fotografía en la que aparece practicando deporte en la costa durante las vacaciones de Pascua.
Por ello, es posible que esta nueva imagen utilizada para celebrar su aniversario forme parte del mismo reportaje.
La Familia Real británica.
No es la primera vez que recurren a este tipo de publicaciones para conmemorar fechas señaladas. El año pasado, con motivo de su aniversario número catorce, compartieron una fotografía tomada durante su visita a la isla de Mull, en Escocia.
En aquella imagen, captada al atardecer en Tobermory, se veía a la pareja abrazada, disfrutando de un momento de intimidad en plena agenda oficial.
Ese viaje, en el que lucieron chaquetas de tweed a juego, incluyó compromisos institucionales, pero también tiempo libre para recorrer la isla, rememorando una etapa clave de su relación.
Historia de amor
La historia de los príncipes de Gales comenzó en la Universidad de St Andrews, donde ambos estudiaban.
Kate cursaba Historia del Arte, mientras que Guillermo, inicialmente matriculado en la misma carrera, terminó cambiándose a Geografía.
Primero fueron amigos, compartiendo un apartamento con otros compañeros durante su segundo año. "A partir de ahí, todo fue floreciendo", recordaría más tarde el príncipe en la entrevista oficial de compromiso.
Uno de los episodios más citados de sus inicios ocurrió durante un desfile de moda benéfico celebrado en la primavera de su primer año.
Kate, entonces de 20 años, participó luciendo una prenda transparente que dejó boquiabierto al joven príncipe, quien había pagado 200 libras por una mesa cercana a la pasarela.
Aquella imagen se convirtió en un símbolo del inicio de su romance, y el vestido -en realidad una falda usada como top- se subastó años después por 78.000 libras.
