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La Familia Real británica ha vuelto a mostrarse unida este domingo, 5 de abril, en una de las citas más simbólicas de su calendario: el servicio religioso de Pascua en Windsor.

Encabezados por el rey Carlos III (77) y la reina Camila (78), los Windsor han escenificado una imagen de unión en la capilla de San Jorge, en una jornada marcada tanto por la tradición como por las significativas ausencias.

Uno de los focos de atención ha recaído en los príncipes de Gales, Guillermo (43) y Kate Middleton (44), quienes han acudido acompañados de sus tres hijos: el príncipe George (12), la princesa Charlotte (10) y el príncipe Louis (7).

La familia ha protagonizado una de las imágenes más comentadas del día al recorrer a pie el trayecto desde el castillo de Windsor hasta la capilla, desafiando el viento y mostrando una estampa de cercanía y naturalidad que ha sido muy bien recibida por el público congregado.

Los príncipes de Gales y sus hijos a la llegada a la iglesia el Domingo de Pascua. Gtres

Kate ha acaparado miradas con un elegante conjunto en tono blanco roto, acompañado de un sombrero con estampado de hojas, mientras que Guillermo y los pequeños han optado por sobrios trajes en azul oscuro.

Especial protagonismo ha tenido la princesa Charlotte, que, sonriente, no ha dudado en saludar a los asistentes, mientras su hermano Louis caminaba orgulloso a su lado. Un gesto espontáneo que refuerza la creciente presencia pública de los hijos de los príncipes de Gales.

Junto a ellos, otros miembros destacados de la familia no han faltado a la cita. La princesa Anne (75) del Reino Unido ha asistido acompañada de su marido, el vicealmirante Tim Laurence, así como el duque de Edimburgo y su hijo James, conde de Wessex.

Kate Midletton y la princesa Charlotte llegando a la iglesia el Domingo de Pascua. Gtres

Sin embargo, la ausencia de la duquesa de Edimburgo, debido a problemas de salud, y la de Lady Louise, centrada en sus estudios, han reducido ligeramente la presencia habitual en este acto.

Pero, sin duda, las grandes ausencias más comentadas han sido las del expríncipe Andrés (66) del Reino Unido y sus hijas, las princesas Beatriz (37) yEugenia de York (36)

Según han informado fuentes cercanas a Daily Mail, se habrían acordado planes alternativos con el consentimiento del monarca, en un intento por evitar desviar la atención de una jornada marcada por el simbolismo religioso y la unidad familiar.

La decisión llega en un contexto delicado para Andrés, apartado de la vida pública tras su vinculación con el financiero Jeffrey Epstein.

De hecho, la imagen del exduque de York en solitario, paseando a sus perros en la finca de Sandringham el día previo, contrasta con la instantánea de unidad vivida este domingo, 5 de marzo, en Windsor.

Un contraste que no ha pasado desapercibido y que vuelve a poner de manifiesto las fracturas internas que aún persisten en la monarquía británica.

El rey Carlos III y Camila a su entrada a la iglesia el Domingo de Pascua. Gtres

La llegada de los Reyes, a bordo del Bentley de Estado, puso el broche de oro a la jornada. Recibidos con vítores de "¡Dios salve al Rey!", Carlos III se mostró cercano y de buen humor, dedicando gestos de cariño a sus nietos, especialmente a la princesa Charlotte.

Por su parte, Camila eligió un llamativo vestido rojo, acompañado de un sombrero de Philip Treacy y un broche con historia, perteneciente a la reina Isabel II.

Así, en un equilibrio entre tradición, imagen pública y estrategia institucional, la Familia Real británica ha vuelto a convertir el Domingo de Pascua en un escaparate de unidad, aunque no exento de polémicas.