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El príncipe Guillermo (43 años) y Kate Middleton (44) se han pronunciado, por primera vez, sobre los documentos relacionados con Jeffrey Epstein y la polémica que ha vuelto a salpicar a la Casa Real británica.

Aunque los príncipes de Gales no han realizado declaraciones públicas de manera directa, en esta ocasión ha sido un portavoz del Palacio de Kensington quien ha hablado en su nombre.

El príncipe y la princesa se muestran "profundamente preocupados" por las continuas revelaciones que siguen saliendo a la luz en torno a los archivos del depredador sexual.

Guillermo de Gales y la princesa tienen previsto viajar en las próximas horas a Arabia Saudí y, antes de que el heredero llegue a Riad, un portavoz de la Casa Real ha querido hacer unas declaraciones a la prensa local.

Kate y Guillermo han viajado a Balmoral en un vuelo 'low cost'.

"Puedo confirmar que el Príncipe y la Princesa están profundamente preocupados por las continuas revelaciones. Sus pensamientos siguen centrados en las víctimas", ha confirmado dicho portavoz este lunes, 9 de febrero.

Hace poco más de una semana se publicaron los últimos documentos relacionados con Epstein. En ellos aparecen nombres vinculados a altos cargos de la Familia Real británica, que hasta ahora habían evitado hacer declaraciones públicas al respecto.

En esta ocasión, las palabras cobran aún más protagonismo, ya que en la última revelación se incluyen fotografías de Andrés Mountbatten-Windsor (65), que siguen exponiendo los estrechos vínculos entre el expríncipe y Epstein.

Además, han salido a la luz correos electrónicos en los que Sarah Ferguson (66), exmujer de Andrés, solicitaba ayuda económica al financiero e incluso le proponía matrimonio.

El pasado jueves, 5 de febrero, tras hacerse públicos estos nuevos documentos, Carlos III (77) fue abordado por varios ciudadanos durante un paseo por Essex. Le gritaron preguntas para conocer su opinión sobre el asunto, aunque el monarca optó por no responder.

También la pasada semana, durante un viaje a Dubái, el príncipe Eduardo (61) fue preguntado por el estado anímico de la familia. Su respuesta fue escueta y se centró en la necesidad de pensar en las víctimas, desvinculándose de cualquier valoración personal.

Andrés de York y Sarah Ferguson, en una imagen de archivo. Gtres

Cabe recordar que en octubre, tras la decisión de despojar al príncipe Andrés de sus títulos nobiliarios y de su residencia oficial, el Palacio de Buckingham emitió un comunicado en el que los reyes expresaban su más sentido pésame a las víctimas y supervivientes.

En aquel momento, fuentes de Palacio recalcaron que el príncipe de Gales se mantenía firme en la decisión de su padre. Sin embargo, ahora resulta especialmente llamativo que Guillermo y Kate reiteren públicamente ese mismo sentimiento.

En las próximas horas está prevista la llegada de los príncipes de Gales a Arabia Saudí en representación del Gobierno del Reino Unido.

Se trata de una visita diplomática de gran relevancia, marcada también por posibles controversias relacionadas con los derechos humanos, pese a los importantes cambios sociales que ha experimentado el país en los últimos años.

La decisión de abordar el asunto Epstein incluso antes de su llegada refleja la voluntad de despejar cualquier polémica para centrarse en la promoción de las empresas británicas y subrayar la importancia estratégica de la relación entre el Reino Unido y Arabia Saudí.

Carlos III, abucheado de nuevo

Este lunes, 9 de febrero, antes de la llegada de los de Gales a Arabia Saudí, el Rey ha realizado una visita a Lancashire. Durante este viaje institucional, el Rey ha saludado a la multitud en Clitheroe.

Carlos III ha estado charlando con los seguidores reales y, después de llegar a la estación de tren, un ruido de alboroto le ha llamado la atención. "¿Cuánto tiempo hace que saben lo de Andrés y Epstein?", gritaba un hombre en medio de la multitud.

Sin embargo, lejos de unirse a los abucheos de este individuo, el resto de asistentes abuchearon al señor, y han sido muchos los gritos que han pedido al ciudadano que "se callara" después de que hiciera esa pregunta.

También gritó que sí había presionado a la policía para que no investigara a su hermano, y esa ha sido la gota que colmó el vaso: dos oficiales lo alejaron de la multitud mientras el Rey y la Reina paseaban por Lancashire.