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Tras un largo periodo en el ojo mediático, con su reputación por los suelos y tres meses después de ser despojado de sus títulos y privilegios reales, las polémicas imágenes del expríncipe Andrés (65 años) a cuatro patas sobre el cuerpo de una mujer ha sido la gota que ha colmado el vaso.

Y ha provocado su marcha acelerada del Royal LodgeLas fotografías salieron a la luz a finales del pasado mes de enero, tras la desclasificación masiva de los archivos que lapidan, una vez más, al pederasta estadounidense Jeffrey Epstein.

En ellas se ve al hermano del rey Carlos III (77) de Inglaterra en una posición tan extraña como comprometida. Vestido con vaqueros y un polo blanco, aparece de rodillas en el suelo junto a una mujer tumbada en el suelo.

La publicación de las instantáneas ha acelerado la mudanza del que fuera duque de York.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos muestra imágenes comprometidas del príncipe Andrés. DOJ

"Era hora de irse"

Tal y como adelanta el diario The Sun, a última hora del pasado lunes, 2 de febrero, abandonó el Royal Lodge. El traslado se ha producido "en plena noche" para evitar llamar la atención. Y porque el royal se siente avergonzado ante la opinión pública.

Un amigo del expríncipe Andrés ha confesado al citado medio que la circulación de las nuevas fotografías de Andrés con una mujer han sido el detonante de su forzado exilio.

Uno que ha tenido lugar evitando la luz del día, en la oscuridad, con el fin de impedir a toda costa ser fotografiado: "Lo llevaron 132 millas hasta Sandringham y lo llevaron a la finca de Norfolk en la oscuridad para evitar que lo vieran".

"Había planeado quedarse en Royal Lodge un poco más de tiempo, pero con el último lote de archivos de Epstein, le quedó claro que era hora de irse", recuerda la fuente al diario británico.

Para Andrés, su salida del lugar que ha sido su casa en las dos últimas décadas no ha sido tarea fácil: "Partir fue tan humillante para él que decidió hacerlo al amparo de la oscuridad".

Así, sin grandes ceremonias ni protocolos, el hermano del actual Jefe de Estado de Inglaterra ha dicho adiós a su hogar: un inmueble de 31 habitaciones y valorado en 30 millones de libras (unos 34 millones de euros).

"No quería tener una gran despedida emotiva a pesar de que Royal Lodge es un lugar donde tenía tantos recuerdos familiares", subraya The Sun.

El Departamento de Justicia de EEUU desvela imágenes del expríncipe Andrés sobre una mujer. EE

Se mudará a Marsh Farm

El ex duque pasó su primer día fuera del Royal Lodge en Wood Farm Cottage, donde se alojará temporalmente.

Se cree que se mudará permanentemente a la finca Marsh Farm a principios de abril, una vez que se completen las renovaciones de la vivienda, situada en Sandringham Estate.

La precipitada salida de Andrés de su domicilio llega días después de que la desclasificación de documentos de Jeffrey Epstein, desvelados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, haya destapado una nueva imagen suya con una joven de identidad desconocida en el entorno del magnate pedófilo.

Tal y como ha publicado el diario Daily Mail en relación al caso que relaciona a Epstein con el príncipe Andrés, el exduque de York envió fotos de sus hijas Eugenia (35) y Beatriz de York (37) al pederasta.

"Princesas inocentes se ven arrastradas al escándalo de sus padres caídos en desgracia en la última filtración de archivos", recoge el rotativo.

Hasta el momento, los principales periódicos del país (entre ellos, Daily Mail, The Sun o The Guardian) han calificado la actitud fotográfica del príncipe Andrés como una "vergüenza nacional".

El príncipe Andrés, junto a la portada del libro de Virginia Giuffre en un montaje de EL ESPAÑOL.

No cabe duda de que el año 2026 está teniendo el peor comienzo posible para el príncipe Andrés. La reciente publicación de las memorias póstumas de Virginia Giuffre, Nobody's Girl: A Memoir of Surviving Abuse and Fighting for Justice, revela la cara más cruda de su vida íntima.

En el libro, la joven, víctima de los abusos de Epstein, narra cómo fueron sus encuentros íntimos con el hermano del rey Carlos III de Inglaterra, al que conoció cuando ella tenía 17 años y él, 41. "Mis hijas son un poco menores que tú", le dijo al verla.

Giuffre, quien se suicidó el pasado 25 de abril a los 41 años, vio por primera vez a Andrés Mountbatten-Windsor el 10 de marzo de 2001.

Su primer cara a cara con el expíncipe tuvo lugar en la casa de Ghislaine Maxwell en Londres. "Estuvo especialmente atento a mis pies, acariciándome los dedos y lamiendo mis arcos", cuenta Giuffre en su libro.

"Nos desnudamos y nos metimos en la bañera, pero no nos quedamos mucho tiempo porque el Príncipe estaba deseando llegar a la cama". Es otro de los relatos que revela sobre el papel, en un testimonio que solo ha servido para echar por tierra la ya denostada imagen de Andrés.