Publicada
Actualizada

Sarah Ferguson (66 años), la exduquesa de York, vuelve a estar en el centro de la atención tras la publicación de millones de documentos relacionados con Jeffrey Epstein, el financiero condenado por delitos sexuales.

Entre ellos, destacan correos electrónicos que muestran una relación sorprendentemente cercana entre Ferguson y Epstein después de que este cumpliera condena.

Parece que Andrés Mountbatten-Windsor (65) no ha sido el único que ha tenido relación con el "depredador sexual".

Según los documentos hechos públicos por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, Ferguson le escribió a Epstein en enero de 2010, seis meses después de que él saliera de prisión, un mensaje que ha dejado sin palabras a muchos.

En él, la exduquesa escribía: "Eres una leyenda. De verdad que no tengo palabras para describirte, mi amor, mi gratitud por tu generosidad y amabilidad. Estoy a tu servicio. Cásate conmigo".

La correspondencia no ofrece contexto sobre la declaración, lo que deja a los expertos y al público especulando sobre sus motivaciones.

El expríncipe Andrés y Sarah Ferguson en un acto público en Inglaterra. Gtres

Epstein había salido de la cárcel del condado de Palm Beach en julio de 2009 tras cumplir 13 meses de una condena de 18 meses por solicitar relaciones sexuales a menores de hasta 14 años.

Pero no se trata solo de mensajes sobre matrimonio. Otros correos sugieren que Ferguson ofreció a Epstein y a sus contactos acceso a eventos exclusivos y tours VIP por el Palacio de Buckingham.

En junio de 2009, mientras Epstein aún cumplía su condena, la exduquesa respondió a una petición suya: "Puedo organizar cualquier cosa", refiriéndose a un posible "tour VIP" en Londres para la hija del abogado Alan Dershowitz.

Los documentos no aclaran si la visita realmente se llevó a cabo, pero sí muestran la disposición de Ferguson a facilitar accesos privilegiados. Estos mensajes han sorprendido a todos, sobre todo, a los medios británicos que no dan crédito en cada una de sus cabeceras.

La correspondencia también contiene referencias recurrentes al matrimonio. En un correo de septiembre de 2009, Ferguson hacía comentarios sobre la esposa de Epstein, describiéndola como una mujer con un "gran cuerpo".

Y añadía: "Está bien, cásate conmigo y luego la emplearemos". La combinación de buenos comentarios , propuestas de matrimonio y referencias a accesos especiales da lugar a la creencia de un vínculo que va más allá de la simple amistad.

La presionó para su defensa

Más allá de estos comentarios, los documentos revelan que Epstein intentópresionar a Ferguson para que publicara declaraciones en su defensa, asegurando que él "no era un pedófilo" y que las acusaciones en su contra eran falsas.

El príncipe Andrés y Sarah Ferguson en un el funeral de Constantino de Grecia. Gtres

Esto sugiere que la relación entre ambos continuó después de la condena de Epstein en 2008, y que la exduquesa estaba involucrada, al menos de forma indirecta, en sus intentos por limpiar su reputación.

En los correos, Ferguson aparece bajo el nombre de 'Sarah', mientras que otros intercambios hacen referencia a 'Fergie'.

Eso sí, los distintos correos abarcan varios meses y evidencia un contacto constante, aunque la naturaleza completa de estas interacciones sigue siendo objeto de debate.

Estos documentos se suman a una larga lista de revelaciones sobre las conexiones de Epstein con figuras públicas y de la aristocracia internacional, entre ellas, Donald Trump (79) o el expríncipe Andrés.

La publicación masiva de archivos ofrece ahora la oportunidad de examinar más de cerca cómo personas influyentes interactuaron con él, incluso después de su condena por delitos sexuales.

La imagen de Sarah

Aunque Ferguson no ha emitido declaraciones sobre estos correos, la publicación de los documentos vuelve a poner en evidencia cómo la relación entre la exduquesa y Epstein no terminó con la prisión de él.

El tono afectuoso y las propuestas de matrimonio contrastan con la gravedad de los delitos por los que Epstein fue condenado, y plantean preguntas sobre los límites del vínculo entre ambos.

Sarah Ferguson, en una imagen de archivo. GTRES

Los expertos en reputación señalan que estas revelaciones podrían afectar la imagen pública de Ferguson, que a lo largo de los años ha tratado de mantener una presencia mediática elegante y cercana a la realeza, a pesar de sus dificultades personales y financieras.

La mezcla de correos íntimos, ofertas de acceso privilegiado y peticiones de defensa pública sugiere un nivel de implicación más profundo del que se conocía hasta ahora.

A medida que los documentos se revisan y se analizan, es probable que surjan más detalles sobre esta controvertida relación.

Por el momento, los correos públicos ofrecen una mirada inesperada a la interacción de una exduquesa con uno de los criminales más notorios del siglo XXI, dejando una historia cargada de intriga, polémica y preguntas sin respuesta.