Meghan Markle (39 años), Harry (35) y el pequeño Archie (1) se mudan. Una vez más. Tras llevar más de cuatro meses viviendo en la mansión del actor, Tyler Perry (50), la pareja ha decidido abandonar este hogar temporal en Los Ángeles y trasladarse a su nueva mansión situada en Santa Bárbara.

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Una vivienda que, según apuntan las fuentes, les ha costado más de 16,5 millones de euros. Gasto que se suma a la facturas que aún tienen pendientes por las reformas realizadas en Frogmore Cottage.

Eso sí, según confirman las mismas fuentes, al parecer la pareja ha decidido mudarse para conseguir algo de privacidad e intimidad y poder criar a su hijo en un entorno exento de paparazzi. Objetivo que no consiguieron realizar en su estancia en Los Ángeles donde los fotógrafos captaron a su hijo, lo que provocó que la pareja interpusiera una denuncia contra el medio.

Meghan Markle y el príncipe Harry con Archie, en Sudáfrica. Gtres

En el escrito legal alegaron que algunos paparazzi llegaron a volar drones "a apenas 6 metros" de su casa y en ocasiones hasta "tres veces al día". "Otros han volado helicópteros sobre el patio trasero de la residencia, tan temprano como las 5.30 de la mañana", añadieron. Asimismo, esta nueva mudanza les abre la posibilidad de que Meghan pueda retomar su carrera de actriz en Hollywoood.

Una mudanza que habría tenido lugar, con total discreción, a principios de julio. El matrimonio y su hijo, por tanto, llevarían viviendo en su nuevo hogar desde hace aproximadamente seis semanas. 

Por el momento, se conocen muy pocos detalles de cómo es la lujosa residencia que la pareja ha comprado. Está ubicada en Montecito, en un exclusivo barrio de la parte oriental de Santa Bárbara, que es una ciudad costera situada a unos 150 kilómetros al noroeste de Los Ángeles y tendrán como vecinos a celebridades como Oprah Winfrey (66), Ellen DeGeneres (62) o Ariana Grande (27). 

Harry de Inglaterra y Meghan Markle están preparando la publicación de su primera biografía autorizada.

La mansión que tiene más de 1300 metros cuadrados, está emplazada en un terreno de casi tres hectáreas de superficie y, además, en dicha parcela también se encuentra disponible una casa, de menores dimensiones, para invitados que cuenta con dos dormitorios. 

La nueva casa de Meghan Markle y Harry fue construida en el año 2003 y cuenta con nueve dormitorios, una piscina, una pista de tenis, un cine privado, un gimnasio, un spa y, también, cuenta con una sala de billar. Para acceder a la vivienda hay que pasar por un pequeño camino pavimentado hasta llegar a la entrada que se encuentra cubierta de enredaderas. Esta sería la cuarta mudanza de Meghan Markle desde que se anunciara su compromiso con el, por entonces, príncipe Harry en 2017.

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