Hace justo dos años, el príncipe Harry (35 años) y Meghan Markle (38) contrajeron matrimonio en una romántica ceremonia que tenía todos los ingredientes de un cuento de hadas. Una boda que fue seguida por millones de espectadores que, ilusionados, veían en la pareja el futuro de la Familia Real británica, los enamorados que traerían aires de cambio a la tan encorsetada Casa Real de Reino Unido. Dos años después, sin embargo, la realidad es muy diferente y lejos de convertirse en motores de cambio de la institución, Harry y Meghan se han revelado y alejado de la Familia Real británica.

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En la actualidad tanto el hijo de Lady Di como la exactriz estadounidense han dejado de ser miembros activos de la Casa Real, han establecido su residencia en Los Ángeles, mantienen una relación tensa con la Reina (94) y gran parte de los miembros de la Familia Real; y han declarado la guerra a los tabloides británicos. 

731 días después del enlace que mantuvo en vilo a millones de espectadores, JALEOS desvela todas las claves de la que fue conocida como "la boda del año 2018". La ceremonia que unió a celebrities y a royals, y que fue el preludio de uno de los huracanes mediáticos que más han trastocado a la Familia Real británica. El enlace que dejó 1.200 millones de euros de beneficio para Reino Unido y en el que la novia perdió 10 kilos de peso.

1. La hora y el lugar del enlace

A las doce del mediodía -hora inglesa- del 19 de mayo de 2018 Harry y Meghan contrajeron matrimonio en la Capilla de San Jorge del Castillo de Windsor en una ceremonia presidida por el mismísimo arzobispo. Tras convertirse en marido y mujer, sobre la una de la tarde, realizaron una procesión de carruajes alrededor del Windsor Town y de la recepción en St George's Hall. Una pomposa ceremonia que concluyó a la noche, cuando Carlos de Inglaterra (71) recibió de forma privada a los recién casados y a sus allegados.

La boda de Meghan Markle y el príncipe Harry tuvo lugar en la capilla de San Jorge del castillo de Windsor. Gtres

2. Los padrinos

Lo primero que ha de tenerse en cuenta es que en las bodas reales británicas no existe el rol del padrino sino que se les conoce como "partidarios o promotores". Aún así, Guillermo ya acabó con esa hermética regla y nombró a Harry padrino de su boda. Y su hermano le devolvió el gesto para su boda con Meghan Markle.

Junto a la exactriz estadounidense se esperaba que caminara su padre, Thomas Markle, pero finalmente no acudió porque días antes del enlace se sometió a una operación de corazón de la que tenía que recuperarse. Finalmente fue el príncipe Carlos quien caminó al lado de la novia hacia el altar.

Meghan también se saltó el protocolo porque a pesar de que el padrino tiene la obligación de dar el discurso durante la ceremonia, fue la actriz la que tomó la voz para agradecer a la reina Isabel II su cariño y aceptación.

El príncipe Carlos acompañó a Meghan Markle al altar. Gtres

3. Los invitados

Harry y Meghan querían una boda íntima y solo para su círculo más cercano pero finalmente asistieron unas 2.600 personas, entre las que hubo familia y amigos de los contrayentes junto a celebrities, personalidades de la nobleza y compromisos por parte de Buckingham.

Los rostros famosos que acudieron a la ceremonia eran antiguos compañeros de profesión de Meghan como la actriz Priyanka Chopra (37) -gran amiga de la novia-; Patrick J. Adams, el prometido de Markle en la serie Suits; deportistas como Serena Williams (38), o parejas de renombre como el matrimonio Clooney o el Bekcham.

4. La llegada con puntualidad británica

A las nueve de la mañana, hora local, comenzó el goteo de invitados en la Capilla de San Jorge. Pero no fue hasta las once y veinte cuando empezaron a hacer su aparición los miembros de la Familia Real británica. Harry llegó 15 minutos antes del inicio de la ceremonia y junto a su hermano, su padrino. Por su parte, Meghan llegó en un Rolls Royce acompañada por su madre, Doria Ragland (63), mientras que en la puerta del templo la esperaba el príncipe Carlos para llevarla hasta donde aguardaba su hijo Harry en el altar.

5. El desfile

Los carruajes, guardias reales y los caballos fueron los otros grandes protagonistas del día. Los recién casados se subieron a bordo de un carruaje tras el oficio religioso y recorrieron la localidad durante alrededor de 25 minutos para saludar a los ciudadanos y los curiosos que se acercaron a la zona a compartir su especial cita junto a ellos.

Harry de Inglaterra y Meghan Markle desfilaron a bordo de un carruaje tras la ceremonia religiosa.

6. El vestido

En todo enlace es el secreto mejor guardado y para este no iba a ser menos. Hasta el mismo día de la ceremonia no se supo que Clare Waight Keller, la primera directora artística de Givenchy, había sido la escogida para crear ese vestido histórico.

Un traje en el que Meghan Markle optó por la máxima sobriedad con un modelo en blanco, con escote barco que dejaba al descubierto ligeramente sus hombros; que continuaba con un corpiño ceñido y con una falda ajustada con una ligera cola. Completó el look con un espectacular velo que se convirtió en el absoluto protagonista: una pieza de cinco metros de largo, confeccionado con tul de seda y decorado con bordados florales, tradición de la Familia Real británica. 

Meghan Markle lució un vestido diseñado por Clare Waight Keller.

7. La ansiedad de la novia

Harry y Meghan se aliaron a un régimen saludable y detox para que el estrés de los preparativos de la boda y la presión mediática no hiciera mella en su bienestar físico ni mental. Tal fue la inclusión de la novia en esta dieta que unido a la ansiedad llegó a perder 10 kilos antes del 'sí, quiero'.

Meghan ha mostrado un físico más delgado los últimos meses.

8. Las donaciones

Harry y Meghan no quisieron tener regalos de boda. La pareja decidió entonces que los invitados realizasen donaciones a organizaciones benéficas como obsequio para los novios. Teniendo en cuenta que son 2.640 las personas que les acompañarán en su enlace real, la suma de sus aportaciones a ONGs fue más que cuantiosa. Una cantidad que nunca se conoció debido al hermetismo que rodeó a la ceremonia. Lo que sí se supo es que el palacio de Kensington recibió obsequios valorados en casi ocho millones de euros que la pareja tuvo que devolver porque ya habían dejado claro que no aceptarían regalos. 

9. La tarta

Claire Ptak fue la pastelera elegida para que diera forma al postre de la gran boda. Ella es la dueña de 'Violet Bakery', un centro hostelero que Meghan conoce muy bien porque la entrevistó cuando tenía un blog de comida y viajes. La tarta tuvo un sabor muy cítrico y un color muy vivo, pues se escogieron una mezcla de limón con flores frescas y crema batida.

10. El fotógrafo

Las imágenes del primer posado oficial tras comprometerse impactaron a todos por su estilo hollywoodiense y mucho más moderno de lo que nos tenían acostumbrados desde la Casa Real inglesa. Quien firmaba las fotos era Alexi Lubomirski y él fue también el elegido para inmortalizar los momentos de la ceremonia nupcial. El fotógrafo es natural de Botsuana, un lugar muy especial para los novios ya que es a donde hicieron su primera escapada secreta juntos y donde surgió el compromiso. En la boda de Harry y Meghan también impactó con unas fotografías naturales y emotivas, donde la pareja se mostraba tranquila y feliz tras haber pronunciado el tan esperado 'Sí, quiero'. 

Una de las fotografías oficiales que realizó Alexi Lubomirski de la boda de Harry y Meghan Markle. Alexi Lubomirski.

11. La florista

Las flores son un detalle muy cuidado por la realeza británica y en ese sentido optaron por una mujer que conoce muy bien el trato correcto a la decoración floral. Philippa Cradock fue la florista que se encargó de dar color y vida al entorno que rodeó a los novios en una fecha tan especial.

Philippa Craddock.

12. La música

Bajo la batuta de James Vivian, organistas, cantantes y un grupo de 20 trompetistas pusieron la banda sonora a la boda. Los instrumentos se pidieron hacer expresamente por el Ministerio de Defensa al taller Smith-Watkins instruments; y la banda que se encargó de lucir y tocar tales joyas fue la Household Cavalry.

Junto a ellos, destacó el coro gospel The Kingdom Choir, fundado y dirigido por Karen Gibson, que interpretó el tema Stand by me durante la ceremonia. Una emotiva canción con la que Markle puso el guiño estadounidense a esta boda real. 

13. Las invitaciones

Todos estaban esperando que a sus buzones llegara una carta con remitente de Kensington. Y a quienes les llegó pudieron tocar el papel inglés y ver las letras de tinta americana, todo un guiño a la pareja que se darán el 'sí, quiero'. La imprenta que las creó es Barnard y Westwood, la empresa cabecera de la Casa Real británica desde 1985.

Invitaciones de Harry y Meghan.

14. El coche subastado

Para los auténticos fans del enlace existió un regalo inmejorable. La marca de automóviles Mini transformó uno de sus coches para la ocasión, y creó un diseño exclusivo de cara a la boda del príncipe Harry y Meghan Markle que fue subastado tras el 'sí, quiero'. En su chasis luce las banderas estadounidense y británica y en el techo se pueden leer dos frases: "Meghan quiere a Harry" y "Love is all you need". Un regalo único del que nunca se pudo confirmar si finalmente se llegó a subastar ni por cuánto dinero. 

Un jaguar se pasea por la ciudad londinense con dos figuras de Harry y Meghan. Gtres

15. Sushi, preservativos y dulces a su salud

Una cadena de restaurantes asiáticos también aprovechó el enlace real para poner a la venta una caja de sushi especial en honor a los novios. El nombre del producto fue: 'Cuando Harry encontró a Meghan'.

Además, una pastelería se sumó a la causa y creó unos dulces con ingredientes británicos y estadounidenses para homenajear a la pareja. Merchandising al que se sumó el de la marca de preservativos 'Las joyas de la corona' que tampoco se perdió la ocasión y fabricó un pack con condones exclusivos que van dentro de una caja que al abrirla suena el himno nacional de Reino Unido.

Los preservativos de 'La joya de la corona' en honor a Harry y Meghan.

16. La cobertura mediática

Desde el comunicado oficial de palacio se hizo saber que se permitiría el acceso a una cámara que daría señal internacional para que se retransmitiera mundialmente por televisión. Así, la ceremonia del Castillo de Windsor reunió a una audiencia de 11,5 millones de personas en distintos tipos dispositivos en Reino Unido, y a otros varios millones en el resto del mundo. Solo en España, más de 2,3 millones de espectadores siguieron en enlace a través de la retransmisión especial que hizo La 1 y DKISS.

Ambos son muy aclamados por el pueblo.

17. El motivo por el que Meghan no será princesa

La Casa Real británica ha avanzado mucho en lo que respecta a sus tradiciones, pero no ha dado un paso adelante en cuanto al estatus diferenciador entre herederos reales y plebeyos. Es lo que ocurre en el caso de Meghan pero también de Kate Middleton (38). Ninguna de ellas puede presumir del título de princesa de Gales, a pesar de casarse con príncipes, porque no tienen 'sangre azul'. Cosa que no pasaba con Lady Di, porque ella sí descendía de una familia noble. 

Porcelana con la imagen de los novios. Gtres

18. El ducado de regalo

La reina Isabel II, como ya lo hizo con el príncipe Guillermo, otorgó a modo de regalo de bodas un título nobiliario a los recién casados. A su nieto mayor y Kate Middleton les nombró duques de Cambridge, y en el caso de Harry y Meghan les concedió el título de duques de Sussex, un título que no pertenecía a nadie desde 1843. Una distinción de la que han podido presumir durante más de dos años pero que, a raíz de su salida de la Familia Real británica, dejarán de utilizar para ser conocidos simplemente como Meghan Markle y Harry, tal como anunció la propia pareja recientemente. 

Harry y su abuela siempre han estado muy unidos.

19. Las cifras de la boda

El buen servicio estaba asegurado. Más de 1.000 camareros estuvieron atentos de los invitados y 1.700 botellas de champán y 650 de vino saciaron la sed de todos con un coste total de 220.830 euros en caldos. Además, más de 150.000 visitantes llenaron los hoteles de la pequeña localidad de Berkshire, lo que atrajo un turismo y dinero al lugar. Concretamente, la consultoría Brand Finance llegó a calcular que la boda tuvo un impacto económico favorable de 1.300 millones de euros.

Gran despliegue de medios y personas para la cita. Gtres

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