Publicada

Netflix acaba de estrenar en su plataforma 'El último late night', la considerada película de terror perfecta para la crítica con unas interpretaciones fabulosas y una dirección de Cameron Cairnes y Colin Cairnes que transmite mal rollo desde el minuto uno.

A diferencia de otras superproducciones del género, el largometraje protagonizado por David Dastmalchian apuesta por lo minimalista para representar una espeluznante pesadilla demoníaca a través de un plató de la televisión de los 70.

Con un elenco reducido, una puesta en escena básica y un guion absorbente, 'El último late night' fue bautizada por parte de la crítica en 2023 como una de las mejores entregas del cine de género del siglo XXI, y su llegada a la gigante del streaming reafirma esas palabras.

En tan solo pocas horas, la obra ha escalado rápidamente a lo más visto del servicio y continúa manteniendo sus buenas reseñas: tres años después el gran público está descubriendo esta joya y se confirma que su "simplicidad" es la llave de su éxito.

De posesiones y demonios

La historia nos ubica en la noche de Halloween de 1977, al set del programa del presentador Jack Delroy, quien goza de una fama impresionante pero no consigue reinar en la televisión como le gustaría aún a pesar de pasar por circuitos de premios.

El caos se desata cuando Delroy entrevista a una parapsicóloga y a una joven adolescente que es la única superviviente de una matanza masiva en una iglesia satánica. Es entonces cuando demonios y fantasmas se apoderan de la escena y nadie sabe qué es real y qué no lo es.

Con un elenco compuesto por estrellas como Laura Gordon, Ian Bliss, Fayssal Bazzi y Ingrid Torelli, además de Rhys Auteri, 'El último late night' presenta una propuesta distanciada del mainstream de Hollywood donde el terror respira con naturalidad y no a base de jumpscares forzados.

El horror del filme de Cameron Cairnes y Colin Cairnes se cuece a fuego lento y desafía los límites de la tensión y el suspense mediante la paulatina introducción de lo sobrenatural en un programa que bien podríamos estar viendo en la televisión.

A pesar de que la película solamente recaudó unos 15 millones de dólares en la taquilla mundial, se ha convertido en una de las más queridas dentro del terror en lo que va de siglo gracias a toda su composición y su atractiva y rompedora historia.