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Con solo 22 años, Alejandro Castillo está a punto de hacer algo histórico en Cifras y letras, el concurso que presenta Aitor Albizua en La 2.

El concursante zaragozano afronta hoy, lunes, 28 de septiembre, su séptimo programa con el objetivo al alcance de muy pocos: hacerse con un bote de 277.000 euros, la mayor cantidad que ha puesto en juego el formato producido por Atomis Media.

Se podría decir que el universo de Alejandro son los números, porque cursa el último año del Grado en Matemáticas en la Universidad de Zaragoza.

De hecho, él mismo se considera un apasionado de esta disciplina y disfruta enfrentándose a problemas complejos, analizando estructuras, encontrando patrones, demostrando resultados y explorando ideas abstractas.

Esta pasión, además, le llevó a participar en olimpiadas matemáticas, tanto nacionales como internacionales. En 2022, concursó en la Olimpiada Matemática Nacional y, el año pasado, en la Vojtěch Jarník International Mathematical Competition.

Tras ponerse a prueba con otros jóvenes con aptitudes sobresalientes para la resolución de problemas matemáticos, Alejandro espera ganar el bote de Cifras y letras para cumplir otra de sus aspiraciones.

De conseguirlo, el joven maño invertiría el dinero para cursar en el extranjero ALGANT, una doble titulación internacional de máster especializada en Álgebra, Geometría y Teoría de Números.

Alejandro Castillo, concursante de 'Cifras y letras'. RTVE

Después, continuaría su formación como estudiante de doctorado.

Más allá de las ecuaciones, Alejandro también reserva tiempo para otra de sus grandes pasiones: la lectura.

Entre sus autores favoritos destaca Charles Lutwidge Dodgson, mucho más conocido por su pseudónimo, Lewis Carroll.

Además de firmar clásicos como Alicia en el País de las Maravillas y Alicia a través del espejo, el escritor británico desarrolló una importante faceta como matemático y lógico.

Alejandro disfruta especialmente de sus relatos sobre matemáticas y de sus ingeniosos acertijos, recopilados en español en Matemática demente.

Otra afición que ocupa un lugar destacado en su tiempo libre es la numismática.

Y aunque reconoce que el presupuesto no siempre juegan a su favor, intenta reunir monedas de territorios tan remotos como Guernsey, Transnistria, las Malvinas, Timor Leste, Vanuatu, Santa Elena y Ascensión o Tristán de Acuña, considerada la isla habitada más remota del mundo.

También procura ampliar su colección con monedas de otros países, incluidas algunas piezas europeas que datan de los siglos XVIII y XIX.

Con una mente acostumbrada a resolver desafíos y una trayectoria marcada por la constancia, Alejandro afronta ahora el reto más mediático de todos: convertir su talento para los números en una victoria que ya amenaza con hacer historia en Cifras y letras.