'The Big Bang Theory' está en plena expansión y está arrasando más allá de su serie original. Tras 'El joven Sheldon' y 'El primer matrimonio de Georgie y Mandy', llega a HBO Max 'Stuart no consigue salvar el universo', el spinoff más peculiar y extraño de su universo de comedia.
Chuck Lorre ha roto con su fórmula de sitcom tradicional con un enfoque que apunta a los blockbusters cinematográficos contemporáneos: con chorros de CGI, ciencia ficción, viajes en el multiverso y todo tipo de criaturas y monstruos.
'Stuart no consigue salvar el universo' es la rara avis dentro del género y el mundo encabezado por la figura de Sheldon y, tras las dudas y miedos por parte del público y la misma CBS, ha logrado ser un éxito en streaming renovado por una temporada 2 de manera prácticamente inmediata.
En la serie, Stuart Bloom, dueño de la famosa tienda de cómics de 'The Big Bang Theory', recibe la misión de restaurar la realidad tras romper un dispositivo construido por Sheldon y Leonard, provocando accidentalmente un Armagedón multiverso.
La serie más única de 'The Big Bang Theory'
En esta misión, Stuart cuenta con la ayuda de su novia Denise, su amigo geólogo Bert y el físico cuántico y pesado Barry Kripke. Apostando por los secundarios de la ficción original, Chuck Lorre y su equipo hacen realidad el sueño de los protagonistas con un viaje entre realidades donde hasta los superhéroes tienen cabida.
Contando con grandes cameos y regresos que han hecho las delicias de los espectadores, 'Stuart no consigue salvar el universo' no solamente ha sido clave para romper la rueda de 'The Big Bang Theory', apostando por una nueva fórmula, sino que se ha hecho hueco en el saturado streaming actual.
La producción de CBS es actualmente una de las más seguidas de HBO Max y una de las citas imprescindibles de los suscriptores de la plataforma, que ansían cada semana reencontrarse con Kevin Sussman y el resto de clásicos de 'Big Bang' con una nueva aventura.
Su modelo de estreno semanal, sus episodios autoconclusivos y sus alocadas propuestas, combinadas con el festival de conexiones con el resto de producciones con sello de Lorre, han hecho del spinoff un éxito.
Lo malo es su duración: solamente diez episodios y algunos de ellos ni siquiera llegan a los 20 minutos. Lo bueno es que la segunda temporada ya está en marcha, de modo que seguiremos ligados a esta ciencia ficción durante, por lo menos, un par de años más.
