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Joaquín Sabina no se caracteriza por esconder sus opiniones. A lo largo de su trayectoria, el artista ha convertido sus canciones, entrevistas y apariciones públicas en espacios desde los que reflexionar sobre el paso del tiempo, la sociedad y los cambios que ha experimentado el mundo.

Ahora, a sus 77 años, el cantante ha vuelto a mostrar su visión sobre el presente, un siglo XXI con el que reconoce no sentirse especialmente identificado.

"El siglo XXI me toca los cojones", expresó Sabina en una entrevista para El Mundo. Una frase contundente que resume el desencanto que ha manifestado en diferentes ocasiones al hablar de la época actual y de algunos cambios sociales y políticos en la última década.

Joaquín Sabina durante uno de sus conciertos. malditosartistas

En una entrevista en El Hormiguero, el artista profundizó en ese sentimiento y dejó claro que no se trata simplemente de idealizar el pasado. "Estoy bastante enfadado, no por nostalgia del pasado ni por nada parecido", comenzó expresando.

Sabina quiso así desvincular su visión crítica de una añoranza de otras épocas situando el origen de su malestar en aquello que observa del mundo actual.

"Cuesta encontrar en el siglo XXI algo que enamore o que digas esto está yendo a mejor. No veo más que catástrofes y catástrofes. Trumps, Putin...". Son algunos de los protagonistas de los principales conflictos de la actualidad internacional.

Su reflexión no se limita, sin embargo, a la política o a los grandes acontecimientos internacionales. Sabina también repara en los cambios que ha experimentado la manera de comunicarse.

Para el artista, existe una pérdida de riqueza en la forma de hablar que se puede apreciar tanto en los medios de comunicación como en las conversaciones del día a día. "A mí no me gusta cómo habla la gente en la televisión ni cómo habla por la calle. Cada vez se va perdiendo más la belleza del lenguaje coloquial".

Una reflexión especialmente significativa en el caso de un artista cuya obra está estrechamente ligada a las palabras, los juegos del lenguaje y las expresiones de la vida cotidiana.

Sabina siempre ha encontrado en el lenguaje una de sus principales herramientas creativas. Sus canciones están construidas a partir de historias, personajes y expresiones que beben precisamente de esa conversación de la calle que ahora echa de menos.

El cantante reconoce, en definitiva, que le cuesta encontrar referentes o elementos del presente que despierten en él mismo entusiasmo. "Me cuesta encontrar cosas a las que agarrarme", reflexiona en el espacio de Pablo Motos.