Juanma Castaño ha vuelto a ponerse delante de los micrófonos de COPE tras el inicio de LaLiga y la consecución del Mundial.
Este verano, el periodista ha disfrutado de sus vacaciones en Asturias, su tierra, y Galicia, dos destinos en los que ha combinando descanso, playa, deporte y gastronomía.
Pero su paso por MasterChef Celebrity, allá por el año 2021, también ha permitido conocer una faceta mucho más personal del periodista deportivo.
En la final del programa, cuando se enfrentó a Miki Nadal, Castaño quiso que su propuesta estuviera ligada a sus recuerdos de infancia, a su familia y a los sabores de Asturias y Castilla.
Uno de los platos que más llamó la atención fue el entrante, al que bautizó como ‘Cena de Navidad’. La elaboración combinaba bogavante con oricios y carabineros, falso caviar de bogavante y algas en dos texturas.
Detrás de una presentación propia de la alta cocina había un recuerdo mucho más sencillo: las cenas de Nochebuena en casa de su abuela.
“Hoy día parece que el marisco está al alcance de cualquiera. En mi casa solo se tomaba el día de Nochebuena, una vez al año, y me recuerda mucho a esas cenas navideñas en casa de mi abuela”, contó Castaño.
Juanma Castaño con su trofeo de ganador de 'MasterChef Celebrity'.
Para él, aquel marisco era algo especial precisamente porque solo llegaba a la mesa una vez al año. El recuerdo terminó convertido en uno de los platos más destacados de su menú.
Los jueces valoraron especialmente su suavidad y su equilibrio, y Quique Dacosta llegó a definirlo como “un plato perfecto”.
El segundo plato le llevó hasta Castilla y a los recuerdos relacionados con el pueblo de su padre. Castaño preparó presa ibérica a baja temperatura con Oporto y miel y esféricos de tupinambo, una propuesta inspirada en los sabores que recuerda de los períodos de la matanza del cerdo.
“Son los sabores de la Castilla profunda, que me llevan a los períodos de la matanza del cerdo en el pueblo de mi padre”, explicó.
En este plato, la salsa tenía un papel fundamental. Estaba elaborada con costilla de cerdo, verduras y vino, además de un toque ahumado.
Afición a la cocina
El resultado convenció también al jurado. Samantha Vallejo-Nágera calificó la salsa de “espectacular”, mientras que Pepe Rodríguez destacó que un plato no necesita estar lleno de ingredientes para conseguir un buen resultado.
Y para el postre, Castaño volvió a Asturias. Su propuesta fue una manzana asada a la sidra, con bizcocho de aceite, reducción de sidra y polvo de oro, inspirada en las tradicionales romerías de prao.
Aunque los tres platos tenían elaboraciones técnicas y una presentación muy cuidada, todos partían de recuerdos sencillos y familiares. Jordi Cruz resumió esa idea al hablar de la dificultad de encontrar “la elegancia en lo sencillo”.
En casa, Juanma Castaño se aficionó a cocinar desde antes de entrar en MasterChef. De hecho, una de las recetas con las que se presentó al programa fue una tarta de queso, que gustó tanto que ayudó a que lo seleccionaran.
Tras su paso por el concurso, el periodista reconoció que empezó a cocinar con más frecuencia en casa.
