Hay sabores que permanecen ligados para siempre a la infancia. No hacen falta que sean platos sofisticados ni recetas de grandes restaurantes: muchas veces, aquellos que más recuerdos despiertan son precisamente los que se preparaban en casa con ingredientes sencillos y mucho ingenio.
Para Alejandro Sanz, uno de esos platos son las acelgas con garbanzos que preparaba su madre, una receta humilde que terminó convirtiéndose en uno de los sabores más especiales de su infancia.
"Mi madre hacía acelgas con garbanzos, era el plato que ella hacía... se me han puesto los pelos de punta", Una vida, una cena el programa de Quique Dacosta en Amazon Prime.
Acelgas con garbanzos
La emoción al recordar aquella receta demuestra hasta qué puntos determinados platos pueden convertirse en auténticos recuerdos familiares.
Sanz también quiso poner en valor el esfuerzo que había detrás de muchas de aquellas comidas. "Hay muchas madres que tienen que hacer realmente virguerías para llegar a fin de mes y hacer platos que puedan alimentar a sus hijos bien, pero que al mismo tiempo les permita hacer una economía de guerra".
En su caso, su madre tenía una especial habilidad para aprovechar cada ingrediente y conseguir que nada terminara desperdiciándose.
"Mi madre tenía una gran habilidad para eso, si te hacía pescado luego hacía croquetas de raspas, pero las acelgas con garbanzos eran su plato estrella", recordó. Una filosofía de aprovechamiento que hoy vuelve a estar muy presente en la cocina y que durante años fue una necesidad para muchas familias.
Alejandro Sanz.
Las acelgas con garbanzos son, además, un plato sencillo, económico y muy reconfortante. Para prepararlas se necesitan acelgas frescas, garbanzos cocidos, cebolla, ajo, tomate y aceite de oliva, además de especias al gusto.
El resultado es un guiso lleno de sabor que permite aprovechar una verdura humilde y convertirla en un plato completo.
Potaje de acelgas
Para comenzar, se limpian bien las acelgas y se separan las hojas de las pencas si estas son especialmente gruesas. Se cuecen unos minutos en agua con sal hasta que estén tiernas y, posteriormente, se escurren bien. Los garbanzos pueden utilizarse ya cocidos.
En una cazuela se prepara un sofrito con cebolla y ajo picados y un buen chorro de aceite de oliva. Cuando la cebolla está pochada, se incorpora tomate triturado y se deja concentrar lentamente para que se integren los sabores.
Después se añaden las acelgas y los garbanzos, mezclando todos los ingredientes para que se impregnen en el sofrito.
El resultado es precisamente el tipo de cocina que Alejandro Sanz recuerda de su infancia: sencilla, nutritiva y basada en aprovechar al máximo lo que había disponible.
