Rodolfo Sancho es uno de los rostros más sólidos de la ficción española. Con una trayectoria marcada por personajes icónicos en series como Isabel, El Ministerio del Tiempo o Mar de Plástico, ha construido una carrera propia siendo, además, hijo del recordado Sancho Gracia.
Su intensa trayectoria profesional también le lleva a mantener una rutina con la que busca cuidarse y mantenerse en plena forma en su día a día.
Más allá de los focos, existe un Rodolfo Sancho mucho más cotidiano, marcado por una rutina sencilla y muy personal que en varias ocasiones él mismo ha confesado.
Rodolfo Sancho en 'Entre tierras'.
El actor no es partidario de los grandes desayunos. Prefiere empezar el día de forma ligera y no desayunar, pero si quiere ingerir algo se decanta por la fruta acompañada a veces de un té o un café.
"Siempre fruta, a ser posible tropical, que es la que más me gusta: mango, piña, papaya… De vez en cuando, la acompaño de un té o un café. No tengo hambre a primera hora del día. A media mañana, sí puedo picar algo más", reconoció en una entrevista en Vanitatis.
A pesar de su gusto por la buena comida, no se maneja en la cocina. Él mismo admite que no sabría ni hacer un huevo frito. Eso sí, disfruta comiendo de todo: desde pasta o pescado hasta la cocina mexicana o las carnes uruguayas y argentinas, que considera espectaculares.
Al vivir en Fuerteventura el actor es de hacer deporte al aire libre. Encuentra en la aventura una forma de desconectar y liberarse: el surf en verano y el esquí en invierno forman parte de sus rituales personales para mantenerse activo.
Rodolfo Sancho en 'Mar de plástico'
"Más que ir al gimnasio, prefiero la aventura y hacer deporte al aire libre porque me divierte y me libera muchísimo: surfear en verano y esquiar en invierno son mis rutinas".
El surf ocupa así un lugar especial durante los meses de verano, mientras que cuando llega el invierno cambia la tabla por los esquís. Una rutina deportiva alejada de los entrenamientos convencionales y que refleja su preferencia por actividades que le permitan desconectar de sus obligaciones profesionales.
El cine también es uno de sus grandes placeres. Puede ver tres o cuatro películas a la semana, siempre en versión original y en horario nocturno. Entre sus salas habituales están las de Cinesa Manoteras. Además, le atraen especialmente los musicales: ha disfrutado de espectáculos como Kinky Boots.
